{"id":2908,"date":"2021-11-10T10:27:05","date_gmt":"2021-11-10T13:27:05","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2908"},"modified":"2021-11-08T17:00:22","modified_gmt":"2021-11-08T20:00:22","slug":"el-caracter-optico-de-la-lectura-y-la-re-escritura-sobre-habia-neblina-humo-y-no-se-que-de-cristina-rivera-garza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/11\/10\/el-caracter-optico-de-la-lectura-y-la-re-escritura-sobre-habia-neblina-humo-y-no-se-que-de-cristina-rivera-garza\/","title":{"rendered":"El car\u00e1cter \u00f3ptico de la lectura y la re-escritura &#8211; Sobre Hab\u00eda neblina, humo y no s\u00e9 qu\u00e9 de Cristina Rivera-Garza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La escritora contempor\u00e1nea Cristina Rivera Garza publica en 2017 <em>Hab\u00eda neblina, humo y no s\u00e9 que, <\/em>una obra dif\u00edcil de clasificar -cuenta con elementos de ensayo, novela y prosa po\u00e9tica- que viaja, haciendo uso de recursos de escritura atrevidos y de efectivo impacto de novedad en quien lee, por distintos lugares geogr\u00e1ficos y mentales asociados a la figura y vida del escritor mexicano Juan Rulfo. Esta referencia es tanto respecto a los parajes donde ocurren los sucesos narrados en <em>Pedro P\u00e1ramo, El llano en llamas<\/em> u otras obras como, ante todo, respecto al derrotero seguido por la persona misma del escritor durante su vida, \u00e9nfasis de esfuerzos dirigidos a la evocaci\u00f3n de las sensaciones y experiencias vividas por Rulfo, consideradas \u2018materia hist\u00f3rica\u2019 que habr\u00eda luego de colarse, mediante inciertos fen\u00f3menos implicados en la escritura, en las obras que ella ha le\u00eddo y en base a las cuales ha formado su imagen del escritor. De ello surgen fragmentos de hip\u00f3tesis personales que la autora contrasta con datos objetivos surgidos de una investigaci\u00f3n aut\u00f3noma\u00a0 y -lo que resulta especialmente atractivo- con reescrituras traviesas de los textos de Rulfo y creaciones literarias propias derivadas de los mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espacio que cobija lo narrado en la obra es, de manera particular para este caso, resultado de las seguidas y abundantes t\u00e9cnicas narrativas que sugieren una distorsi\u00f3n din\u00e1mica y constante de la \u00f3ptica proyectada desde el sentido com\u00fan hacia el fen\u00f3meno presentado a quien lee. La forma de desarrollo de estas t\u00e9cnicas y la estructura de sucesi\u00f3n de las mismas permiten imaginar, con notable fidelidad, el estado de divagaci\u00f3n mental surgido de la emocionada y apasionada implicaci\u00f3n de la narradora en los recuerdos imaginados acerca de la \u00e9poca de Rulfo. Este vuelco hacia la experiencia visual imaginativa interna, en ca\u00f3tica armon\u00eda con la contemplaci\u00f3n de los paisajes visitados durante la investigaci\u00f3n que da lugar a la obra, deviene en una vivencia que es s\u00edntesis entre ambos dominios, mezcla de planos que no resulta confusa para la narradora, quien, en cambio, asume su dualidad y simultaneidad:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cImaginaba el cielo azul, limp\u00edsimo, que cubr\u00eda, de hecho, mi cabeza, porque recordaba lo que no viv\u00ed en lugar de mirar lo que estaba ah\u00ed. Hac\u00eda las dos cosas en realidad: recordar lo que no viv\u00ed y observar de cerca, a trav\u00e9s de los lentes para miope, lo que estaba en efecto all\u00ed. Uno nunca est\u00e1 solo en la monta\u00f1a\u201d (<em>Hab\u00eda neblina, humo y no se qu\u00e9: 47)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En espec\u00edfico, la distorsi\u00f3n de la \u00f3ptica en el curso del texto opera mediante figuras complejas como el cambio de persona gramatical -la narradora se refiere a terceras personas que, en frases siguientes de un mismo p\u00e1rrafo, son luego asumidas como un yo- y la consiguiente alternancia entre miradas siguiendo la forma del montaje aunque a una r\u00e1pida velocidad en el cambio entre una y otra. Una de esas c\u00e1maras textuales es, de hecho, la que mira panor\u00e1micamente las escenas y se refiere de un modo animista a los objetos presentes en el espacio, planteando un conjunto de ellos como aut\u00f3matas que constituyen un ambiente que, pese a despertar a\u00f1oranza, cumple con ser impredecible, ingobernable y, en cierta medida, intimidante, en semejanza a como ello se da en Rulfo mismo. El auto, por ejemplo, m\u00e1quina conducida por un humano, se detiene, no obstante, cual si se manejara a s\u00ed mismo. La narradora se refiere a una fusi\u00f3n entre acci\u00f3n y conciencia que experimenta al manejar en algo que presenta como un h\u00edbrido entre automatizaci\u00f3n de su conducta y organicidad de la mec\u00e1nica del auto. En ello, se confiere de vida a la m\u00e1quina y de cierta autonom\u00eda a partir de la dificultad que el texto funda en la posibilidad de distinci\u00f3n cierta entre quien conduce y \u2018qui\u00e9n-qu\u00e9\u2019 es conducido.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCuando el auto se detiene en los l\u00edmites de Santa Rosa, Guanajuato (&#8230;) saca la c\u00e1mara del asiento de atr\u00e1s entonces y, coloc\u00e1ndola sobre las costillas, hace unas cuantas tomas. Ver es fotografiar, en efecto. Ver es sentir todo lo que se va\u201d (<em>Hab\u00eda neblina, humo y no se qu\u00e9: 137)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien esta referencia a la fotograf\u00eda puede aplicar sin problemas de manera literal, su consideraci\u00f3n como met\u00e1fora del acto de lectura y de re-escritura\u00a0 vislumbra una forma de asir los poderosos espacios rulfianos que consiste en ejercer relaci\u00f3n activa con ellos en la perpetuaci\u00f3n, mediante la extensi\u00f3n de posibilidades de la mirada, de momentos ante los que ni personajes ni quienes leen pueden hacer mucho -el llano, en ese sentido, es implacable- y, para el caso de la narradora, de recuerdos ficcionales referidos a un determinado espacio que ven posibilidad de retraso de su diluci\u00f3n en el presente objetivo de tal espacio mediante artificios \u00f3pticos. Estas acciones no resultan casualidades virtuosas sino que recursos que cuentan con premeditaci\u00f3n en Rivera Garza; ello sugiere ella misma al citar, como obra de directa influencia, <em>El \u00daltimo Lector<\/em> de Ricardo Piglia, obra donde se puede leer lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u201cEl Aleph\u201d, el objeto m\u00e1gico del miope, el punto de luz donde todo el universo se desordena y se ordena seg\u00fan la posici\u00f3n del cuerpo, es un ejemplo de esta din\u00e1mica del ver y el descifrar (&#8230;) Primera cuesti\u00f3n: La lectura es un arte de la microscop\u00eda, de la perspectiva y del espacio (&#8230;) Segunda cuesti\u00f3n: la lectura es un asunto de \u00f3ptica, de luz, una dimensi\u00f3n de la f\u00edsica\u201d (Piglia 2005: 10)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, en <em>Hab\u00eda humo, neblina y no s\u00e9 qu\u00e9 <\/em>es posible constatar una muestra notable de los resultados literarios que pueden derivar de la aplicaci\u00f3n consciente de las propiedades \u00f3pticas de la lectura y la re-escritura, ambas acciones fundidas en el prop\u00f3sito de pregnancia respecto a experiencias literarias emotivas y de goce situadas en un pasado ficcional que es vivido como ba\u00fal de recuerdos personal. Es el modo en que la autora evita que Rulfo, ser amado, se le escape de las sensaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Antonio Baeza Henr\u00edquez, \u201cGalgo\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Trabajos Citados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Garza, Cristina Rivera. <em>Hab\u00eda mucha neblina o humo o no s\u00e9 qu\u00e9<\/em>. Literatura Random House, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piglia, Ricardo. <em>El \u00faltimo lector. <\/em>Barcelona: Anagrama (2005).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2915 size-medium\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-176x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"176\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-176x300.jpeg 176w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-600x1024.jpeg 600w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-768x1310.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-901x1536.jpeg 901w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-1201x2048.jpeg 1201w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-1040x1774.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que-1200x2047.jpeg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/habia-mucha-neblina-o-humo-o-no-se-que.jpeg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 176px) 100vw, 176px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La escritora contempor\u00e1nea Cristina Rivera Garza publica en 2017 Hab\u00eda neblina, humo y no s\u00e9 que, una obra dif\u00edcil de clasificar -cuenta con elementos de ensayo, novela y prosa po\u00e9tica- que viaja, haciendo uso de recursos de escritura atrevidos y de efectivo impacto de novedad en quien lee, por distintos lugares geogr\u00e1ficos y mentales asociados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2913,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-2908","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2908"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2908\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2932,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2908\/revisions\/2932"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}