{"id":2880,"date":"2021-11-03T10:41:10","date_gmt":"2021-11-03T13:41:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2880"},"modified":"2021-11-03T12:23:25","modified_gmt":"2021-11-03T15:23:25","slug":"besadaporcipris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/11\/03\/besadaporcipris\/","title":{"rendered":"De mi boca escupo la miel. Acerca de c\u00f3mo tejer una docena de poemas lesbianos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Si lesbiana se dice de muchas maneras, como nos dice la fil\u00f3sofa Mariana Gardella Hueso, su libro, <em>Besada por Cipris. Un libro de poemas de Nosis de Locri<\/em>, s\u00f3lo puede ser producto de una escritura lesbiana. Publicado este a\u00f1o por Rara Avis Editorial, rescata los doce poemas que se conservan de Nosis, una poeta que se estima vivi\u00f3 en el siglo III a.c. en lo que hoy se conoce como Locri, una ciudad italiana en la regi\u00f3n calabresa que bordea el mar J\u00f3nico. La traductora y autora nos ofrece all\u00ed tres versiones de cada poema: su traducci\u00f3n en espa\u00f1ol, el texto original en griego y una transliteraci\u00f3n que nos permite aproximarnos a la sonoridad irrecuperable de la lengua antigua. Acompa\u00f1a los poemas con un ensayo donde se extiende sobre los aspectos biogr\u00e1ficos y la labor de la poeta, e incluye, adem\u00e1s, im\u00e1genes que completan el estudio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mariana logra construir a partir de rastros fragmentarios uno de los primeros testimonios con los que contamos en que una mujer se reconoce a s\u00ed misma como poeta. M\u00e1s a\u00fan, Nosis se nombra como hija de Safo de Lesbos y hace del deseo entre mujeres un tema central de su poes\u00eda. De ah\u00ed que la autora se atreva a afirmar, en un gesto conscientemente anacr\u00f3nico, el lesbianismo de la poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta no es la primera vez que la fil\u00f3sofa rescata una figura femenina de la Antig\u00fcedad de la que poco sabemos y respecto a la cual los esfuerzos de recuperaci\u00f3n no abundan. En el 2018 public\u00f3 junto a Victoria Juli\u00e1 <em>El enigma de Cleobulina <\/em>(Teseo, 2018). All\u00ed, las autoras nos ofrecen, principalmente a partir de testimonios, una representaci\u00f3n de Cleobulina de Lindos, una de las primeras fil\u00f3sofas de la Antig\u00fcedad que se dedic\u00f3 a la creaci\u00f3n de acertijos. Como queda evidenciado tanto en esta investigaci\u00f3n como en la actual alrededor de Nosis, en estas circunstancias se obtiene m\u00e1s de aquello que se ocluye que de lo que se muestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para poder acercarnos a la poeta, la autora recorre en el libro los testimonios antiguos que la evocan, traducciones previas de los poemas, recuperaciones y reescrituras m\u00e1s o menos contempor\u00e1neas y estudios que contribuyen a elaborar una perspectiva m\u00e1s amplia de la escritura situada de Nosis. A partir de esas trazas sueltas, los pocos versos que sobrevivieron y un examen m\u00e1s que atento, la escritora ensaya un nuevo espacio de aparici\u00f3n para Nosis. Con ello, configura la posibilidad de un desplazamiento en el que la poeta logra trastocar la relaci\u00f3n entre los \u00e1mbitos p\u00fablico y privado que, como s\u00ed ha quedado de sobremanera registrado en la literatura, estaban claramente diferenciados. El primer modo en que esta alteraci\u00f3n se lleva a cabo es manifiesto: a trav\u00e9s de la palabra po\u00e9tica, Nosis transfiere a una exterioridad el mundo de la intimidad y de su vivencia singular. El estilo de escritura epigram\u00e1tica de sus poemas, que se populariz\u00f3 durante la \u00e9poca, refuerza esta disposici\u00f3n ante la mirada p\u00fablica y an\u00f3nima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero un segundo modo en que este deslizamiento acontece es menos evidente, aunque m\u00e1s significativo. La fil\u00f3sofa se extiende al indagar este aspecto y devela con su propia sutileza la sagacidad del discurrir po\u00e9tico de Nosis. Mariana logra recoger minuciosamente un conjunto de gestos, movimientos y congregaciones que rebasan la palabra y permiten establecer nuevas fronteras de visibilidad para Nosis y su poes\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, al referirse al decir femenino en la Antig\u00fcedad, tal como aparece en algunos escritos de entonces de autor\u00eda masculina, la escritora se\u00f1ala las operaciones de silenciamiento a las que las mujeres eran sometidas. Al mismo tiempo, descubre con ello distintas reacciones que surgen como respuestas a dicha potestad de la palabra. De ah\u00ed que la autora insista en captar la ac\u00fastica propia de los silencios, a ese algo que parece persistir y procurar, contra todo pron\u00f3stico, expresarse de alg\u00fan modo. Un ejemplo de lo dicho, y que aparece en la poes\u00eda de Nosis, es el tejido. El mito de Pen\u00e9lope que deshace durante la noche una mortaja para postergar indefinidamente el cumplimiento de una promesa o el de una Filomena sin lengua que ilustra a trav\u00e9s del tejido la violaci\u00f3n que sufre por parte del esposo de su hermana, nos muestran maneras en que la comunicaci\u00f3n y la agencia pueden ser trenzadas a trav\u00e9s de aquella dimensi\u00f3n que transcurre en los intersticios de un r\u00e9gimen determinado del decir. Cuando la palabra se encubre de alg\u00fan modo o, incluso, cuando resulta insuficiente, emergen otras materialidades que se convierten, en t\u00e9rminos de Mariana, en nuevas \u201cplataforma para la voz\u201d. El tejido habla a trav\u00e9s de signos e im\u00e1genes. Tejer aqu\u00ed deviene una acci\u00f3n efectiva en una temporalidad situada. Por eso, la fil\u00f3sofa nos dice de Nosis que \u201ccomo tejedora, es poeta, y como poeta, es tejedora\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los silencios resonantes que la escritora trae, surge la pregunta por la ausencia del nombre de la traductora y autora lesbiana en la tapa de un libro cuya fuerza radica precisamente en su capacidad de interceder en el campo de la percepci\u00f3n visual. Pero la expresi\u00f3n de esta inquietud no es m\u00e1s que la extensi\u00f3n iterativa de un mismo gesto de recuperaci\u00f3n que no pretende en modo alguno opacar el entusiasmo por este objeto-eco que Rara Avis nos ofrece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, uno de los gestos m\u00e1s potentes de la po\u00e9tica nosiana es presentado en el poema con el que la autora resuelve iniciar el libro:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>M\u00e1s dulce que el deseo, nada. Todas las alegr\u00edas quedan en segundo lugar.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>De mi boca escupo la miel.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Esto dice Nosis: quien no fue besada por Cipris<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>no sabe qu\u00e9 flores son rosas. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Nosis, \u201cEl beso de Cipris\u201d = <em>Antologi\u0301a griega<\/em>, V170)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escritora se detiene en la imagen del escupitajo y lo que motiva a Nosis a incluirla. Nos cuenta que la miel era el elemento asociado a la inspiraci\u00f3n, que era infundida por las Musas en la boca de los poetas. En este contexto, escupir se compone como un movimiento decidido de expulsi\u00f3n. Se opone a la actitud pasiva y receptiva de esa materia dulce y divina que incitaba la palabra po\u00e9tica. Encontramos aqu\u00ed una manera de echar fuera de s\u00ed a toda una tradici\u00f3n. Nosis toma distancia de ella con irreverencia en una expresa manifestaci\u00f3n de desprecio. La fuente de la que, en cambio, la poeta se sirve no es externa. Al proponer como germen po\u00e9tico la vivencia del deseo propio, Nosis se apodera de una potencia creativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro gesto de desprecio empujado por el deseo vuelve a aparecer en el poema que la fil\u00f3sofa titula \u201cBatalla\u201d:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Los brucios dejaron caer las armaduras de sus hombros condenados<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>antes de morir a manos de los locrios,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>veloces para el combate.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Como son un himno a su valor, est\u00e1n enterradas en el templo de los dioses<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>y no desean los brazos de los cobardes que dejaron atr\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Nosis, \u201cEl beso de Cipris\u201d = <em>Antologi\u0301a griega<\/em>, VI132)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Aquellas piezas cuya funci\u00f3n es soportar y proteger los cuerpos de los combatientes ahora se rebelan y son ellas las que deciden desertar. Nosis apela a la personificaci\u00f3n como un medio autorizado de enunciar, pero se sirve de \u00e9l con el fin de pronunciarse respecto de un tema que, en tanto mujer, le era vedado: la guerra. La imagen del abandono por parte de las armaduras opera una desidentificaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual la poeta concerta con ellas. De este modo, genera un lugar de habla que le permite comunicar su propio rechazo, su deserci\u00f3n y deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como tambi\u00e9n comenta Mariana, este poema nos recuerda a <em>Lis\u00edstrata<\/em>, de Arist\u00f3fanes, en donde mujeres de distintas ciudades griegas deciden conjuntamente practicar una huelga sexual y presionar de esta manera a los ej\u00e9rcitos a realizar un acuerdo de paz durante la guerra del Peloponeso. Vemos en esta referencia otro ejemplo para imaginar acciones en un marco particular de regulaci\u00f3n de la palabra y del silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autora nos advierte sobre un \u00faltimo aspecto que quisiera se\u00f1alar aqu\u00ed. M\u00e1s de la mitad de los poemas que se conservan aluden a figuras femeninas y lo hacen con nombre propio. Al mismo tiempo, se repite el hecho de que Nosis habla de ellas a trav\u00e9s de objetos. Transitan por los versos de Nosis retratos, estatuas, adornos y ofrendas. Al evocar con su poes\u00eda im\u00e1genes ya mediadas, Nosis vuelve a tramar un pliegue m\u00e1s en esta yuxtaposici\u00f3n de representaciones. Este \u00e9nfasis en las im\u00e1genes recreadas significa para la autora el intento de revertir la decepci\u00f3n ontol\u00f3gica que el platonismo ha proyectado sobre las representaciones en general. En tanto copias de un supuesto original, se consideraban como un modo de ser disminuido. Por el contrario, las representaciones son revalorizadas aqu\u00ed como formas de ser en s\u00ed mismas originales. Los poemas demuestran la habilidad de Nosis de ensayar distintos \u00e1ngulos que van mutando la intensidad de las miradas, la exaltaci\u00f3n de los cuerpos, las cualidades de las conductas, los lugares e interacciones que concurren. Nosis act\u00faa como una observadora que abre y direcciona un espacio virtual de percepci\u00f3n. El juego de miradas nosianas que se despliega se vuelve un dispositivo capaz de amplificar las posibilidades de presentaci\u00f3n. En sus singularizaciones, inflexiones y pausas, intensifica modos de existir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Besada por Cipris <\/em>logra as\u00ed inscribir una mirada que se entreteje como una alianza entre el espacio que Mariana informa y los poemas, donde las voces se superponen, los afectos se confunden y las coordenadas se multiplican.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Emi Mart\u00edn<br \/>\n<\/strong>Pintura de portada: &#8220;Safo y Erina en un jard\u00edn en Mitilene&#8221;, de Simeon Solomon, 1864.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"328\" height=\"500\" class=\"alignleft size-full wp-image-2881\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/cipris1-8f9dcebad1a36680ca16235142452736-640-0.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/cipris1-8f9dcebad1a36680ca16235142452736-640-0.png 328w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/cipris1-8f9dcebad1a36680ca16235142452736-640-0-197x300.png 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 328px) 100vw, 328px\" \/><\/p>\n<p>Besada por Cipris: un libro de poemas de Nosis de Locri.<br \/>\nNosis de Locri<br \/>\nTraducci\u00f3n, ensayo y notas de Mariana Gardella Hueso.<br \/>\nRara Avis Casa Editorial<br \/>\n2021<br \/>\n132 p.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si lesbiana se dice de muchas maneras, como nos dice la fil\u00f3sofa Mariana Gardella Hueso, su libro, Besada por Cipris. 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