{"id":2820,"date":"2021-10-17T20:08:39","date_gmt":"2021-10-17T23:08:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2820"},"modified":"2021-10-18T00:48:40","modified_gmt":"2021-10-18T03:48:40","slug":"sur-suelos-y-cielos-cambiantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/10\/17\/sur-suelos-y-cielos-cambiantes\/","title":{"rendered":"Sur, suelos y cielos cambiantes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Sobre <em>Sentido de lugar. Ensayos sobre poes\u00eda chilena de los territorios sur-patag\u00f3nicos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Komorebi Ediciones, 2021).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Denominamos sur a esos lugares que, alej\u00e1ndose de nosotros, ocupan territorios m\u00e1s australes, as\u00ed la definici\u00f3n se va moviendo seg\u00fan el terreno que pisemos. En lo que se entiende ligeramente como \u201cpoes\u00eda del sur\u201d ocurre algo similar, es una idea en movimiento, una poes\u00eda con un sello territorial quiz\u00e1s, asociado, por ejemplo, a esos climas lluviosos, con ventoleras magn\u00edficas y selvas h\u00famedas, con nubes que cruzan el cielo de la teor\u00eda configurando constelaciones. Si remontamos en nuestra literatura podr\u00edamos comenzar con la \u00e9pica de Alonso de Ercilla y Pedro de O\u00f1a en los bosques de la Araucan\u00eda, o pensar en el lamento ecol\u00f3gico de Augusto Winter varios siglos despu\u00e9s, en la sensualidad vegetal de Neruda y Juvencio Valle, en el larismo de Rolando C\u00e1rdenas o Teillier, o bien situarnos en las \u00faltimas d\u00e9cadas para abordar las ideas de \u201cpoes\u00eda etnocultural\u201d, argumentadas por Iv\u00e1n y Hugo Carrasco, y que de alguna manera prepararon el terreno para lo conocido como \u201cpoes\u00eda mapuche\u201d, o el concepto de \u201csuralidad\u201d de Riedemann, o la idea de \u201csentido de lugar\u201d de Mansilla. Acercamientos como los que acabo de nombrar, entre otros, han ido haciendo crecer los anillos conc\u00e9ntricos de una idea-territorio que no termina de construirse ni habitarse, tratando de dar cuenta de los cambios en los modos de coexistir con un lugar poblado de identidades en movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su libro <em>Sentido de lugar. Ensayos sobre poes\u00eda chilena de los territorios sur-patag\u00f3nicos<\/em>, publicado recientemente por la editorial valdiviana Komorebi, Sergio Mansilla Torres define un territorio bastante espec\u00edfico para realizar su merodeo lector y reflexivo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Este libro est\u00e1 concebido como un viaje imaginativo por los territorios sur-patag\u00f3nico chilenos y los textos que los representan, desde la selva valdiviana por el norte hasta Tierra del Fuego y sus conexiones fronterizas con Argentina por el extremo sur austral; un viaje por los paisajes, la memoria, las subjetividades hechas de lugares vividos, imaginados, so\u00f1ados, sufridos tambi\u00e9n, como indeleble experiencia existencial de los autores<\/em> (23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de uso com\u00fan e irreflexivo, el hecho de que, para muchos santiaguinos, todo lo que ocurre al sur de San Bernardo sea \u201cel sur\u201d, y que lo que se escribe all\u00ed es \u201cpoes\u00eda del sur\u201d, de esa manera el maulino Pablo de Rokha o el \u00f1ublense Sergio Hern\u00e1ndez, son poetas sure\u00f1os. Y qu\u00e9 decir de la poes\u00eda mapuche. Sin querer disputar estas categor\u00edas relativas, Mansilla acota su campo objetivo entre la Selva Valdiviana y Tierra del Fuego, a la manera de un lente que le permite enfocar con detalle la experiencia con el habitar, que sostienen o problematizan las po\u00e9ticas escogidas. En ese itinerario escogido se realizan las lecturas de autor\u00edas como Clemente Riedemann, Harry Vollmer, Ram\u00f3n Quichiyao, Ver\u00f3nica Zondek, Maha Vial, Delia Dom\u00ednguez, Marlene Bohle, Jaime Huen\u00fan, Bernando Colip\u00e1n, Carlos Trujillo, Milton Rogovin (fotograf\u00edas), Jorge Vel\u00e1squez, Ivonne Co\u00f1uecar, Christian Formoso, Arist\u00f3teles Espa\u00f1a, entre otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sergio Mansilla es poeta y acad\u00e9mico, y como tal, sus preocupaciones pedag\u00f3gicas hacia la literatura le llevan a profundizar en las bases te\u00f3ricas desde donde leer y comprender la poes\u00eda de los territorios australes, es as\u00ed como en sus textos introductorios ahonda sobre las ideas de \u201cterritorio\u201d, \u201csentido de lugar\u201d, \u201cno-lugares\u201d, \u201cfonteras\u201d, o ideas m\u00e1s elaboradas como las de \u201csuralidad\u201d, \u201ccronotopo\u201d, \u201cllanuras\u201d, \u201cconstelaciones\u201d, \u201chiperespacio\u201d, aludiendo a tradiciones o estructuras literarias, dejando en claro que son los forados de las fronteras donde ocurre lo interesante de ser observado, la fisura de las construcciones territoriales cerradas en su breve tradici\u00f3n. En los tres primeros ensayos<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> que sirven de introducci\u00f3n, delimita y ahonda en la forma de leer, en cuanto al estilo de la escritura, el propio Mansilla relata:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Las inesperadas dificultades de salud me hicieron concebirlo literalmente como una serena conversaci\u00f3n con los libros y sus respectivos autores, en un tono que en algunos momentos est\u00e1 m\u00e1s cerca del paper universitario y en otros m\u00e1s del ensayo y aun de la cr\u00f3nica y la autobiograf\u00eda (\u2026) Por lo mismo, la idea primera de un libro organizado en cap\u00edtulos, con una estructura unitaria a partir del despliegue de una hip\u00f3tesis \u00fanica o central de lectura, dio paso a una colecci\u00f3n de ensayos independientes, aproximaciones m\u00e1s o menos provisionales a problemas te\u00f3ricos y a obras espec\u00edficas<\/em> (29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se hace notar aquello, pues por momentos la lectura ahonda sobre determinadas condiciones de poblamiento, situaciones geogr\u00e1ficas, construcciones identitarias, ecolog\u00eda, historia pol\u00edtica, an\u00e9cdotas. De todo ello se va generando un marco narrativo en el cual nos informamos sobre autor\u00edas, po\u00e9ticas, pero tambi\u00e9n sobre costumbres, procesos sociales y personas, mientras la reflexi\u00f3n procura abrir referentes y erosionar los clich\u00e9s y lugares comunes que se instalan como categor\u00edas dominantes sobre la poes\u00eda del sur, basadas principalmente en prejuicios e ignorancia. En el mismo sentido, un aspecto de m\u00e9todo en el abordaje de algunas obras es la descripci\u00f3n de lo que NO es una determinada po\u00e9tica, en ese aspecto da la impresi\u00f3n que el autor lucha contra preconceptos repetidos sin reflexi\u00f3n o prejuicios de la percepci\u00f3n hacia ciertos fen\u00f3menos, de esa manera las emprende contra ideas fijas de la cultura nacional, como lo es relacionar toda poes\u00eda escrita en el sur con el larismo, o toda obra en la cual aparece el paisaje con una mirada rom\u00e1ntica burguesa, y as\u00ed, lo que <em>no es<\/em> a veces toma protagonismo, ya que la cantidad de juicios emitidos desde el desconocimiento parecen interminables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los hilos conductores que atraviesan las diversas escrituras y registros, es la persistente pregunta de Mansilla sobre las conformaciones de identidades:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>No deja de ser llamativo que los poetas que por nacimiento o adopci\u00f3n hayan hecho de los territorios sur-patag\u00f3nicos su morada vital y su espacio discursivo, desde diversas perspectivas se ocupen de los paisajes, de los entornos espaciales \u2013geogr\u00e1ficos o abiertamente aleg\u00f3ricos\u2013, y de sus habitantes, de ayer y de ahora (en rigor, de las subjetividades que dialogan y se correlacionan con el paisaje y las memorias locales), materias fundantes de sus respectivas arquitecturas literarias<\/em> (100).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>TEOR\u00cdA Y CONSTELACIONES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su ensayo <em>El abandono de las palabras<\/em>, George Steiner se queja de que el lenguaje de la ciencia ha ido invadiendo otras \u00e1reas del conocimiento, de manera que se copian analog\u00edas exitosas o se piden prestados t\u00e9rminos de ella, generalmente por las ciencias sociales, para generar una sensaci\u00f3n de exactitud y predictibilidad. El campo cultural es un caso, o m\u00e1s precisamente la idea de campo, que proviene de la f\u00edsica. Hay campos gravitacionales, electromagn\u00e9ticos, regiones del espacio donde interact\u00faan fuerzas. Si se pone una manzana en campo gravitacional, ella \u201ccaer\u00e1\u201d. Si un electr\u00f3n pasa por un campo magn\u00e9tico, ser\u00e1 desviado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la idea de campos permite explicar movimientos materiales e influencias rec\u00edprocas en el espacio, la idea de campos culturales en Bourdieu supone \u201cun campo de fuerzas que act\u00faan sobre todos los que entran a ese espacio y de maneras diferentes seg\u00fan la posici\u00f3n que ocupan en \u00e9l (\u2026) a la vez que un campo de luchas que procuran transformar ese campo de fuerzas\u201d. De all\u00ed Mansilla propone la idea de llanura y de frontera literaria, como un sistema de atracciones y rechazos que marcan diferencias en el campo literario. En el ensayo <em>El sentido de lugar en la poes\u00eda<\/em>, propone una suerte de hiperespacio:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ser\u00eda mejor representar el campo literario como una constelaci\u00f3n de llanuras de diversas dimensiones, superpuestas unas, tensamente ensambladas otras, conflictivamente confrontadas las m\u00e1s, con fuerzas encontradas en su interior, lo que implica la interacci\u00f3n de campos de fuerzas m\u00faltiples, una especie de \u201chiperespacio\u201d<\/em> (57).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n explora la analog\u00eda de campo con llanura, llegando inevitablemente a la idea de los cercos y los problemas fronterizos. Esa mala costumbre de correr los cercos de los terrenos, llevada al campo cultural, explicar\u00eda varias diferencias cr\u00edticas que causan pol\u00e9micas en la constelaci\u00f3n. La idea de constelaci\u00f3n es desarrollada en nuestro panorama nacional por el poeta (A. Bresky) y acad\u00e9mico Alonso Nordenflycht<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> para referirse a poetas que se establecieron en Valpara\u00edso para darle un sinf\u00edn de interrelaciones que repercutieron en la poes\u00eda de la zona. Figuras individuales que transitan por las definiciones generacionales o grupales, fractur\u00e1ndolas y dando nacimiento a nuevos racimos. Entre los varios acercamientos a la idea de <em>sentido de lugar<\/em> en el libro rese\u00f1ado, destacar\u00eda la siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>As\u00ed pues, el \u201csentido de lugar\u201d es una forma de ser textual que hace que la poes\u00eda provea al lector de una cierta experiencia de lugar precisamente por la capacidad evocadora y representacional del lenguaje po\u00e9tico, de manera que el lugar se torna escena de subjetividad, o mejor, subjetividad en escena, tanto como mapa simb\u00f3lico de un locus preexistente a la operaci\u00f3n de textualizaci\u00f3n y posterior decodificaci\u00f3n lectora<\/em> (49).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros cap\u00edtulos del libro, conformado por los ensayos <em>El \u201csentido de lugar\u201d en la poes\u00eda<\/em> y <em>De lugares y no-lugares en la \u201csuralidad\u201d po\u00e9tica<\/em>, establece las coordenadas te\u00f3ricas que luego usar\u00e1 para su exploraci\u00f3n de los cap\u00edtulos interiores por el campo y la ciudad en Valdivia, por lo germ\u00e1nico y lo huilliche, por las islas de Chilo\u00e9, los vientos de Ays\u00e9n, llegando al fin del mundo en la Patagonia austral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00c1S ALL\u00c1 DE LO LITERARIO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto notable de este libro es la integraci\u00f3n de otras \u00e1reas del conocimiento para expandir aquello que comienza en la literatura, para luego adentrarse en otras aristas de la realidad. Por ejemplo, largos pasajes se pueden leer desde la historia pol\u00edtica, o desde el estudio de las migraciones, o desde los aspectos sociol\u00f3gicos que conforman identidades en distintos territorios, y que son narrados a partir de alguna po\u00e9tica. De esa manera el autor profundiza en procesos como la colonizaci\u00f3n de las tierras australes, los desplazamientos geogr\u00e1ficos producto de invasiones militares, o producto de desastres naturales, los incendios que casi acaban con la selva valdiviana en pos de la idea de progreso, las migraciones de los chilotes hacia la Patagonia y Argentina, los genocidios de los n\u00f3mades del mar y de los cazadores selknam en el l\u00edmite austral del territorio nacional, el racismo heredado de las colonizaciones. O bien nos enteramos sobre procesos como el establecimiento de campos de prisioneros, de la instalaci\u00f3n del neoliberalismo en Chile y su impacto sobre la naturaleza y los pueblos que habitaron originariamente esos lugares, llegando a analizar temas puntuales como el sistema de salud en nuestros d\u00edas o descripciones geogr\u00e1ficas, as\u00ed como la explicaci\u00f3n de toponimias. Da la impresi\u00f3n de que el autor quiere emprender una obra enciclop\u00e9dica, en que se ahonda en las causas de los fen\u00f3menos que de alguna manera aparecer\u00e1n en el lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierto sentido, sobre el libro de Mansilla se podr\u00eda decir lo que \u00e9l menciona sobre el libro Guaitecas de Jorge Vel\u00e1squez: \u201cEl volumen se propone como un libro de viajes: un libro de exploraci\u00f3n y reconocimiento de lugares que dan paso a un cierto nomadismo en la geograf\u00eda y en la historia. El viaje es por los lugares y por la memoria de los lugares.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un texto que se desmarca un poco del an\u00e1lisis territorial, o bien lo expande, es el ensayo sobre la poeta y actriz valdiviana Maha Vial, en particular sobre su poes\u00eda sobre la enfermedad y los hospitales. Un texto clave en cuanto el discurso se va desde el espacio geogr\u00e1fico para concentrarse en el espacio del cuerpo enfermo y en el hospital que lo contiene. La poeta, recientemente fallecida, explora im\u00e1genes y sensaciones de la enfermedad y en ello hace mucho sentido diferenciar \u201csentido de lugar\u201d de \u201cterritorio\u201d, ya que la idea de lugar permite estas inclusiones tem\u00e1ticas, cuando el lugar es el cuerpo, acotado sus fronteras con el \u201cpa\u00eds de los sanos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el autor se refiere a la Patagonia Norte, es quiz\u00e1s cuando m\u00e1s dif\u00edcil le es hallar ese sustrato identitario, ya sea por la reciente colonizaci\u00f3n de aquellos lugares, como por la carga estereot\u00edpica que la pol\u00edtica de nacionalizar las provincias, impone. Dice el autor: \u201c\u2026al menos, una parte de la poes\u00eda de Ays\u00e9n en que la lucha por la universalidad se manifiesta como una reacci\u00f3n ante los localismos estereotipados que presionan para que los poetas se adscriban a marcas identitarias prefabricadas\u201d. Ac\u00e1 toca un tema sensible que es lo folcl\u00f3rico desarrollado como un guion comercial, ya sin un sustrato vital y la paradoja de buscar la universalidad para huir de un localismo que reduce las im\u00e1genes a un set pensado para satisfacer una predeterminada narrativa territorial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro ensayo que sobresale, no solo porque no habla de alguna po\u00e9tica espec\u00edfica, es el que desarrolla la idea de la di\u00e1spora chilota, principalmente hacia la Patagonia, en ese texto Mansilla acude a la memoria de la infancia para ejemplificar un estado de abandono de la isla, que se dio hasta mediados de la d\u00e9cada del 70. La prosa en que est\u00e1 escrito evoca el abandono de su tierra natal, tocada por la promesa de una vida m\u00e1s f\u00e1cil en cuanto conseguir dinero en tierras lejanas, que la ausencia vuelve m\u00edticas. Ese lugar abandonado, la isla de Chilo\u00e9, posteriormente es abierto a los capitales para explotarlo desde el punto de vista de los recursos (bosque, mar, campos, subsuelo). De esa manera, un mundo fantasma, aunque plet\u00f3rico de naturaleza generosa, se va desangrando y vaci\u00e1ndose ahora en t\u00e9rminos identitarios, dando cuenta en su bella narraci\u00f3n, lo que el autor menciona al hablar de la poes\u00eda de Jorge Vel\u00e1squez: \u201cEs la ley del Progreso, de la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, que reclama para s\u00ed la propiedad y el control de la cotidianeidad y de los modos de ser, de sentir, as\u00ed haya que remover por la fuerza obst\u00e1culos naturales y humanos. El \u00e1ngel del Progreso no hace concesiones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>FRONTERAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 2002 o 2003, asist\u00ed a una Feria del libro en Puerto Montt, por entonces viv\u00eda en San Felipe, donde editaba una revista y colaboraba con Ediciones Casa de Barro. En alg\u00fan momento de la feria, entre las presentaciones de libros, conversamos brevemente con Sergio Mansilla, quien realiz\u00f3 una lectura que me impresion\u00f3 por su claridad y por la apertura de temas que significaba para m\u00ed, relacionar po\u00e9ticas con fen\u00f3menos de la antropolog\u00eda o la historia. Recuerdo que le pas\u00e9 alg\u00fan ejemplar de la revista <em>La piedra de la locura<\/em>, que por entonces editaba, y \u00e9l me pas\u00f3 en trueque un ejemplar de su ensayo<em> Identidades culturales en crisis: versiones y perversiones sobre nosotros y los otros<\/em>, editado por la SEREMI de educaci\u00f3n de la regi\u00f3n de Los Lagos. Ese libro lo llev\u00e9 de vuelta a San Felipe y circul\u00f3 de mano en mano entre los poetas de Aconcagua, y fue una especie de preludio a temas que luego se pondr\u00edan de moda, como la poes\u00eda etnocultural, las identidades, la vinculaci\u00f3n con la otredad. Me gusta recordar ese gesto del libro que circula y despierta temas, quiz\u00e1s una manera efectiva de infiltrar fronteras, dotarlas de porosidades donde puede germinar una duda, para as\u00ed dar cuenta de nuevos relatos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a><em>Los lugares hablan en met\u00e1foras<\/em>; <em>El \u201csentido de lugar\u201d en la poes\u00eda. Notas para una discusi\u00f3n<\/em>; <em>De lugares y no-lugares en la \u201csuralidad\u201d po\u00e9tica<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u201cDe manera an\u00e1loga, creemos que las entidades culturales locales llegan a ser las discontinuidades de la centralidad nacional homogeneizante, cuyas historias se articulan en dispositivos discontinuos, constelaciones, de comunidades que como se\u00f1ala Anderson deben distinguirse \u201cpor el estilo con el que son imaginadas\u201d (1993:24). Estilo que, para el caso de las determinaciones territoriales regionales o locales, proviene de las pr\u00e1cticas del imaginario espacial (De Certeau, 2000:103-115), que las instaura y constituye. (\u2026) La met\u00e1fora de la constelaci\u00f3n ha sido empleada en distintas disciplinas y por diversos autores (Levi Strauss, Adorno, Maffesoli, Durand, etc.). Aqu\u00ed, la retomamos como una herramienta que permite articular discontinuidades, dado que teniendo un car\u00e1cter abierto (la constelaci\u00f3n se configura desde la mirada del observador) resulta eficiente como figura de base, plausible aunque inestable, para reconocer los flujos, yuxtaposiciones y entre-cruzamientos de los discursos literarios en que se sustancia el imaginario local.\u201d (<em>Valpara\u00edso, Po\u00e9ticas Fundacionales: Gonzalo Rojas, Pablo Neruda Y Pablo De Rokha.<\/em> Adolfo de Nordenflycht Bresky).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por<strong> Felipe Moncada Mijic<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2821 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cubierta-frontal-Sentido-de-lugar-Sergio-Mansilla-pa\u0301gina-web.jpeg\" alt=\"\" width=\"311\" height=\"438\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sentido de Lugar. Ensayos sobre poes\u00eda chilena de los territorios sur-patag\u00f3nicos<br \/>\nSergio Mansilla Torrres<br \/>\nKomorebi Ediciones<br \/>\n2021<br \/>\nSe puede comprar en <a href=\"https:\/\/komorebiediciones.cl\/libros\/sentido-de-lugar-sergio-mansilla-torres\/\">https:\/\/komorebiediciones.cl\/libros\/sentido-de-lugar-sergio-mansilla-torres\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre Sentido de lugar. Ensayos sobre poes\u00eda chilena de los territorios sur-patag\u00f3nicos (Komorebi Ediciones, 2021). &nbsp; Denominamos sur a esos lugares que, alej\u00e1ndose de nosotros, ocupan territorios m\u00e1s australes, as\u00ed la definici\u00f3n se va moviendo seg\u00fan el terreno que pisemos. 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