{"id":2795,"date":"2021-10-15T00:03:29","date_gmt":"2021-10-15T03:03:29","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2795"},"modified":"2021-10-15T01:31:41","modified_gmt":"2021-10-15T04:31:41","slug":"pasajes-intimos-del-adentro-y-el-afuera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/10\/15\/pasajes-intimos-del-adentro-y-el-afuera\/","title":{"rendered":"Macedonio: El hombre de la gran carcajada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cHay que hacer re\u00edr hasta una Carcajada que juzgue al Mundo. El Mundo, su Moral, todo-re\u00eddas. Si han de ser admitidos en Metaf\u00edsica los Sentimientos en funci\u00f3n de intelecci\u00f3n, de Explicaci\u00f3n del misterio de la Realidad, la bufonada ilimitada de los buenos muchachos de Rabelais alcanz\u00f3 la Carcajada Juzgadora de la Realidad tan perspicuamente como pudo pretenderlo luego la Angustia de Kierkegaard. \u00bfPor qu\u00e9 ha de ser la Angustia y no una Risa Invencible? La Miop\u00eda Telesc\u00f3pica o Meteorol\u00f3gica. Intento de repetici\u00f3n de Rabelais\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Macedonio Fern\u00e1ndez (\u201cTodo y Nada\u201d)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Macedonio evit\u00f3 la literatura tanto como pudo. Su obra fue un intento ya no de acabarla, ni siquiera de bordearla, sino a trav\u00e9s de la parodia de denunciar sus imposturas. La escritura como accidente. La literatura como un vicio del que es necesario escapar a fin de salvar a la persona: una novela que nunca comienza, atascada para siempre en la discontinuidad b\u00e1rbara de sus pr\u00f3logos; la simultaneidad del verso socavando la narraci\u00f3n, el despliegue horizontal del tiempo: el C\u00f3simo Schmitz del puro presente. Como escritor, un nato <em>ensayador<\/em> de escritura, un expositor de bocetaje, un hacedor de silencios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra el \u201carte culinario\u201d de la narrativa tradicional, realista, Macedonio construy\u00f3 el \u201cBelarte Conciencial\u201d, la antipo\u00e9tica del futuro. Digresiones, omisiones, elipsis, involuci\u00f3n de la acci\u00f3n, ausencia, postergaci\u00f3n o desestimaci\u00f3n del personaje, interpelaci\u00f3n directa al lector como sujeto responsable de la narraci\u00f3n, trastrocamiento de la l\u00f3gica tradicional sostenida por el racionalismo a favor del absurdo, juegos verbales de toda \u00edndole, eran la trama nunca oculta de su escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las fotograf\u00edas que lo retratan Macedonio rehuye la pose, evita los gestos reconocibles del intelectual, del escritor pensante. Como si fuera tomado por sorpresa, como si la fotograf\u00eda lo mismo que la escritura fueran un inconveniente, algo que lx toma por asalto y ante lo cual una r\u00e1pida resoluci\u00f3n lx salva del rid\u00edculo de las legalidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dijo alguna vez de Borges: \u201cBorges dice No soy poeta. Es mucho decir; \u00bfse cree tan excepcional?\u201d. Tambi\u00e9n, de otro: \u201cEs un artista, ni siquiera un loco\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que era f\u00e1cil posar, ser artista, escritor, hacer literatura. Lo dif\u00edcil era lo otro, escribir a destajo de la literatura, hacer de la escritura una contra-escritura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta sustracci\u00f3n de su cuerpo a los olimpos literarios, Macedonio la realiz\u00f3 con los gestos enf\u00e1ticos del actor. Al mismo tiempo que acopiaba papeles, ro\u00eda en la memoria (institucionalizada) de la literatura la posibilidad manifiesta de su propio nombre. Ya lo hab\u00eda hecho una vez cuando con habilidad de prestidigitador, hab\u00eda sustra\u00eddo su existencia a la de quienes por entonces se consideraban <em>lxs mortales<\/em>, para pasar a ser el difunto, el desaparecido: durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os sus compa\u00f1eros de estudios lo habr\u00edan dado por muerto a fuerza de obstinada ausencia, hasta que en 1928 el hijo de uno de ellos lo descubriera sobreviviente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Algunas ideas macedonianas&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1- EL ASESINO ANUAL Y DONADOR DE D\u00cdAS FELICES PREVIOS A SU VICTIMIZACI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Lo que lo impulsa al crimen es el placer o la necesidad de ver morir. Est\u00e1 aprendiendo, adquiriendo la sonrisa del morir, para su propia muerte.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hombre dedica todo su tiempo a satisfacer a otra persona a fin de que alcance el colmo de la felicidad. Llegado el momento, la asesina o, mejor, tal como sugiere el narrador, participa del \u00faltimo deseo de quien, vibrante en el summum de la alegr\u00eda, \u201ccondesciende en un suicidio pasivo\u201d. Las v\u00edctimas mueren sonriendo. Lo tr\u00e1gico, se nos se\u00f1ala, es el descubrimiento por parte del homicida de una infelicidad inmutable: nadie har\u00e1 por \u00e9l lo que \u00e9l hizo por otros, ninguna felicidad tan grande como para desear la muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2- EL ZAPALLO QUE SE HIZO COSMOS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un zapallo sembrado en el Chaco comienza a crecer de manera acelerada absorbiendo en su interior primero unas cuantas poblaciones, m\u00e1s tarde provincias, luego un pa\u00eds, el oc\u00e9ano, continentes, el planeta tierra y por \u00faltimo el cosmos. En el proceso de su alarmante desarrollo se ensayan teor\u00edas, se practican estrategias diversas para su destrucci\u00f3n, incluso la de engendrar otro zapallo en el Jap\u00f3n a fin de que ambos se aniquilen. Todo es in\u00fatil. Pasado el tiempo, nadie sabe si habita o no en el interior de un zapallo o del universo: el zapallo acaba por ser su personificaci\u00f3n. Y remata el narrador: \u201cTotalidad todo Interna, Limitada, Inm\u00f3vil (sin Traslaci\u00f3n), sin Relaci\u00f3n; por ello Sin Muerte. Historia externa del zapallo que sorbi\u00e9ndose entero el Cosmos hizo cesar la Externalidad, de donde nos viene la Muerte\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3- CUENTO DE LITERATURA NO LITERARIA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00e1s se desempe\u00f1a como mozo desde hace veinte a\u00f1os en una confiter\u00eda, satisfaciendo el gusto de cada cliente. Es esta su pasi\u00f3n, su raz\u00f3n de vida. Su arte es el de la caridad, el de la solicitud y la cordialidad. Un d\u00eda Agust\u00edn Llanos, hombre con \u201calg\u00fan vicio de maldad\u201d, receloso de la felicidad de satisfacer al pr\u00f3jimo de Tom\u00e1s, decide contrariarlo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c- \u00bfY usted qu\u00e9 pide, don Agust\u00edn?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Pues me traes una tajada bien tostada de hielo rodeada de garbanzos del puchero de ayer\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00e1s cae sin vida. El narrador reflexiona acerca de su final determinando la culpabilidad de Agust\u00edn, de quien recibi\u00f3 la muerte. El caso, por su \u201cintensidad\u201d, a pesar de la \u201cno exterioridad\u201d de su violencia, es calificado de \u201cpolicial\u201d. Moraleja: el dolor moral y la torpeza de los hombres pueden ser tanto o m\u00e1s da\u00f1inos que cualquier clase de atentado f\u00edsico contra la persona. Y cierra: \u201clo que me subleva es esa muerte por desquiciamiento interior, vac\u00edo instant\u00e1neo de la Ilusi\u00f3n de Servir que daba calor a su vida entera\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4- LA ELLA -SIN- SOMBRA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estructura de una obra a desarrollar (\u201carte por encargo\u201d):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primera parte del relato: Una pareja se distancia. Al irse, ella abandona junto a \u00e9l su propia sombra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segunda parte: \u201cC\u00f3mo borrar la sombra\u201d. El muchacho, obsesionado, consulta a amigos y a especialistas, ansioso por suprimir la sombra de la muchacha que anda detr\u00e1s de \u00e9l, in\u00fatilmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercera parte: \u201cFortuna fue que fuera imposible mi insensato intento de borrar esa sombra\u201d: El muchacho renuncia a la mera posibilidad de ser abandonado por la sombra; por el contrario, se aferra a\u00fan m\u00e1s que antes a Ella y desarrolla una comprensi\u00f3n de sus responsabilidades para con la persistente huella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Moraleja: la joven se ha apartado de su sombra deliberadamente, segura de que al final y s\u00f3lo de esa manera, \u201csu sombra y el amor de \u00c9l ser\u00e1n suyos nuevamente\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el libro de Umberto Eco, \u201cEl nombre de la rosa\u201d, \u201cEl arte de la comedia\u201d de Arist\u00f3teles constituye el libro prohibido. El motivo es simple: las personas sienten necesidad de Dios en la medida en que temen al Demonio, y la risa aniquila el temor. Si nos re\u00edmos de todo, si nos re\u00edmos de Dios, el mundo se convierte en un caos. El argumento pertenece a uno de los representantes del poder eclesi\u00e1stico. Descontextualizada, la tesis sigue resultando \u00fatil a quienes han aprendido que s\u00f3lo por el temor es posible controlar el deseo y las pasiones de los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa experiencia est\u00e1 confinada en una jaula, en cuyo interior da vueltas y vueltas sobre s\u00ed misma, y de la que cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil salir\u201d&#8230; Las palabras que Andr\u00e9 Breton escribiera en el Manifiesto Surrealista en 1924, el texto que quiso ser el no va m\u00e1s del arte institucionalizado y burgu\u00e9s, nos alumbra. Macedonio, su inmensa capacidad para el juego y la risa, fueron y son un intento m\u00e1s de socavar las representaciones, la estructura simb\u00f3lica sobre la que se asienta el poder: poniendo patas para arriba el lenguaje y m\u00e1s a\u00fan, la literatura tal como era conocida y practicada por entonces, se abr\u00eda un espacio para refundar las identidades cristalizadas en los discursos sociales. Su finalidad, como la de los surrealistas (a pesar del af\u00e1n p\u00fablico y expansivo de los segundos, y de la pretensi\u00f3n an\u00f3nima, rec\u00f3ndita del primero), era metaf\u00edsica y deb\u00eda servir a un cambio total del esp\u00edritu. Macedonio fue sin duda el metaf\u00edsico de la risa, nuestro Rabelais criollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su obra, lo que nos leg\u00f3, es producto de la m\u00e1s casual de las supervivencias, y es que si en algo no se esforz\u00f3 Macedonio fue en lograr ya no su perdurabilidad, que es mucho decir, sino su mera difusi\u00f3n, su publicaci\u00f3n: la m\u00e1s incompleta de las obras completas, se cuenta de su trabajo que existi\u00f3 originalmente en infinidad de papelitos desperdigados aqu\u00ed y all\u00e1. Volver sobre los fragmentos, las ideas, los itinerarios discontinuos de esta contra-escritura no literaria, implica poner en jaque a la inteligencia para practicar otra vez nuevos modos de conocimiento a trav\u00e9s de la risa y de la ocurrencia m\u00e1s eficaz. El arte es capaz de liberarnos del miedo que es jaula, que empobrece la experiencia y nos aniquila como al pobre Tomas, de \u201cdesquiciamiento interior\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Macedonio, al fr\u00edo inmemorial de sus huesos, a su gran carcajada. Porque quiso ser hombre en la reflexi\u00f3n, contra la eternidad y contra todas sus simulaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0 <strong>Tamara Rutinelli<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay que hacer re\u00edr hasta una Carcajada que juzgue al Mundo. El Mundo, su Moral, todo-re\u00eddas. 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