{"id":2710,"date":"2021-09-26T13:49:45","date_gmt":"2021-09-26T16:49:45","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2710"},"modified":"2021-09-27T10:27:59","modified_gmt":"2021-09-27T13:27:59","slug":"en-las-ruinas-del-neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/09\/26\/en-las-ruinas-del-neoliberalismo\/","title":{"rendered":"En las ruinas del neoliberalismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El neoliberalismo es com\u00fanmente asociado a un paquete de medidas de privatizaci\u00f3n de la propiedad y los servicios p\u00fablicos, que reduce radicalmente el Estado social, controla el trabajo, desregula el capital y produce un clima de impuestos y tarifas amigables para inversores extranjeros, desmantelando as\u00ed cualquier mercado interno posible. Estas pol\u00edticas impuestas por primera vez en Chile en 1973 e importadas a otras partes del Sur Global por el FMI, fueron mandatadas como <em>\u201cajustes estructurales\u201d<\/em>. Concebido como proyecto global, la soberan\u00eda econ\u00f3mica de los Estado-naci\u00f3n ser\u00eda suplantada por las reglas y acuerdos arreglados por instituciones supranacionales como la OMC, Banco Mundial y el FMI, como desmantelar las barreras para el flujo de capitales (y por ende para la acumulaci\u00f3n de capital) puestas por los Estado-naciones y neutralizar las demandas de redistribuci\u00f3n en el Sur Global. As\u00ed, la revoluci\u00f3n neoliberal fue dise\u00f1ada para sofocar las expectativas de la clase trabajadora tanto en el mundo desarrollado como en las regiones poscoloniales en v\u00edas de desarrollo (principalmente de las Gran Breta\u00f1a). Dicho de otra manera, liberar el capital para que salga a la caza de trabajo barato, recursos y para\u00edsos fiscales alrededor del mundo, inevitablemente gener\u00f3 est\u00e1ndares de vida m\u00e1s bajos para las poblaciones de clase trabajadora y clase media en el Norte Global, y continu\u00f3 la explotaci\u00f3n y limit\u00f3 la soberan\u00eda provocando un desarrollo desigual en el Sur Global. Para Foucault, esta reprogramaci\u00f3n del liberalismo significa una nueva racionalidad pol\u00edtica y una nueva gubernamentalidad liberal. Ya no solo como un paquetazo de medidas, los principios gobernantes aplicados por y al Estado, se vieron circular por todas las esferas de lo social: escuelas, lugares de trabajo, cl\u00ednicas, hospitales, etc. Principios derivados de los paquetes de medidas que se volvieron principios saturadores de realidad gobernando todas las esferas de la existencia y reorientando al propio homo oeconomicus, transform\u00e1ndolo de un sujeto de intercambio y satisfacci\u00f3n de necesidades (liberalismo cl\u00e1sico) en un sujeto de competici\u00f3n y ampliaci\u00f3n del capital humano, en una <em>\u201cconducci\u00f3n de las conductas\u201d<\/em> (neoliberalismo). Gubernamentalizaci\u00f3n, entonces, como la nueza raz\u00f3n de Estado neoliberal, donde todo gobierno es para los mercados y orientado por los principios de este; y por otro lado, los mercados deben ser construidos, facilitados, equipados y ocasionalmente rescatados por instituciones pol\u00edticas. Para <strong>Wendy Brown<\/strong>, los mantras de los neoliberales son <em>\u201cdesmantelar la sociedad\u201d<\/em>, <em>\u201cdestronar la pol\u00edtica\u201d<\/em> y <em>\u201cproteger los valores tradicionales de la esfera personal\u201d<\/em>, donde <em>\u201clas nuevas fuerzas de derecha a\u00fanan elementos conocidos del neoliberalismo con sus opuestos aparentes; combinan una superioridad moral autopercibida con una conducta casi celebratoriamente amoral e irrespetuosa; respaldan la autoridad al tiempo que presentan una desinhibici\u00f3n social p\u00fablica y una agresi\u00f3n sin precedentes; se enfurecen contra el relativismo, pero tambi\u00e9n contra la ciencia y la raz\u00f3n; desprecian a los pol\u00edticos y a la pol\u00edtica, a la vez que evidencian una voluntad de poder y una ambici\u00f3n pol\u00edtica feroces\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reconfiguraci\u00f3n de la raz\u00f3n neoliberal a la que asistimos en todas partes del plantea, con su intensificaci\u00f3n de la guerra, tanto militar como financiera, no es m\u00e1s que la gesti\u00f3n de su cat\u00e1strofe, de sus ruinas. Sin embargo, para Wendy Brown la constelaci\u00f3n de principios, pol\u00edticas, pr\u00e1cticas y formas de raz\u00f3n gobernantes que pueden reunirse bajo el signo del <strong>catastr\u00f3fico neoliberalismo presente<\/strong>, no fue una deriva intencional del neoliberalismo. Para Wendy, habitar\u00edamos una versi\u00f3n frankensteiniana, relativamente nueva, distinto a lo autoritarismos, fascismos, despotismos o tiran\u00edas de otros tiempos y espacios, y distinto tambi\u00e9n de los conservadurismos convencionales o conocidos. En su pulsi\u00f3n de reducir a lo econ\u00f3mico todas las formas de existencia, desde las instituciones democr\u00e1ticas hasta la subjetividad, este neoliberalismo en ruinas ir\u00eda m\u00e1s all\u00e1: la revoluci\u00f3n neoliberal apunta a liberar los mercados y la moral para gobernar y disciplinar a los individuos mientras maximiza la libertad, demonizando lo social y la versi\u00f3n democr\u00e1tica de la vida pol\u00edtica. Basada en la libertad, la familia tradicional la competencia y la valorizaci\u00f3n de mercado, el neoliberalismo es un proyecto moral-pol\u00edtico que intenta proteger las jerarqu\u00edas tradicionales al negar la propia idea de lo social y al restringir radicalmente el alcance del poder pol\u00edtico de la democracia. El neoliberalismo existente ahora presenta una forma enfurecida de gobierno de mayor\u00eda (o <em>\u201cpopulismo\u201d<\/em>) emergiendo de la sociedad que los neoliberales intentaron desintegrar, pero no lograron derrotar, dej\u00e1ndola sin normas comunes ni compromisos colectivos. Sumado a esto, una suelta accidental del sector financiero y de los modos en que la financierizaci\u00f3n globalitaria socav\u00f3 el sue\u00f1o neoliberal de un orden global competitivo levemente orientado por instituciones supranacionales. Y por \u00faltimo experimentar\u00eda un sometimiento de la moral a la mercantilizaci\u00f3n y una mercantilizaci\u00f3n de la moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Wendy Brown, ser\u00edan fuerzas antidemocr\u00e1ticas aquellas que se alzan contra lo social, lo pol\u00edtico y el estado en tanto instancias de regulaci\u00f3n y planificaci\u00f3n social. El <strong>nuevo populismo de derecha dura<\/strong> se nutre directamente de la herida del privilegio destronado que la blanquitud, el cristianismo y la masculinidad garantizaban a aquellos que de otra forma no eran nada ni nadie. El destronamiento era f\u00e1cilmente atribuible a migrantes y minor\u00edas que comenzaban a <em>\u201crobar puestos de trabajo\u201d<\/em>. Esta figura mitol\u00f3gica viene de un pasado m\u00edtico igualmente en el cual las familias eran felices, completas, heterosexuales, cuando las minor\u00edas raciales se ubicaban en su lugar, cuando los barrios eran ordenados, seguros y homog\u00e9neos, cuando la droga era un problema de cuerpos racializados y el terrorismo no estaba adentro de la patria, y cuando un cristianismo y una blanquitud hegem\u00f3nicos constitu\u00edan la identidad manifiesta, el poder y el orgullo de la naci\u00f3n y de Occidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Wendy Brown, no es que el neoliberalismo caus\u00f3 por s\u00ed mismo la insurgencia de la derecha dura en el Occidente contempor\u00e1neo, o que todas las dimensiones del presente, desde las cat\u00e1strofes que generan grandes flujos migratorios en europa y norteam\u00e9rica, hasta la vinculaci\u00f3n entre religi\u00f3n y pol\u00edtica y la polarizaci\u00f3n generada por los medios digitales, pueden ser reducidas al neoliberalismo. M\u00e1s bien el argumento es que nada queda intacto por un <strong>modo neoliberal de la raz\u00f3n y de la valorizaci\u00f3n<\/strong> y que el ataque neoliberal a la democracia en todas partes ha modulado la ley, la cultura pol\u00edtica y la subjetividad pol\u00edtica. Esta <em>\u201creprogramaci\u00f3n del liberalismo\u201d<\/em>, va aparejada al ascenso de formaciones pol\u00edticas autoritarias nacionalistas, animadas por la rabia que moviliza el considerarse abandonado econ\u00f3micamente y racialmente resentidos, sumado a tres d\u00e9cadas de ataques neoliberales a la democracia, la igualdad y la sociedad. En l\u00edneas parecidas que interpretan la \u00e9poca, para <strong>Bifo<\/strong>, el sentimiento de superioridad, innombrable pero profundamente arraigado en el inconsciente y la cultura occidentales, ha sido refutado y humillado por la realidad del capitalismo financiero, por la experiencia diaria de <em>\u201cimpotencia que destruy\u00f3 la autoestima de las personas y su confianza en el futuro\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ascenso de este tipo de formaciones pol\u00edticas autoritarias, que atacan animadas por la rabia blanca, el resentimiento y el rencor, para las clases trabajadoras y clases medias blancas, lejos de distinguirse de esos ataques, adquieren voz y se afirman en ellos. Estos ataques son tambi\u00e9n el combustible de la ambici\u00f3n nacionalista cristiana de reconquistar Occidente. Todo un pensamiento mitol\u00f3gico que se entreteje con un nihilismo intensificado que se manifiesta en el quiebre de la fe en la verdad, la facticidad y los valores fundamentales. El nihilismo exacerbado que presentan, puede ser vinculado con la raz\u00f3n instrumental weberiana por tres razones que los entretejen: -devaluaci\u00f3n de los valores; -trivializaci\u00f3n, deformaci\u00f3n; -desvinculaci\u00f3n de los fundamentos. Para Wendy Brown este <strong>neoliberalismo nihilista en ruina<\/strong> libera energ\u00edas instintivas, que ya no se oponen directamente a los mandatos de la sociedad y la econom\u00eda y entonces ya no requieren una pesada represi\u00f3n y sublimaci\u00f3n, est\u00e1n ahora cooptadas y alentadas por y para la producci\u00f3n y el marketing capitalista. Como el placer y especialmente la sexualidad est\u00e1n por todas partes incorporadas a la cultura capitalista, el principio de placer y el principio de realidad escapan a su antiguo antagonismo, para encontrarse en medio de la sociedad. As\u00ed, el placer lejos de ser un desaf\u00edo insurreccional al aburrimiento y la explotaci\u00f3n del trabajo, se convierte en herramienta del capital y genera sumisi\u00f3n. El placer se vuelve parte de la maquinaria y enaltece la impotencia de los privilegios blancos occidentales y patriarcales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, para Wendy Brown, cuando percibimos el neoliberalismo reducido a pol\u00edticas econ\u00f3micas (<em>liberalismo tradicional<\/em>) o una racionalidad (<em>tesis foucaultiana<\/em>), nos enceguecimos con respecto a tres giros tect\u00f3nicos en la organizaci\u00f3n y la conciencia del espacio que estimulan ciertas reacciones pol\u00edticas hoy y a la vez organizan el teatro en el que ocurren. Si el neoliberalismo es concebido solo como pol\u00edtica econ\u00f3mica y sus efectos, el marco del descontento se limita a factores econ\u00f3micos. Si el neoliberalismo es concebido solo como racionalidad pol\u00edtica, no podemos captar los investimentos afectivos en privilegios de blanquitud y de existencia del primer mundo en la naci\u00f3n y la cultura nacional o en la moral tradicional. El primero de estos giros es el horizonte perdido del Estado-naci\u00f3n consecuente con la globalizaci\u00f3n y los flujos de capital como los flujos migratorios que transforman las condiciones de existencia de los migrantes, en quienes recae toda responsabilizaci\u00f3n del desastre econ\u00f3mico a la vez que valoriza rencores en las poblaciones locales. El segundo giro involucra la destrucci\u00f3n neoliberal de lo social, donde el espacio de la igualdad c\u00edvica y de la preocupaci\u00f3n por el bien com\u00fan desaparecen, alimentando espacios cerrados en los valores tradicionales de familia, naci\u00f3n y fe. Y el tercer giro, concierne al ascenso del capital financiero y de la modalidad de valor que introduce en el mundo. Los vaporosos poderes de las finanzas, que gobiernan todo, pero que no viven en ning\u00fan lado, son an\u00e1logos a una revoluci\u00f3n copernicana de la subjetividada en relaci\u00f3n con los poderes que hacen y gobiernan el mundo: el gobierno de las finanzas involucra una transformaci\u00f3n de la conciencia espacial que parad\u00f3jicamente depende de la desespacializaci\u00f3n del poder en s\u00ed mismo, no solo la desterritorializaci\u00f3n identificada con la globalizaci\u00f3n en sus primeras d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Wendy Brown, la defensa de una democracia radical no es a ciegas. Entiende muy bien lo que una defensa de la democracia ha significado, por ejemplo, en lo que ha sido la gesti\u00f3n en la medida de lo posible de la postdictadura chilena. En ese marco ninguna defensa de la libertad mientras exista acumulaci\u00f3n. Y finalmente, es esencial una perspectiva internacionalista de los conflictos globales en relaci\u00f3n a los valores que estas (no tan) nuevas derechas quieren rearticular y oxigenar al cadaver del neoliberalismo en ruinas: ni la naci\u00f3n, ni la familia, ni la propiedad pueden quedar fuera de la cr\u00edtica desde una perspectiva de izquierdas y las transformaciones que de all\u00ed deriven.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de\u00a0<strong>Rodrigo Vergara<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"565\" class=\"size-full wp-image-2711 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/2KuHmva.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/2KuHmva.jpeg 400w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/2KuHmva-212x300.jpeg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las ruinas del neoliberalismo &#8211; El ascenso de las pol\u00edticas antidemocr\u00e1ticas en Occidente<br \/>\nWendy Brown<br \/>\nTinta Lim\u00f3n Ed.<br \/>\n2020<br \/>\n224 pp.<br \/>\nM\u00e1s informaci\u00f3n en <a href=\"https:\/\/tintalimon.com.ar\/libro\/en-las-ruinas-del-neoliberalismo\/\">https:\/\/tintalimon.com.ar\/libro\/en-las-ruinas-del-neoliberalismo\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El neoliberalismo es com\u00fanmente asociado a un paquete de medidas de privatizaci\u00f3n de la propiedad y los servicios p\u00fablicos, que reduce radicalmente el Estado social, controla el trabajo, desregula el capital y produce un clima de impuestos y tarifas amigables para inversores extranjeros, desmantelando as\u00ed cualquier mercado interno posible. 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