{"id":2641,"date":"2021-09-08T11:51:32","date_gmt":"2021-09-08T14:51:32","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2641"},"modified":"2021-09-08T11:51:54","modified_gmt":"2021-09-08T14:51:54","slug":"poemas-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/09\/08\/poemas-animales\/","title":{"rendered":"Poemas animales"},"content":{"rendered":"<p><strong>laika<\/strong><\/p>\n<p>cuando la nave estaba a punto de despegar te preguntaste<br \/>\nsi de verdad alguien te am\u00f3 las \u00faltimas horas que viviste<br \/>\nen la tierra, contrajiste tu cuerpo<br \/>\npeque\u00f1a de pelo rizado y con tu instinto<br \/>\nde lobita siberiana sab\u00edas<br \/>\nque lo que hab\u00eda all\u00e1 fuera ser\u00eda lo \u00faltimo<br \/>\nque habr\u00eda para siempre, pero igual<br \/>\nsonre\u00edste<br \/>\npara las c\u00e1maras sovi\u00e9ticas, coronada<br \/>\nhero\u00edna espacial del socialismo, la primera<br \/>\nperrita que fue astronauta y que fue cometa.<br \/>\ncontrajiste tu cuerpo, peque\u00f1a, por el recuerdo<br \/>\nde las calles fr\u00edas de Mosc\u00fa quemando<br \/>\nlevemente tus patitas, convencida<br \/>\nde que la tierra te queda chica,<br \/>\nla pionera y la mejor en recorrer<br \/>\nla forma el\u00edptica que rodea el planeta.<br \/>\nquisiera pensar que en el camino de ida intentaste<br \/>\ncomerte alguna estrella, que el calor<br \/>\nno apag\u00f3 tu cuerpo que el miedo<br \/>\nfue menos que la curiosidad, pero no<br \/>\nel mundo es m\u00e1s cruel de lo que esperamos<br \/>\nque sea, solo nos queda encontrar<br \/>\nresonancias de ternura entre los astros,<br \/>\nqu\u00e9 tal si te digo<br \/>\nque las manchas de la luna siguen esper\u00e1ndote<br \/>\npara jugar cuando atardezca,<br \/>\nqu\u00e9 tal si pensamos<br \/>\nque la tierra gira alrededor del sol imitando<br \/>\ntu orbitar en busca de tu cola,<br \/>\nqu\u00e9 tal si imagino<br \/>\nque en realidad s\u00ed llegaste<br \/>\ny que siempre estuviste<br \/>\nesperando del otro lado de la puerta<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>la ballena encall\u00f3 muerta en la playa de monte hermoso<br \/>\n<\/strong>y nos trepamos al auto rapid\u00edsimo esperando<br \/>\nvivir una aventura \u00fanica, vos y yo las primeras<br \/>\nnenas del mundo en montar una bestia<br \/>\nmarina, pero cuando pensamos en la muerte<br \/>\nnos olvidamos que huele terrible, claro<br \/>\ny que ya desde la entrada que est\u00e1 en la ruta sent\u00edamos<br \/>\nese olor dulz\u00f3n y agrio que nunca hab\u00edamos olido pero<br \/>\nno pod\u00eda confundirse con ninguna otra cosa.<br \/>\nen <em>la nueva provincia <\/em>hay una nota de 1859<br \/>\nen la que los vecinos de la <em>fortaleza protectora argentina <\/em>piden<br \/>\npor favor<br \/>\nque se haga algo con el pelot\u00f3n de cad\u00e1veres de indios<br \/>\namontonados en el medio de la <em>plaza rivadavia<\/em>, que el olor<br \/>\nno estaba dejando dormir, que por favor estomba<br \/>\no quien sea mande a construir la pira funeraria para<br \/>\nel cacique cafulcur\u00e1, guayaquil y antenef<br \/>\njunto a sus tres mil lanzas, la nueva roma nacer\u00eda<br \/>\nde las cenizas de los cuerpos quemados justo<br \/>\nen el centro de la plaza, y nosotras apoyar\u00edamos<br \/>\nnuestras orejas en el cemento para sentir<br \/>\nla posible vibraci\u00f3n de los caballos fantasmas,<br \/>\ncrecer\u00edamos sabiendo que crec\u00edamos<br \/>\nen una tierra completamente maldita, el olor<br \/>\na muerto nos perseguir\u00eda hasta la playa.<br \/>\nla ballena no va incendiarse hoy<br \/>\nni ma\u00f1ana: alguien que no es nosotras se trepa<br \/>\nal monumento desde arriba y corta<br \/>\nsu cuerpo a pedazos, porciones<br \/>\nque van a enterrarse en la arena, mientras<br \/>\nlos m\u00e9danos van cambiando de lugar<br \/>\nla tierra seca va a comerse la carne<br \/>\nmuerta de un animal gigante, y no s\u00e9 si sab\u00edas<br \/>\npero de cerca el olor es peor, las ballenas eyaculan<br \/>\ncuando mueren \u00bfsab\u00edas vos lo que es eyacular?<br \/>\nyo tampoco en ese momento y sonaba como<br \/>\nalgo a lo que deber\u00edamos tenerle miedo, el olor<br \/>\nen serio, era terrible. en este recuerdo<br \/>\nque no es m\u00edo pero aunque estoy sola<br \/>\nno puedo dejar de pensarme en plural, mir\u00e9<br \/>\ndirecto el ojo muerto de la ballena, debe ser curioso<br \/>\npens\u00e9, morir en el agua:<br \/>\ndebe ser curioso ser ballena y que sea el agua<br \/>\nla que se encargue de llevarte a donde tengas que llegar,<br \/>\nabandonar el cuerpo en el medio del atl\u00e1ntico<br \/>\ny que tu destino \u00faltimo sea una playa<br \/>\nperdida en el sur argentino<br \/>\ndonde curiosamente el sol amanece<br \/>\ny atardece siempre sobre el mar<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00faltimo domingo del oto\u00f1o, y atardece<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>algo me interpela a esta hora de la tarde<br \/>\nque ya no es de d\u00eda<br \/>\npero tampoco tan la noche.<br \/>\nla luz de a poco se va y ya no vemos nada<br \/>\npero el foquito en el techo cuelga raro,<br \/>\nes como un f\u00f3sforo que todav\u00eda<br \/>\nno se anima. lo gris te obliga a levantar<br \/>\nla cara del papel<br \/>\ny la ventana: vos no lo sab\u00e9s<br \/>\npero los atardeceres donde vivimos<br \/>\nasoman rosas, ros\u00edsimos. es hermoso,<br \/>\ncomo s\u00ed dijeran &#8220;tom\u00e1<br \/>\nen el medio de todo lo feo<br \/>\nalgo bonito; por ah\u00ed<br \/>\nlo m\u00e1s bonito del mundo&#8221;<\/p>\n<p>lenta me voy a quedando sin nada m\u00e1s<br \/>\npara decirte lo que queda del domingo<br \/>\nlas hojas de las plantas se van cerrando sobre s\u00ed mismas<br \/>\ncomo los huesos de una liebre que se chispea luz mala<br \/>\nel foquito empieza a te\u00f1irte la cara de azafr\u00e1n<br \/>\ny queda en la hornalla eso que dijiste que te diga.<br \/>\nlas ca\u00f1er\u00edas ya te cantan una canci\u00f3n de cuna<br \/>\nla heladera ya te canta una canci\u00f3n de cuna<br \/>\ny mientras todas nos quedamos dormidas<br \/>\nmi coraz\u00f3n empieza a sentirse como un churrinche<br \/>\nal que pronto le toca migrar al norte<\/p>\n<p>quiz\u00e1 demasiado al norte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>rosita entr\u00f3 a tu casa y te busc\u00f3<\/strong><br \/>\npor todos lados pero no,<br \/>\nvos ya no estabas, o m\u00e1s bien te expandiste<br \/>\npor toda la cocina, te volviste cientos<br \/>\nde ollas enlozadas con dibujos de flores<br \/>\npintadas, s\u00e1banas almidonadas hasta ser<br \/>\nde cart\u00f3n, un pelo anaranjado que qued\u00f3<br \/>\ndescansando sobre un peine desdentado, s\u00ed,<br \/>\nrosita olfate\u00f3 de punta a punta la casa, pero no,<br \/>\nno estabas en el galp\u00f3n ni mirando<br \/>\nla ventana, no te encontr\u00f3<br \/>\nen los miles de suvenires de porcelana<br \/>\nque guardaste por a\u00f1os y que ya<br \/>\na nadie m\u00e1s que a vos podr\u00edan<br \/>\nrecordarle nada, no te vio<br \/>\ny con su ma\u00f1a de nena chiquita<br \/>\nbusc\u00f3 el lugar seguro y se acurruc\u00f3<br \/>\ndulce debajo de tu silla.<\/p>\n<p>entiendo que eso va a pasarme<br \/>\na m\u00ed tambi\u00e9n: voy a buscar tu olor desorientada<br \/>\nvoy a esperarte del otro lado de la entrada<br \/>\nvoy pensar que escucho pasos cortos<br \/>\nque se arrastran y que llegan hasta m\u00ed<br \/>\npara abrirme cada puerta:<br \/>\nprimero, la reja verde<br \/>\ndespu\u00e9s, la puerta roja<br \/>\npor \u00faltimo el mosquitero y ah\u00ed est\u00e1s vos<br \/>\nde nuevo, repetida,<br \/>\ngui\u00e1ndome y recibi\u00e9ndome<br \/>\nvoy a comer y acostarme en una de las camas<br \/>\nen la otra vas a acostarte vos<br \/>\nmientras cant\u00e1s algo suave en un idioma<br \/>\nque no conozco porque no puedo<br \/>\ndesaprender tu lugar entre las plantas,<br \/>\nporque no entiendo que todo siga igual<br \/>\ncuando algo que existi\u00f3 toda la vida<br \/>\nen el mismo lugar se volvi\u00f3 niebla y tal vez<br \/>\nrosita sea bastante m\u00e1s astuta<br \/>\nso\u00f1ando con vos debajo de tu silla,<br \/>\nsabiendo que la muerte sos vos de nuevo<br \/>\nen tu casa de siempre sentada<br \/>\ncon la pava en el fuego y esperando<br \/>\nque tu perrita te vuelva a encontrar<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por <strong>Valeria Mussio<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>laika cuando la nave estaba a punto de despegar te preguntaste si de verdad alguien te am\u00f3 las \u00faltimas horas que viviste en la tierra, contrajiste tu cuerpo peque\u00f1a de pelo rizado y con tu instinto de lobita siberiana sab\u00edas que lo que hab\u00eda all\u00e1 fuera ser\u00eda lo \u00faltimo que habr\u00eda para siempre, pero igual 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