{"id":2633,"date":"2021-09-06T12:55:13","date_gmt":"2021-09-06T15:55:13","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2633"},"modified":"2021-09-06T12:56:17","modified_gmt":"2021-09-06T15:56:17","slug":"nika-turbina-la-nina-poeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/09\/06\/nika-turbina-la-nina-poeta\/","title":{"rendered":"Nika Turbin\u00e1, la ni\u00f1a poeta"},"content":{"rendered":"<div class=\"page\" title=\"Page 1\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: justify;\">I<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yalta, URSS, 1977. Lyudmila Vladimirovna despierta en mitad de la noche, aguza el oi\u0301do y la duda o el terror la llevan a sacudir por la espalda el cuerpo tendido de su hija, Maya Turbina\u0301, recostada a su lado. De la habitacio\u0301n contigua en la que descansa Nika, les llega el murmullo. Una voz incorpo\u0301rea oscila vibrante; no reconocen esa corriente, ese caudal sonoro que fluye como un ri\u0301o, como una oracio\u0301n que pareciera brotar de la mismi\u0301sima noche. Ambas caminan en puntas de pie hacia la habitacio\u0301n de Nika, procurando no hacer ruido. Al entreabrir la puerta y asomarse a la penumbra del cuarto, la ven: la nin\u0303a de 3 an\u0303os esta\u0301 de pie sobre su cama, con su camiso\u0301n rai\u0301do, los brazos abiertos, los pun\u0303os en alto, el rostro tenso apuntando hacia el cielorraso, el cen\u0303o fruncido, los pa\u0301rpados cerrados. De su voz nace aquella voz que au\u0301n ahora las desconcierta. No esta\u0301 sona\u0301mbula, aunque parezca posesa, no esta\u0301 dormida. Cuando al fin termina, su rostro se relaja, su cuerpo respira. Nika mira con sus ojos claros a su madre y a su abuela, que todavi\u0301a ato\u0301nitas la consultan sobre motivos y palabras. La nin\u0303a anuncia que recita poesi\u0301a, que sus palabras son versos, y que los versos le vienen de adentro, que una voz se los dicta. Ha nacido la poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el Estado es fa\u0301cil determinar cua\u0301ndo nace una persona. Segu\u0301n el sistema que brinda cifras, coordenadas, relaciones estadi\u0301sticas, le basta con mirar un acta de nacimiento para decir cua\u0301ndo alguien asomo\u0301 la cabeza al mundo. Pero lo que nace, apenas si se expresa. Si somos el resultado de un tra\u0301nsito, de una manifestacio\u0301n de diferencia, \u00bfcua\u0301ndo ponemos el pie en tierra firme? \u00bfCua\u0301ndo nacemos a las cosas, co\u0301mo? \u00bfCua\u0301ndo nace un poeta, por ejemplo? \u00bfCua\u0301ndo y co\u0301mo nace la poesi\u0301a? \u00bfCo\u0301mo se nace a la poesi\u0301a? Preguntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen que rara vez vieron dormir a Nika durante su infancia. Teni\u0301a miedo de ahogarse, padeci\u0301a asma. La poesi\u0301a la acompan\u0303aba en su vigilia, la ayudaba a mantenerse en pie durante la noche y le daba consuelo. Una vez, sin embargo se quedo\u0301 dormida y tuvo una pesadilla: eran los poemas lo que la ahogaban, lo que en verdad le impedi\u0301an respirar. Cuando la familia visito\u0301 a una bruja consulta\u0301ndole por el caso, e\u0301sta les dijo que la nin\u0303a finalmente iba a poder dormir con normalidad a partir de los 13 an\u0303os. La profeci\u0301a se cumplio\u0301. Y Nika perdio\u0301 el don.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pequen\u0303a para\u0301bola rusa: El orgullo de un pueblo, su amor por el arte poe\u0301tico, el ideal de futuro cifrado en infancias extraordinarias, el florecimiento de una cultura superadora alumbrada por el comunismo; todo eso comenzo\u0301 a marchitarse en la mente de una nin\u0303a. En Rusia, se inicio\u0301 la Perestroika. Nika entro\u0301 a la adolescencia sin la voz que le dictaba sus poemas. Su cuerpo empezaba a cambiar, a volverse extran\u0303o, tambie\u0301n su patria. La atencio\u0301n por el reconocimiento internacional que le valio\u0301 el Leo\u0301n de Oro de Venecia, antes concedido a Ajma\u0301tova, se disolvio\u0301. Sus tutores literarios la abandonaron, la fa\u0301bula se rompio\u0301. Fue el comienzo de una tragedia anunciada. La de la nin\u0303a y la de todo un pueblo cuyo suen\u0303o histo\u0301rico se evaporaba hacia fines de los an\u0303os \u201880.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Nika vendri\u0301an las internaciones, el alcoholismo, su e\u0301xodo por trabajos, instituciones educativas, viviendas, relaciones efi\u0301meras, hasta su muerte, tambie\u0301n prefigurada. A los 15 an\u0303os habi\u0301a interpretado en una peli\u0301cula a una joven con lesiones medulares que amenazaba con lanzarse de una ventana; en 1997 Nika cumplio\u0301, dan\u0303ando su columna vertebral; cinco an\u0303os despue\u0301s, desde un quinto piso, atraveso\u0301 la definitiva ventana, muriendo a los 27 an\u0303os. La muerte, el suicidio, el abandono, el miedo, el vaci\u0301o, la soledad eran los temas que desarrollaba la que siendo au\u0301n nin\u0303a, dijo: \u201cSufro porque vivo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 2\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>La historia de Nika fue tambie\u0301n la historia de una generacio\u0301n que sen\u0303alo\u0301 la conquista de sus libertades caminando sobre el borde de los muros que separaban lo nuevo de lo viejo, una generacio\u0301n de adolescentes funa\u0301mbulos y sin arne\u0301s.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Cuando pensamos en precocidad poe\u0301tica recordamos a Rimbaud que escribio\u0301 toda su obra entre los 16 y los 20 an\u0303os, a Clarice Lispector, que escribio\u0301 \u201cCerca del corazo\u0301n salvaje\u201d a los 19 an\u0303os, a Rube\u0301n Dari\u0301o y a Mary Shelley, que publicaron a los 21 an\u0303os su obra ma\u0301s representativa. \u00bfPero do\u0301nde ubicamos a una nin\u0303a que escribe su primera obra entre los 6 y los 10 an\u0303os? Si la historia nos ha dejado cientos de nin\u0303es prodigio en la mu\u0301sica, como Mozart, concertistas de pocos an\u0303os ejecutando con maestri\u0301a obras de gran dificultad te\u0301cnica y expresiva, artistas pla\u0301sticos, ajedrecistas, nin\u0303es especialmente dotades para los ca\u0301lculos complejos, con una memoria extraordinaria, etc.; no ha sucedido lo mismo en el campo de la literatura. Pareciera que el arte de la palabra, requiriese de un mayor tiempo de maduracio\u0301n y conocimiento de la naturaleza escurridiza e intrincada del lenguaje. Y el caso de Nika no so\u0301lo nos habla de una habilidad lingu\u0308i\u0301stica excepcional, sino tambie\u0301n de un manejo del tono y los recursos poe\u0301ticos sin par. Nika Turbina\u0301 escribi\u0301a, adema\u0301s, sobre estados y emociones que, si traza\u0301semos alguna li\u0301nea de continuidad entre obra y artista, aunque ma\u0301s no fuese tenue, entrecortada, nos obligari\u0301a a considerar su capacidad de auto-observacio\u0301n, su conciencia del mundo, y todavi\u0301a ma\u0301s, a preguntarnos otra vez sobre la infancia, sobre su significado. Con Nika, la imagen paradisi\u0301aca forjada en torno de ese periodo de la vida que a partir de Rilke identificamos con una personali\u0301sima e inalienable patria, desaparece. \u00bfEs la infancia un oasis? \u00bfQue\u0301 diri\u0301an les nin\u0303es si pudiesen reconocer y hablar con distancia de su vida infantil, de sus propias emociones y experiencias en el mundo? \u00bfQue\u0301 diri\u0301an les nin\u0303es si tuviesen en sus manos el poder de la palabra poe\u0301tica? Quiza\u0301s, diri\u0301an, lo que supo decir Nika Turbina\u0301.<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Una nin\u0303a de 8 an\u0303os da recitales de poesi\u0301a. Es apadrinada por grandes poetas. La pasean por estudios de televisio\u0301n, escenarios y pai\u0301ses. Recibe premios y reconocimiento internacional. De pronto, su caso desaparece de la escena pu\u0301blica. La nin\u0303a ya no es novedad, o su novedad encuentra reemplazo. El resto es tragedia. A Nika se la comio\u0301 el mundo. Esta es una parte de la historia. La otra dice que Nika despliega ante nuestra esperanza y nuestra incredulidad, el misterio de la poesi\u0301a. La poesi\u0301a como revelacio\u0301n, como quisieron los roma\u0301nticos, la poesi\u0301a como encrucijada, el punto donde se cruzan el suen\u0303o, la noche, la profeci\u0301a, la visio\u0301n, lo divino y lo terrestre. Como si la poesi\u0301a nos eligiese, como si fue\u0301semos nosotres su obra, y no al reve\u0301s. Nika es la poeta iluminada, representa la pasio\u0301n mi\u0301stica de la poesi\u0301a como divinidad. A los 10 an\u0303os escribio\u0301: \u201cMi vida es un borrador \/ donde las letras son constelaciones&#8230;\/ Todos mis di\u0301as malos esta\u0301n contados por adelantado\u201d. Nika escuchaba voces, escribi\u0301a con gran sensibilidad sobre el dolor propio y ajeno, sobre el abandono y la soledad del mundo. Eran tiempos en los que se hablaba de los nin\u0303os i\u0301ndigo en Rusia, una generacio\u0301n de infantes especiales. En verdad era Rusia la que cambiaba, sus nin\u0303os la expresaban. Nika fue el cuerpo de esa Rusia, y tambie\u0301n el de un poder, el de la poesi\u0301a. A Nika se la comio\u0301 Rusia, a Nika se la comio\u0301 la poesi\u0301a. Nika fue una heroi\u0301na extran\u0303a; por lo precoz, sobrenatural. Sus versos siguen siendo una misteriosa epopeya.<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Tamara Rutinelli<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I Yalta, URSS, 1977. Lyudmila Vladimirovna despierta en mitad de la noche, aguza el oi\u0301do y la duda o el terror la llevan a sacudir por la espalda el cuerpo tendido de su hija, Maya Turbina\u0301, recostada a su lado. De la habitacio\u0301n contigua en la que descansa Nika, les llega el murmullo. Una voz [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":44,"featured_media":2634,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-2633","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/44"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2633"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2633\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2635,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2633\/revisions\/2635"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2634"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}