{"id":2622,"date":"2021-09-01T13:42:34","date_gmt":"2021-09-01T16:42:34","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2622"},"modified":"2021-09-01T13:59:58","modified_gmt":"2021-09-01T16:59:58","slug":"fisuras-contrapatriarcales-en-muertes-de-pia-barros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/09\/01\/fisuras-contrapatriarcales-en-muertes-de-pia-barros\/","title":{"rendered":"Fisuras contrapatriarcales en &#8220;Muertes&#8221; de P\u00eda Barros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Paradojalmente al gran n\u00famero de ausencias, crecimos con la exaltaci\u00f3n de la paternidad. Tenemos un padre de la patria, que enarbola la figura del hombre fortach\u00f3n, militar y poderoso; evocamos constantemente la palabra paternidad como sin\u00f3nimo de supremac\u00eda abismal: \u201cColo Colo mantuvo su paternidad sobre U. de Chile tras ganar un vibrante Supercl\u00e1sico 189\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>; dentro de sus acepciones, la RAE concibe la paternidad como la autor\u00eda de una obra, idea o invenci\u00f3n; el m\u00e1ximo referente religioso no se queda atr\u00e1s: en el nombre del Padre\/ del Esp\u00edritu Santo\/am\u00e9n, y un largo etc\u00e9tera. En todas las situaciones, el padre es el insuperable. Ante aquello, pareciera que la maternidad no existe como representaci\u00f3n de poder pol\u00edtico-social y solo est\u00e1 relegada, como expresa Irati Fern\u00e1ndez en <em>Feminismo y maternidad: \u00bfuna relaci\u00f3n inc\u00f3moda?<\/em>, a que la madre ofrezca plena dedicaci\u00f3n a la crianza y con abnegado amor maternal (32). En estas fisuras es donde subyacen respuestas antipatriarcales que provienen de distintos sectores, entre ellas literarias, y donde postulo que el cuento <em>Muertes <\/em>de P\u00eda Barros (1956) es parte de estas proyecciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Salidas de madres <\/em>(1996) es un conjunto de relatos escritos por mujeres, que retratan variados temas de la relaci\u00f3n madre-hijas; entre ellos est\u00e1 el cuento <em>Muertes <\/em>escrito por Barros. Ella, tal como varias, tambi\u00e9n ha sido v\u00edctima del canon patriarcal. Lo menciono categ\u00f3rico y seguro. Muchos dir\u00e1n que el n\u00facleo acad\u00e9mico la reconoce y valida, sin embargo, su difusi\u00f3n\/valoraci\u00f3n como cuentista ha sido vaga. Nelly Richard, en su art\u00edculo <em>\u00bfTiene sexo la escritura?<\/em>, plantea que las respuestas contra hegem\u00f3nicas deben ser independientes al g\u00e9nero en la medida que desterritorialice el poder del patriarcado (132-133); por ello, se infiere, hay que evitar los \u201cguetos\u201d femeninos. Qu\u00e9 mejor ejemplo que Barros para una impugnaci\u00f3n emp\u00edrica. Y no porque no est\u00e9 de acuerdo con la idea de manifestaciones masculinas antipatriarcales -porque deben existir en un amplio espectro-, sino porque creo firmemente que es relevante qui\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s de la escritura y es importante recalcar c\u00f3mo los verdaderos guetos masculinos s\u00ed han operado sobre el canon literario invisibilizando escrituras femeninas. De hecho, postulo una diferencia entre una escritura antipatriarcal femenina y masculina, sobre todo desde lo experiencial; por consiguiente, asevero que no son lo mismo, porque ambas provienen de distintos recovecos. De igual forma, valoro la lucidez de Richard al plantear que las mujeres no pueden darse el lujo de no sacar provecho de estas problem\u00e1ticas, de una forma rebelde y que desmantele el edificio simb\u00f3lico-cultural masculino (136).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es justamente all\u00ed donde reside <em>Muertes<\/em>, que viene a desdibujar r\u00e9plicas de una cultura del padre, como le llamo a los ejemplos anteriormente dados, y poner voces <em>descanonizantes<\/em>, como dir\u00eda la gran cr\u00edtica literaria. Este breve cuento relata en primera persona la despedida, el dolor y las reflexiones de una hija en torno a la muerte de su madre. Aunque el argumento parezca simple, la escritura es extremadamente personal. Uno de sus tantos logros es manifestar subjetividades de voces femeninas en v\u00ednculo con la maternidad y romper ciertos imaginarios arquet\u00edpicos en torno a esta figura, adem\u00e1s de utilizar la escritura como una salida de emergencia a este tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor amor, madre, por amor estoy aqu\u00ed\u201d (Barros 23). Con esta frase elocuente la narradora nos introduce la historia, donde inmediatamente posiciona varios planteamientos. En primer lugar, la relaci\u00f3n de una madre-hija; en segundo lugar, el imaginario del retorno (el estar aqu\u00ed presupone una ausencia); en tercer lugar, el lazo afectivo desde el dolor. Es que la protagonista \u2014sin identificaci\u00f3n, quien perfectamente puede ser representaci\u00f3n colectiva \u2014vuelve para acompa\u00f1ar la muerte de su madre y lo \u00fanico que anhela de ella es el afecto esquivo, el perd\u00f3n de ambas partes: \u201cNuestras miradas se cruzan, se abrazan sobre el aire de los otros, nuestras miradas se perdonan y humedecen en un pacto del ser\u2026\u201d (24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de este hecho, vuelvo a incurrir al texto <em>Feminismo y maternidad: \u00bfuna relaci\u00f3n inc\u00f3moda?<\/em> para problematizar los aspectos inc\u00f3modos de la maternidad no patriarcalizada, aquella se ubica como un sentimiento variable de la madre en funci\u00f3n a su contexto y geograf\u00eda (Badiner, ctd en Fern\u00e1ndez 26). Es necesaria esta referencia en cuanto obliga a desestimar el imaginario que el patriarcado ha creado en torno a la maternidad, que reviste a mujeres subordinadas a esta \u201clabor\u201d, abnegadas, poco quejumbrosas y, por sobre todo, implacable con el proceso emocional. Fern\u00e1ndez, de esta forma, tambi\u00e9n da cabida a la manifestaci\u00f3n no tradicional de lo maternal. Este imaginario desestimado deslumbra con brillantez en <em>Muertes<\/em>: la hija retorna para poner su voz y la de su madre en sus reflexiones, para relatar el dolor de una ni\u00f1ez que no incluye las formas tradicionales que la sociedad concibe la maternidad: \u201cYo, la madura, la sabia, seg\u00fan t\u00fa la m\u00e1s fuerte, la de las respuestas por anticipado, a\u00fan no est\u00e1 lista; la que nunca acunaste en tus rodillas, la arisca, la que no consolaste ante la tristeza de la primera menstruaci\u00f3n\u2026\u201d (25). La creaci\u00f3n de la madre, a trav\u00e9s de la voz de su protagonista, representa un v\u00ednculo complejo y doloroso, puesto que su hija la acusa de abandono en procesos relevantes (el abrazo fraterno y la primera menstruaci\u00f3n, por ejemplo), algo no convencional para la maternidad revisada desde el machismo. Sin embargo, la narradora al reconocerse \u201carisca\u201d tambi\u00e9n valida reciprocidad en su actuar: \u201cYo solo pude darte mi lluvia y mi fr\u00edo, son modos diferentes de amar, y s\u00e9 que ahora lo entiendes\u201d (25). El clima y la relaci\u00f3n con los sentimientos, pese a ser m\u00e1s vieja que el hilo negro, en este caso es efectiva para metaforizar lo que ya est\u00e1 claro: madre-hija est\u00e1n en el circuito del reconocimiento y perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ritual del fr\u00edo como marca de distancia entre ambas no se detiene all\u00ed, puesto que ella besa a su madre, \u201ctu boca fr\u00eda que no se opuso a mi beso\u201d (29), y lo contin\u00faa acompa\u00f1ando de un reproche concluyente: \u201cS\u00f3lo el \u00faltimo tiempo permitiste mis caricias y cuando nadie pod\u00eda presenciarlas\u201d (29). Estas acusaciones insisten en el imaginario de la ruptura, de la muerte como una despedida que perdona pero que duele y que concluye con la tierra y el descenso como un cierre de ata\u00fad umbilical: \u201cAprendo a dejarte tierra abajo, como a todas, amordazada, exigiendo respuestas y abandonos y presencias y secretos\u2026\u201d (29)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a lo anterior, es contradictorio y parad\u00f3jico que el apego madre-hija persista. Iniciando por lo m\u00e1s b\u00e1sico, la voluntad de llamarla como tal: \u201c\u2026me gusta decirte madre as\u00ed, sonora, grandilocuente\u2026\u201d (27). Esto instala el concepto de una relaci\u00f3n que no est\u00e1 del todo consumada y que se construy\u00f3 sobre cimientos de personalidades desafiantes que aun as\u00ed contin\u00faan conectadas por el cord\u00f3n umbilical que permanece dolorosamente arraigado entre las partes: \u201cEs la sangre la que nos une y nos destroza, deja correr la sangre, madre\u2026\u201d (26). Estas contradicciones se profundizan en otras de las constantes manifestaciones de cari\u00f1o entre ambas: la narradora solo desea heredar de su progenitora algo tan noble como su su\u00e9ter, para as\u00ed aferrarse a las partes m\u00e1s l\u00facidas de ella: \u201cEl abrazo de esta lana por todos los abrazos que nos dimos, porque nos abrazamos poco\u2026\u201d (23). Incluso, desde lo metaliterario, ella le asegura categ\u00f3rica: \u201cEn este cuento no te traiciono\u201d. Estas manifestaciones de amor, inclusive de confianza, no operan como una mera indefinici\u00f3n frente a un fen\u00f3meno como la muerte, ser\u00eda reduccionista mirarlo desde all\u00ed, sino propongo analizarlo a partir de las distintas aristas que presenta la relaci\u00f3n entre madre-hija: la que puede ser problem\u00e1tica, pero imposible de desunir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Natalia S\u00e1nchez en <em>La experiencia de la maternidad en mujeres feministas<\/em> tambi\u00e9n ahonda en estos complejos escenarios, al proponer que hay que permitirse ser \u201cmala madre\u201d, es decir, imperfectas, falibles, rebeldes y transgresoras; con todo lo que implica esto en una sociedad como la existente (265). Con esto no pretendo proponer que la madre en <em>Muertes<\/em> sea \u201cmala\u201d, sino todo lo contrario: el v\u00ednculo con su hija es transgresor y complejo en proporci\u00f3n directa, y ah\u00ed reside la est\u00e9tica del cuento. Tambi\u00e9n en sobrepasar, como expresa S\u00e1nchez, el di\u00e1logo de la mujer-madre e incluir otras categor\u00edas como lo pol\u00edtico (258). Justamente en este surco se ubican madre-hija en el cuento, en la liberaci\u00f3n de todas esas culpas previo al que supuestamente ser\u00e1 el descanso eterno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es interesante c\u00f3mo estos ejemplos nos ayudan a entender que estamos frente a una escritura de mujer y representadas por mujeres, que finalmente opera como una ficci\u00f3n contrapatriarcal y contrahegem\u00f3nica. Pero truncar el an\u00e1lisis a esta oraci\u00f3n ser\u00eda tremendamente equ\u00edvoco; como se ha visitado, el contenido nos invita a repensar un tipo de relaci\u00f3n afectiva entre una madre e hija; a entender que la maternidad se construye desde espacios distintos y m\u00faltiples maneras (aunque a veces sean muy dolorosos, como en este caso); muy lejano a los arquetipos y anhelos que el patriarcado espera de las madres (esa imagen que tanto gustan a los hombres cl\u00e1sicos: la mujer esperando con la mesa servida y el ni\u00f1o\/a en brazos). En el fondo, entender que la maternidad tambi\u00e9n es un tema pol\u00edtico (S\u00e1nchez 266). El cuento, adem\u00e1s, entrel\u00edneas, soslaya la idea que la edificaci\u00f3n del padre y los personajes masculinos ya no son el centro del an\u00e1lisis y s\u00ed lo son, de sobremanera, la lectura y atenci\u00f3n de personajes femeninos complejos y determinantes en su actuar: \u201cYo nunca fui se\u00f1orita\u201d (Barros 24), dice categ\u00f3rica la narradora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, es imposible no retornar al rol de P\u00eda Barros como sujeta que crea sistemas contrahegem\u00f3nicos. Barros re\u00fane y encapsula una frase certera que expresa Rosi Braidotti en su texto <em>El sujeto del feminismo<\/em>: \u201cLa conciencia feminista trasladada a la dimensi\u00f3n intelectual es una de las fuentes de su lucidez, autodeterminaci\u00f3n y profesionalismo\u201d (11). Es ella, a trav\u00e9s de su intelecto, que recrea conocimientos a partir de la experiencia de mujeres, lo que derroca el absolutismo prexistente de la figura masculina como personaje por excelencia de la literatura. Una sujeta que ha sido excluida, como tantas otras, por el canon patriarcal y que, pese a todo, no se apaga su voz literaria. La misma que de manera certera en su cuento <em>Muertes<\/em> nos propone con elocuencia que la maternidad se aleja del esencialismo biol\u00f3gico, sino que guarda relaci\u00f3n, de manera conflictiva, con temas profundamente pol\u00edtico-sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Juan Jos\u00e9 Hidalgo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Barros, P\u00eda. <em>Muerte<\/em>. Salidas de madres. Chile: Grupo editorial Planeta, 1996. 23-29.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Braidotti, Rosi. <em>Feminismo, diferencia sexual y subjetividad n\u00f3made<\/em>. Barcelona: Gedisa, 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fern\u00e1ndez, Irati. <em>Feminismo y maternidad: \u00bfUna relaci\u00f3n inc\u00f3moda? Conciencia y estrategias emocionales de mujeres feministas en sus experiencias de maternidad<\/em>. S\/L: Emakunde\/Instituto Vasco de la Mujer, 2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richards, Nelly. <em>\u00bfTiene sexo la escritura? Masculino \/Femenino: pr\u00e1cticas de la diferencia y cultura democr\u00e1tica<\/em>. Santiago de Chile: Francisco Zegers Editor, 1993.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00e1nchez, Natalia. <em>La experiencia de la maternidad en mujeres feministas<\/em>. N\u00f3madas 28\/03\/2016: 255~267.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Titular extra\u00eddo del portal de noticias de la radio Cooperativa, referente al cl\u00e1sico de f\u00fatbol disputado este a\u00f1o. Informaci\u00f3n disponible en el siguiente enlace: <a href=\"https:\/\/www.alairelibre.cl\/noticias\/deportes\/futbol\/superclasico\/colo-colo-mantuvo-su-paternidad-sobre-u-de-chile-tras-ganar-un-vibrante\/2021-04-25\/174928.html\">https:\/\/www.alairelibre.cl\/noticias\/deportes\/futbol\/superclasico\/colo-colo-mantuvo-su-paternidad-sobre-u-de-chile-tras-ganar-un-vibrante\/2021-04-25\/174928.html<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paradojalmente al gran n\u00famero de ausencias, crecimos con la exaltaci\u00f3n de la paternidad. 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