{"id":2562,"date":"2021-08-18T12:48:23","date_gmt":"2021-08-18T15:48:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2562"},"modified":"2021-08-18T13:32:40","modified_gmt":"2021-08-18T16:32:40","slug":"edicion-y-sedicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/08\/18\/edicion-y-sedicion\/","title":{"rendered":"Edici\u00f3n y Sedici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En los \u201980 los hijos de los ministros se hac\u00edan cantantes de rock, en los \u201990 poetas, en los 2000 editores independientes. \u00bfEn qu\u00e9 momento la edici\u00f3n se volvi\u00f3 un oficio glamoroso? Recuerdo a H\u00e9ctor Libertella, genial escritor \u2013ni falta hace aclararlo\u2013 y ex editor en Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Monte \u00c1vila y varias empresas m\u00e1s, diciendo: \u201cun editor es alguien que tiene una calculadora sobre su escritorio\u201d. Ahora la tienen en la pantalla de Windows. Libertella nunca se adapt\u00f3 a los nuevos tiempos. Especie de vanguardista testarudo, cierta vez le encargaron dos antolog\u00edas de cuentos para la editorial Perfil, cuando todav\u00eda editaba libros. Una la llam\u00f3 <em>11 relatos argentinos<\/em>, e inclu\u00eda textos de Copi, Osvaldo Lamborghini, Wilcock, Mar\u00eda Moreno, N\u00e9stor S\u00e1nchez, entre otros. Es decir, once relatos que, de alguna manera, ten\u00edan un dejo experimental o, al menos, poco convencional. A la segunda la titul\u00f3 <em>25 cuentos argentinos del siglo XX<\/em>, y conten\u00eda relatos de Borges, Cort\u00e1zar, Tiz\u00f3n, Castillo, Saer, etc. O sea, una antolog\u00eda levemente can\u00f3nica, m\u00e1s cl\u00e1sica, por llamarla de alg\u00fan modo. En esa tambi\u00e9n estaba Fogwill. Fogwill enojado, claro, por estar al lado de los cl\u00e1sicos y no de los experimentales, puteando contra Libertella en cada mesa de bar, hasta que el enojo se le pas\u00f3 y se olvid\u00f3 del asunto, como de costumbre en \u00e9l. De hecho, Daniel Guebel me cont\u00f3 que habl\u00f3 con Fogwill, ya internado, presto a morirse, y que le dijo: \u201cMe parece que me estoy yendo a ver a Libertella\u201d, muerto algunos a\u00f1os antes. Yo entr\u00e9 a la edici\u00f3n por Fogwill, precisamente. \u00c9l me recomend\u00f3 en Interzona, donde hab\u00eda publicado Runa, y donde se hab\u00eda hecho amigo de Dami\u00e1n R\u00edos, el editor saliente, y de los due\u00f1os de la editorial. Fogwill, el que hab\u00eda tenido pleitos, juicios y malhumores con casi todos sus editores, ahora estaba recomend\u00e1ndome a m\u00ed, que estaba sin trabajo (Telerman nos hab\u00eda despedido de Ciudad Abierta, a mis amigos y a m\u00ed, por trabajar bien y ser honestos) para pasar del otro lado del mostrador, de escritor a editor. \u00bfY por qu\u00e9? Creo que me dijo que porque yo iba a tener una deuda con \u00e9l y le iba pagar mejores anticipos que los que ven\u00eda cobrando. Eso ocurri\u00f3 en la calle Thames donde yo viv\u00eda entonces, a una cuadra de la calle Soler, donde \u00e9l viv\u00eda, a tres cuadres de Paraguay y Scalabrini Ortiz, donde Libertella paraba. No es un dato menor: Palermo se hab\u00eda vuelto el centro de operaciones de la edici\u00f3n independiente. Entonces, volviendo a la pregunta, \u00bfc\u00f3mo fue que se volvi\u00f3 glamoroso ser editor?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>La edici\u00f3n sin editores<\/em>, Andr\u00e9 Schiffrin narra, con una precisi\u00f3n impactante, tomando el caso de la venta de Pantheon Books a Random House, el momento en que las peque\u00f1as y medianas editoriales comienzan a ser compradas por otras m\u00e1s grandes, a su vez integrantes de holdings comunicaciones m\u00e1s grandes, a su vez compuestos por accionistas en bolsa o fondos de inversi\u00f3n buitres (como el fondo Liberty, que lleg\u00f3 a accionar en el grupo Prisa, empresa madre del diario El Pa\u00eds y en ese momento tambi\u00e9n de la editorial Alfaguara, entre muchos otros emprendimientos. Liberty fue tambi\u00e9n uno de los fondos buitre que operaron contra la Argentina). Publicado en 1999, traducido al castellano un a\u00f1o despu\u00e9s en la editorial espa\u00f1ola Destino, perteneciente al grupo Planeta \u2013el sexto conglomerado editorial m\u00e1s grande del mundo\u2013, el libro alcanz\u00f3 varias reimpresiones, e incluso reediciones en otras editoriales de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Relatado con el tono del viejo editor que ve desaparecer su modus operandi, es decir, el escritorio tapado de originales (\u00a1que palabra anticuada!), haciendo su trabajo b\u00e1sico: leer (esa es la imagen que tengo de Chitarroni, en su escritorio en la vieja casita de la desaparecida Sudamericana). Y publicando libros que, bajo la utop\u00eda nunca o casi nunca cumplida del best seller, aspiraban en verdad al long seller, a la formaci\u00f3n de un cat\u00e1logo, de un fondo editorial como activo econ\u00f3mico de una editorial. <em>La edici\u00f3n sin editores<\/em> marca el momento en que la figura del editor cae en desgracia, y se la reemplaza por la del gerente de marketing y el periodista de variedades devenido editor, por el aparato de publicidad, por la b\u00fasqueda de un tipo de rentabilidad (en montos y tiempos) inadecuada para el mercado literario. Seg\u00fan Schiffrin, los criterios hist\u00f3ricos de rentabilidad de una editorial, que rondaban el 4%, pasan, o deben pasar al 15%. \u00bfC\u00f3mo se logra semejante operaci\u00f3n? Cambiando, de ra\u00edz, la forma de entender la edici\u00f3n. Los productos editoriales se lanzan a ocupar m\u00e1s y m\u00e1s espacio en las grandes superficies y cadenas de librer\u00edas (llamados puntos de venta), la rotaci\u00f3n de los t\u00edtulos gira a alta velocidad, lo que r\u00e1pidamente no funciona se salda o se pica, los costos de las campa\u00f1as publicitarias de los libros son incorporados en el precio de venta al p\u00fablico del libro, etc., etc. Nada que no aprendamos, caminando solo unas cuadras por las librer\u00edas de saldo de la avenida Corrientes. El editor-lector es corrido por el discurso gerencial, por el proveedor de contenidos con buen ojo para lo <em>trendy<\/em>. Recuerdo, ahora, a un agente literario argentino que escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre, seg\u00fan \u00e9l, su nuevo rol en el mercado. Como en esas grandes corporaciones editoriales los editores tienden a cambiar r\u00e1pidamente (son echados, ascendidos, jubilados) los autores no logran tener una referencia fija para dialogar sobre su obra. Cuando terminan una novela, no saben a qui\u00e9n entreg\u00e1rsela, porque el editor de su novela anterior ya no trabaja m\u00e1s all\u00ed. Entonces, el agente pasa a ocupar ese lugar. Ya no solo es quien, como un dealer, consigue mejor precio y condiciones para el producto que representa sino que, a medio camino entre un editor informal, un psic\u00f3logo conductista y un amigo (no tan) fiel, discute sobre est\u00e9tica, sobre la resoluci\u00f3n de problemas literarios, sobre desenlaces, personajes y tramas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hay algo desatinado en la relaci\u00f3n entre literatura y mercado, es seguir pensando que esa conjunci\u00f3n \u2013\u201cy\u201d\u2013 todav\u00eda separa dos universos distintos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos pensar la \u00e9poca bajo la preeminencia de la industria cultural. La industria cultural es la gran enemiga del arte. Reemplaza al valor, a la cr\u00edtica, por la sociolog\u00eda (la sociolog\u00eda no juzga: los fen\u00f3menos les parecen \u201cinteresantes\u201d, \u201csignificativos\u201d). La sociolog\u00eda no democratiza: aplana, achata, enumera; vuelve todo n\u00famero, quantum. Que los gobiernos progresistas, aqu\u00ed o all\u00e1, lo primero que creen es una Secretaria de Industrias Culturales, no es m\u00e1s que un signo anticipado de su fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La industria cultural propone a la figura del emprendedor, del gerente de contenidos como emblema de la \u00e9poca. El curador se vuelve m\u00e1s importante que el artista, el productor m\u00e1s importante que el m\u00fasico, el editor m\u00e1s importante que el escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que, por un lado, en los grandes holdings desaparece la figura del editor, esa estampa resurge en toda clase de editoriales peque\u00f1as y medianas, chicas y m\u00e1s chicas, llamadas, con infinita inmodestia, independientes. Independiente, por definici\u00f3n, es un t\u00e9rmino relacional. Se es independiente de algo, de alguien. \u00bfIndependientes de qui\u00e9n o de qu\u00e9 son las editoriales independientes? Obviamente son independientes en el sentido de que no pertenecen a ning\u00fan gran holding. Pero eso no las vuelve necesariamente m\u00e1s interesantes. \u00bfSe dir\u00e1 entonces que son independientes, porque expresan cierta independencia de criterio? \u00bfQue el criterio con el que eval\u00faan un manuscrito (\u00a1palabra a\u00fan m\u00e1s anticuada!) no est\u00e1 marcado por el clima de \u00e9poca, por las concesiones al mercado? Si miramos de cerca sus cat\u00e1logos, veremos que \u2013aqu\u00ed, en el resto de Am\u00e9rica Latina, en todas partes\u2013 est\u00e1 lleno de editoriales independientes con cat\u00e1logos espantosos. Y que, a la inversa, a\u00fan en crisis, hay zonas de las grandes editoriales que todav\u00eda publican buena literatura. El cat\u00e1logo de literatura argentina de la Sudamericana de los \u201990, el de Chitarroni \u2013salvo obviamente Soriano\u2013 era muy agudo. El del sello Caballo de Troya, en Espa\u00f1a, perteneciente al entonces grupo Random-House\/Mondadori, tambi\u00e9n. Soy parte interesada de ambos ejemplos, s\u00e9 de lo que hablo. Las cosas son m\u00e1s ambivalentes, m\u00e1s contradictorias de lo que parece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre tanto, en las editoriales independientes, se cre\u00f3 un nuevo monstruo: el Editor Rey. El que supone que el cat\u00e1logo es su obra, que cada libro que edita es un cap\u00edtulo de una gran novela, que es su fondo editorial. Los editores no tienen obra. Obra tienen los autores. Y si el postestructuralismo franc\u00e9s deconstruy\u00f3, con elegancia, erudici\u00f3n y violencia, la propia noci\u00f3n de autor (y por lo tanto la de obra) en el mismo horizonte epistemol\u00f3gico con el que cuestion\u00f3 el concepto de hombre y, m\u00e1s a\u00fan, de sujeto; es decir, en un movimiento donde el autor era reemplazado, o mejor dicho, disuelto en otra categor\u00eda \u2013en una categor\u00eda llamada \u201ctexto\u201d\u2013 por supuesto de maneras diferentes y a veces antag\u00f3nicas (como lo que va del rizoma a la p\u00e1gina en blanco, de la comunidad inoperante al grado cero de la escritura); evidentemente ese esfuerzo descomunal, vanguardista y tan cercano a m\u00ed; ese esfuerzo, digo, esa batalla por sospechar del autor, fue en vano. Fue derrotada. Todos estos a\u00f1os de neoliberalismo dieron como resultado, entre muchos otros aspectos, una vuelta al sujeto, y de all\u00ed al autor, al auge de la biograf\u00eda como g\u00e9nero comercial (\u00bfa qui\u00e9n le importa la vida de escritor?) y de all\u00ed, otro paso, a la figura del editor independiente, al Editor Rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grandes holdings multinacionales son impensables sin el neoliberalismo. El auge de la edici\u00f3n independiente, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya lo sabemos: en la Argentina, la soja \u2013ese yuyo, como la llam\u00f3 una ex presidenta\u2013 crece f\u00e1cil. Habr\u00eda que agregar tambi\u00e9n que en Buenos Aires brotan tambi\u00e9n las editoriales independientes. Las hay buenas, regulares, excelentes, mal\u00edsimas. Si no se ejerce una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre ese florecer, no se logra comprender buena parte de la novedad cultural de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201csin embargo\u201d es la coartada de cualquier escritor, de todo intelectual. Yo lo soy, y saco provecho de ello. Sin embargo, entonces, gran parte \u2013por no decir la inmensa mayor\u00eda\u2013 de lo mejor que se public\u00f3 en la Argentina en la \u00faltima d\u00e9cada, fue en editoriales independientes. Ese dato tambi\u00e9n hay que incorporarlo al balance.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al balance hay tambi\u00e9n que sumar las traducciones. \u00bfA qu\u00e9 castellano se traduce? Comencemos por un dato: en la Argentina, sumadas, la mayor parte de las traducciones de ficci\u00f3n y ensayo cultural, las realizan las peque\u00f1as editoriales. Las grandes editoriales multinacionales, por lo general, realizan las traducciones en sus casas matrices en Espa\u00f1a, y luego esos libros llegan a la Argentina; ya sea importando ejemplares; ya sea impresos aqu\u00ed por la filial local que toma la traducci\u00f3n espa\u00f1ola (recibe por email un pdf con los interiores y la tapa del libro, le agrega un ISBN local, y lo manda a imprenta). Y no solo la mayor parte de las traducciones se realizan en Espa\u00f1a, sino que all\u00ed se contratan los derechos. Es decir, se decide el criterio sobre qu\u00e9 autor se traduce (y cu\u00e1les no), se imponen est\u00e9ticas, acuerdos econ\u00f3micos y contractuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, entre nosotros estamos totalmente acostumbrados a leer traducciones cargadas de espa\u00f1olismos, localismos catalanes o madrile\u00f1os, expresiones que a veces comprendemos con dificultad, giros que se pierden de manera incomprensible: <em>The Unquiet Grave<\/em>, de Cyril Connolly, traducido por Ricardo Baeza para la editorial Sur en 1949 como <em>La tumba sin sosiego<\/em>, es retraducida en 2005 por Miguel Aguilar para el sello Debolsillo bajo el literal <em>La tumba inquieta<\/em> (debemos agradecer que al menos no le pusieron <em>La tumba intranquila<\/em>\u2026). A veces pasan cosas curiosas, por decirlo de alg\u00fan modo. En 1945 Jos\u00e9 Bianco traduce, tambi\u00e9n para Sur, <em>The Turn of the Screw<\/em> de Henry James con un t\u00edtulo que logra vertir al castellano toda la complejidad del t\u00edtulo ingl\u00e9s, en una verdadera obra maestra de la traducci\u00f3n: <em>Otra vuelta de tuerca<\/em>. Pero desde entonces, asistimos a innumerables traducciones en Espa\u00f1a que mantienen el t\u00edtulo (\u00a1copian lo dif\u00edcil!) pero cambian el resto de la novela (por dar un ejemplo, la traducci\u00f3n de Soledad Silio, de 1991, para Planeta, linda con lo vergonzoso). Podr\u00eda dar mil ejemplos m\u00e1s, y tambi\u00e9n mil art\u00edculos y notas en la prensa y revistas especializadas argentinas y latinoamericanas, malhumoradas por esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto que, a veces, recibimos buenas traducciones: las traducciones de Javier Mar\u00edas de Ashbery son muy buenas (mejores que las dos o tres a cargo de latinoamericanos que andan dando vueltas por all\u00ed), la de Vila-Matas de Copi tambi\u00e9n, las de Mercedes Cebri\u00e1n de Perec otro tanto. Pero no se trata solo de una cuesti\u00f3n de gusto. No es solo una cuesti\u00f3n est\u00e9tica. La traducci\u00f3n, como problema, toca directamente temas pol\u00edticos (de pol\u00edtica cultural) y, sobre todo, econ\u00f3micos (el gusto y la est\u00e9tica tambi\u00e9n: por eso tiene algo de falaz la frase de m\u00e1s arriba: \u201csolo una cuesti\u00f3n de gusto\u201d: ese solo siempre est\u00e1 sobredeterminado por lo social, lo pol\u00edtico, lo econ\u00f3mico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelvo al principio: la mayor parte de las traducciones literarias en la Argentina la realizan, sumadas, las editoriales peque\u00f1as. Dos, tres, cuatro, o hasta cinco t\u00edtulos traducidos por a\u00f1o, multiplicado por la creciente cantidad de editoriales independientes, da un significativo volumen de libros traducidos, en especial, como dec\u00eda, ante la renuncia de las grandes casas multinacionales de contratar traducciones en sus respectivas filiales (esto mismo ocurre en toda Am\u00e9rica Latina: M\u00e9xico, Colombia, Chile, etc., tambi\u00e9n reciben mayoritariamente libros traducidos por las casas centrales espa\u00f1olas). Con una din\u00e1mica de guerrilla (se mueven r\u00e1pido), editores bien formados, aprovechando muchas veces los subsidios a la traducci\u00f3n que otorgan algunos estados (Brasil, Francia, Alemania, Irlanda, Corea del Sur, etc.), las peque\u00f1as editoriales han hecho un gran aporte a la traducci\u00f3n en la Argentina. O dicho m\u00e1s crudamente: si no existieran las editoriales independientes argentinas, no existir\u00eda m\u00e1s la traducci\u00f3n al castellano con inflexi\u00f3n rioplatense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el mercado nacional es peque\u00f1o, y tambi\u00e9n muchas de ellas han crecido, lo que genera que buena parte de esas editoriales comiencen a exportar, en especial a Espa\u00f1a, el mercado dominante en castellano. Lo han hecho de diversas formas: unas pocas, abriendo oficinas en Espa\u00f1a, imprimiendo all\u00e1 (con ISBN espa\u00f1ol), contratando servicios de prensa locales. La mayor\u00eda, en cambio, exportando en peque\u00f1as cantidades, a trav\u00e9s de distribuidores que compran ejemplares en la Argentina en firme (no en consignaci\u00f3n) en pesos, consolidan un env\u00edo (es decir: compran a varias editoriales la cantidad suficiente de ejemplares como para amortizar el costo del traslado) y los revenden en Espa\u00f1a en euros. Pero en uno u otro caso, antes se presenta la misma pregunta: \u00bfa qu\u00e9 castellano se traduce? (pregunta que ya encierra una postura: se dice \u201ccastellano\u201d y no \u201cespa\u00f1ol\u201d: el triunfo del \u201cespa\u00f1ol\u201d por sobre el \u201ccastellano\u201d es la marca de una disputa ideol\u00f3gica sobre la que deber\u00edamos detenernos largamente).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las decisiones de traducci\u00f3n son, otra vez, est\u00e9ticas. Pero tambi\u00e9n, nuevamente, econ\u00f3micas. Si una peque\u00f1a editorial traduce, digamos, un autor franc\u00e9s, a un castellano \u201cmuy argentino\u201d, \u00bftiene posibilidades de ser aceptado en Espa\u00f1a? Es probable que all\u00ed genere cierto (o mucho) rechazo, especular al nuestro frente a las traducciones espa\u00f1olas. Pero a la inversa, traducir al espa\u00f1ol de Espa\u00f1a es imposible (no solo porque no estar\u00edamos de acuerdo, sino porque no sabr\u00edamos c\u00f3mo hacerlo). Aparece entonces la tentaci\u00f3n del castellano neutro, mejor dicho, del castellano neutralizado. Un castellano que, dejando algunas marcas de que fue traducido en Buenos Aires, sea m\u00e1s \u201csuave\u201d, menos local, m\u00e1s apto para el lector de la metr\u00f3poli. Ese es el camino que habitualmente se elige. Un espa\u00f1ol que no espante a los lectores de Espa\u00f1a, y que sea aceptable para los lectores argentinos. Pero, en mi opini\u00f3n, est\u00e1 opci\u00f3n habitual es igualmente insatisfactoria en t\u00e9rminos est\u00e9ticos: en su mayor\u00eda, terminan siendo traducciones timoratas, que no hacen apuestas ling\u00fc\u00edsticas fuertes, que borran todo conflicto en la lengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la traducci\u00f3n es un mercado (como lo es) entonces necesariamente prima lo econ\u00f3mico. Por lo tanto, como viene ocurriendo en Am\u00e9rica Latina en otras esferas, en lo editorial quiz\u00e1s haya tambi\u00e9n que pensar en los modos de politizar el mercado. Aun conociendo los riesgos que eso implica: el riesgo del populismo nacionalista, del chauvinismo, del patrioterismo vac\u00edo (valga la redundancia). Pero, como nunca, es necesario abrir una fuerte discusi\u00f3n sobre el estatuto de la lengua, del castellano; una discusi\u00f3n sobre la tensi\u00f3n (y los reenv\u00edos mutuos) entre mercado y est\u00e9tica, entre dinero y radicalidad literaria. Aun corriendo esos riesgos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y despu\u00e9s Libertella muri\u00f3, y Fogwill tambi\u00e9n muri\u00f3, y la calle Thames qued\u00f3 vac\u00eda como una hojita flotando en el viento. De Fogwill edit\u00e9 un par de libros (me tocaba el timbre a las ocho de la ma\u00f1ana para saber si ya estaba la plata del anticipo). Libertella me dio Zettel, que no llegu\u00e9 a editar porque Interzona fue puesta en venta (cuando entr\u00e9 a Mardulce ya era tarde para seguir con ellos). Me lo dio dedicado y con un papelito que dec\u00eda: \u201cA vos que te gusta esa frase de Blanchot, \u2018la literatura marca pero no deja huella\u2019, este libro reescrito: el trabajo del editor es encontrar huellas all\u00ed donde no las hay\u201d.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Dami\u00e1n Tabarovsky<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2564 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Captura-de-Pantalla-2021-08-18-a-las-12.41.09.png\" alt=\"\" width=\"329\" height=\"495\" \/><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fantasma de la vanguardia<br \/>\nDami\u00e1n Tabarovsky<br \/>\nAlquimia Ediciones<br \/>\n2021<br \/>\n92 pp.<br \/>\n$9.000 pesos chilenos<br \/>\nSe puede comprar <a href=\"https:\/\/alquimiaeditorial.cl\/producto\/fantasma-de-la-vanguardia\/\">aqu\u00ed<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2563 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/9789873731402.jpg\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"478\" \/><\/p>\n<p>Fantasma de la vanguardia<br \/>\nDami\u00e1n Tabarovsky<br \/>\nMardulce Editora<br \/>\n120 pp.<br \/>\n2018<br \/>\n$1.000 pesos argentinos aprox.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u201980 los hijos de los ministros se hac\u00edan cantantes de rock, en los \u201990 poetas, en los 2000 editores independientes. \u00bfEn qu\u00e9 momento la edici\u00f3n se volvi\u00f3 un oficio glamoroso? Recuerdo a H\u00e9ctor Libertella, genial escritor \u2013ni falta hace aclararlo\u2013 y ex editor en Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, Monte \u00c1vila y varias empresas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2565,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[447],"tags":[],"class_list":["post-2562","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2562"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2562\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2567,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2562\/revisions\/2567"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2565"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}