{"id":2532,"date":"2021-08-11T08:00:10","date_gmt":"2021-08-11T11:00:10","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2532"},"modified":"2021-08-11T12:07:17","modified_gmt":"2021-08-11T15:07:17","slug":"territorialidad-y-literatura-de-piglia-a-cucurto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/08\/11\/territorialidad-y-literatura-de-piglia-a-cucurto\/","title":{"rendered":"Territorialidad y literatura: De Piglia a Cucurto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00ed a Ricardo Piglia<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> recientemente cuando refiere a las \u201cformas\u201d que ha adoptado la literatura en tanto estructura o matrices sobre las que se ha asentado la literatura universal. Y hablaba de dos formas que denomina de \u201clos viajes\u201d y de \u201cla investigaci\u00f3n\u201d. Y se\u00f1alaba que todo aquel que viaja lo hace para luego contarlo. Por ejemplo puedo imaginar, nos dice, que el hombre que dej\u00f3 la caverna para buscar alimentos vio algo que llam\u00f3 su atenci\u00f3n o le ocurri\u00f3 algo que luego cont\u00f3 a sus compa\u00f1eros. Y el otro ejemplo se puede remitir al \u201cbrujo\u201d de la tribu que por el vuelo de los p\u00e1jaros o por hechos que le llaman la atenci\u00f3n descubre o vaticina algo. No necesita viajar sino notar hechos extra\u00f1os que desentra\u00f1ar. El primer caso es Ulises y el segundo claramente Edipo. Uno viaja y narra su prolongado viaje antes de volver a \u00cdtaca y Edipo desentra\u00f1a una serie de hechos entre los que est\u00e1 la muerte del Rey y descubre finalmente que \u00e9l fue quien la ocasion\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benjam\u00edn<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> alude a dos tipos tambi\u00e9n, al \u201cpescador\u201d que tambi\u00e9n viaja por el oc\u00e9ano como Moby Dick de Melville o remonta un r\u00edo en el Coraz\u00f3n de las Tinieblas de Conrad y luego, cuando regresa, relata las peripecias a otra gente. Y \u201cel caminante\u201d, aquel que recorre caminos y luego en una Posada relata en forma oral todo las aventuras que le pasaron. En esencia es lo mismo. El libro de las Mil y una noches, cuya mejor versi\u00f3n, seg\u00fan Borges, es la de Galland, recoge relatos orales pero la estructura se basa en los pesares de un Rey que es traicionado y procura una joven del Reino para cada noche y luego al amanecer la manda a matar. Hasta que Sherazade comienza a contarle historias que suspende al alba y as\u00ed logra vencer el destino prefijado. Al igual que en el Quijote hay una participaci\u00f3n activa del personaje ya que ella en una noche le cuenta al rey su propia historia y as\u00ed el relato semeja una circularidad eterna donde todo recomienza. Lo mismo Alonso Quijano le dice en un momento a su escudero que \u201clos est\u00e1n contando\u201d pero quien lo hace es un impostor, que son relatos ap\u00f3crifos, falsos y que ellos son los verdaderos. Borges concluye diciendo que si los caracteres de ficci\u00f3n hablan de lo que ocurre en la realidad nosotros, que somos reales, bien podr\u00edamos ser personajes de ficci\u00f3n y as\u00ed, las barreras entre ficci\u00f3n y realidad se hacen laxas y tienden a confundirse o a fundirse en una unida de sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima \u201cforma\u201d parece ser la que adopta el escritor Santiago Vega cuyo <em>alter ego<\/em> es Washinton Cucurto donde al decir de la cr\u00edtica el autor se introduce o se \u201cincrusta\u201d en el personaje de tal manera que ya es imposible diferenciarlos. Vega ya no es Vega sino un personaje hecho de hibridaciones, de marginalidades, que habla de \u201cbailantas\u201d y \u201ccumbias\u201d y sus novelas transcurren es los barrios de Once o Constituci\u00f3n, barrios de paraguayos, bolivianos, peruanos, dominicanos, etc. y donde con un lenguaje soez, sin \u201cfiltros\u201d refiere a la \u201ccultura\u201d del conurbano. \u00c9l mismo cuenta que trabajaba como repositor de un supermercado y comenz\u00f3 a leer lo que su compa\u00f1ero tra\u00eda para los momentos libres. Comenz\u00f3 con poes\u00eda y un grupo de poetas, agrupados en \u201c18 wiskies\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, lo bautiz\u00f3 Cucurto como su ap\u00f3cope de \u201cyo no la curto\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Leo ahora \u201cUna ma\u00f1ana terrible\u201d y \u201cApocal\u00edptico rescate de Zelaray\u00e1n\u201d dos poemas de Cucurto<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> de los cuales transcribo parcialmente el primero:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ZELARAY\u00c1N<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>porque no podemos dejar<br \/>\nde decir lo que hemos visto y o\u00eddo<br \/>\n<\/em>Los Hechos 4:20<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una ma\u00f1ana terrible<\/strong><br \/>\n1<br \/>\nA las diez<br \/>\nde la ma\u00f1ana<br \/>\nrecitando sus mejores<br \/>\npoemas<br \/>\nasustando a cajeras y viejas<br \/>\ncon su aullido<br \/>\nRicardo Zelaray\u00e1n<br \/>\nera arrastrado de los pelos<br \/>\npor los guardias de seguridad<br \/>\npor tirar las espinacas<br \/>\nal piso,<br \/>\nla bandeja de los kiwis<br \/>\nal piso,<br \/>\npor destapar los yogures<br \/>\nde litro.<br \/>\nRicardo Zelaray\u00e1n<br \/>\nera arrastrado de los pelos<br \/>\npor andar como un demonio<br \/>\nentre las g\u00f3ndolas<br \/>\nimprimiendo temor<br \/>\nen ni\u00f1os y ni\u00f1as<br \/>\nni\u00f1os que tienen<br \/>\nel sexo y el hurto<br \/>\nen los ojos<br \/>\nni\u00f1as que gozan<br \/>\ndel gozo<br \/>\ndel libidinoso<br \/>\nmonstruo<br \/>\nque piensa<br \/>\nen el dulce retorno<br \/>\nfulgor y deleite<br \/>\ndel virginal ano.<br \/>\nEl monstruo<br \/>\nfue desalojado<br \/>\ndel supermercado<br \/>\npor tener malos h\u00e1bitos<br \/>\ny ser improductivo<br \/>\npara la Sociedad<br \/>\npara la Gran Empresa Nacional<br \/>\nde los Mendes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ep\u00edgrafe es elocuente en cuanto a narrar la realidad tal cual, probablemente haya presenciado Cucurto robos o desmanes en el supermercado y haya le\u00eddo a Zelaray\u00e1n y de esa conjunci\u00f3n surge el poema libre de ataduras y me animo a decir de rigores. Solo la realidad, esa realidad de un \u00e1rea tan h\u00edbrida como la denominada Conurbano, formada por \u201ccapas\u201d de migraciones e inmigraciones de gente del interior del pa\u00eds y de pa\u00edses lim\u00edtrofes. Y que han conformado una cultura basada en una m\u00fasica muy particular, en bailes, y en general una vida dura, probablemente de carencias y pobrezas tanto como de festejos y desenfreno. El conurbano es una zona que concentra el mayor porcentaje de indigencia y pobreza urbana del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa vida de arrebatos y \u201cc\u00f3digos\u201d muy propios en la manera de vivir es la que \u201ccanta\u201d, la que escribe Santiago Vega, convertido en el personaje de Washinton Cucurto. Muestra la obscenidad y la violencia as\u00ed como lo que denomina \u201clo \u00e1cido\u201d o mordaz, de esta nueva inmigraci\u00f3n que se sit\u00faa en los \u201990. En su novela \u201cCosa de negros\u201d, (Interzona, 2003), es donde nos cuenta la historia de un escritor dominicano que emigra a Buenos Aires y que despu\u00e9s es el que narra todos sus libros. El personaje se \u201cfagocita\u201d al escritor y as\u00ed nace Washinton Cucurto. Para algunos cr\u00edticos un escritor semi-analfabeto al que se lo ha comparado con Arlt (1900-1942), c\u00e9lebre autor de clases medias bajas, inmigrante, que muchos \u201ccriticaban de escribir mal\u201d pero que es puesto en valor por escritores y cr\u00edticos por igual. Desde Beatriz Sarlo a C\u00e9sar Aira que lo consideran el creador de la novela rioplatense. Lejos del refinamiento \u201cborgiano\u201d o de los centros de la \u201ccultura\u201d que propugnaba Victoria Ocampo a trav\u00e9s de su revista SUR, Arlt en su corta vida produjo una obra significativa y cada vez m\u00e1s relevante en el concierto de la narrativa argentina. Cucurto es visto como una suerte de Arlt de nuestros tiempos, creador de Elo\u00edsa Cartonera, una editorial que se nutre de cartones y papeles reciclados de la basura y \u201cpersonaje\/autor\u201d ocupa un lugar alterno y no menos singular en \u201clas formas\u201d que tanto Piglia como Benjamin, en el inicio de nuestra cr\u00f3nica, explicitan c\u00f3mo a partir de lo cual se escribe. Cucurto es un personaje, nos escribe desde ese lugar y narra sin \u201cpelos en la lengua\u201d ni \u201cfiltros\u201d la realidad que se cristaliza en los \u201990 con mezcla de culturas y la vida en \u201clos m\u00e1rgenes\u201d de la vasta poblaci\u00f3n que ocupa m\u00e1s y m\u00e1s espacio f\u00edsico y cultural en un \u00e1rea peque\u00f1a en superficie pero abigarrada y presente en el conurbano bonaerense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cucurto fue publicado en varios idiomas y ya posee una gran cantidad de libros tanto de poes\u00eda como novelas. Esta somera semblanza de un autor \u201cespont\u00e1neo\u201d, surgido de la nada, ha logrado construir un universo particular y ganar un sitio en la narrativa, que como todo, el tiempo dir\u00e1 sobre su perdurabilidad. Por lo pronto no \u201cencaja\u201d en los modos o \u201cformas\u201d cl\u00e1sicas de producir literatura y espero valga este texto como una somera semblanza de un autor autodidacta, \u201cjuglar\u201d de la cultura de sectores \u201cmarginales\u201d protagonistas de una \u201ccultura\u201d y de un lenguaje que les es propio. Cucurto podr\u00edamos arriesgar es \u201csu voz\u201d, el que los cuenta con sus nombres, el que narra los hechos que protagonizan, sin tapujos y de ah\u00ed su frescura y visibilidad. Esa forma de narrar \u201csin filtro\u201d sobre un fen\u00f3meno social es tal vez su m\u00e1s elocuente caracter\u00edstica narrativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>Hugo \u00c1lvarez Picasso<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda por Luigi Ghirri<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Escritor, Acad\u00e9mico, Cr\u00edtico literario argentino (1941-2017)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Walter Benjamin, fil\u00f3sofo alem\u00e1n, (1892-1940)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> En alusi\u00f3n a que se dice del gran poeta gal\u00e9s Dylan Thomas (Gales 1914 \u2013 NY 1953) que muri\u00f3 luego de ingerir 18 wiskies.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> \u201cyo no la curto\u201d significar\u00eda no tengo suerte con las mujeres, no ando con drogas, no tengo sexo o algo as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> \u00a9\u00a0Washington Cucurto<br \/>\nFirst published on Poetry International<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Poeta de culto Ricardo Zelaray\u00e1n (1922-2010) admirado e inspirador de poetas como Cucurto, Fabi\u00e1n Casas, etc, tambi\u00e9n traductor y novelista. Consignaba su admiraci\u00f3n por Macedonio Fern\u00e1ndez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le\u00ed a Ricardo Piglia[1] recientemente cuando refiere a las \u201cformas\u201d que ha adoptado la literatura en tanto estructura o matrices sobre las que se ha asentado la literatura universal. Y hablaba de dos formas que denomina de \u201clos viajes\u201d y de \u201cla investigaci\u00f3n\u201d. Y se\u00f1alaba que todo aquel que viaja lo hace para luego contarlo. 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