{"id":2435,"date":"2021-07-21T11:02:07","date_gmt":"2021-07-21T14:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2435"},"modified":"2021-07-21T11:06:46","modified_gmt":"2021-07-21T14:06:46","slug":"el-cine-es-un-arte-virgen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/07\/21\/el-cine-es-un-arte-virgen\/","title":{"rendered":"El cine es un arte virgen"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pantalla<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine es un arte virgen. Ha empezado en todas partes al mismo tiempo. Su handicap casi no cuenta. Cuando se nos habla de poes\u00eda o de pintura, sentimos, nosotros sudamericanos, el peso enorme de no tener ning\u00fan peso tras de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cine las \u201chuinchas\u201d se han levantado para todos iguales. El cine es proporcionar a los pueblos j\u00f3venes y sin tradici\u00f3n, la posibilidad de demostrar su valor art\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esta posibilidad as\u00ed ofrecida, en Chile se hace \u201cpastiche\u201d y pastiche malo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasamos nuestra vida ech\u00e1ndonos flores unos a otros. Cuando se imita, a base de lugares comunes, cualquier obra de calidad, se habla de maravilloso, de estupendo, de \u201cesfuerzo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que nada hay m\u00e1s lamentable que un esfuerzo in\u00fatil. Al aplaudir los \u201cesfuerzos\u201d nacionales, se dice que se hace obra patri\u00f3tica. Es decir, la condescendencia y la inercia, es patriotismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay veces que es mejor ser antipatriota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine es un arte de imaginaci\u00f3n, de desbordamiento. Aqu\u00ed, hasta hoy; se ha tratado de hacer un medio ilustrativo de argumentos m\u00e1s o menos mediocres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede ser que de este modo una pel\u00edcula produzca mucho, que haga un magn\u00edfico cartel. Puede ser que as\u00ed se satisfaga al p\u00fablico. Bajo este punto de vista, nada puedo decir. Pero en resumen, nuestro cine demuestra falta de imaginaci\u00f3n, falta de arranques.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada cual quiere fabricarse su peque\u00f1o \u00e9xito y lo consigue, por cierto. Cada cual ausculta la avenida Matta o a las se\u00f1oritas solteras y hace cartel. Pero en ninguna parte un \u201cesfuerzo\u201d cinematogr\u00e1fico, ese esfuerzo desinteresado, ese esfuerzo de rebusca que se encuentra en cualquier poeta, en cualquier pintor, a pesar de que trabaje en artes que exigen una enorme tradici\u00f3n que aqu\u00ed en Chile no se encuentra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arte que podr\u00eda prestarse a todas las rebuscas y a todas las audacias, se hace peque\u00f1ito, imitando, repitiendo, el gesto de la \u00faltima pel\u00edcula americana o alemana. Es una manera chic de afrontar el fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay t\u00e9cnicos en Chile que conocen suficientemente la manera de filmar. Hay actores. Hay en Chile dinero para lanzarse en alg\u00fan ensayo. Pero todos trabajan aislados, faltando siempre el fuego de un artista que se atreva a romper con el gusto de los arrabales. As\u00ed es que se sigue y se sigue con el peque\u00f1o film que se salva, m\u00e1s que no muestra nada de nervio, nada de imaginaci\u00f3n, nada de juventud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya parece fatal que nuestro \u00fanico rol sea el de repetir, desde atr\u00e1s, la imaginaci\u00f3n de otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La r\u00e9clame extranjera influye en este estado de cosas. Con gran bombo se anuncian, por ejemplo, pel\u00edculas tan detestables como Sangre y Arena. El p\u00fablico cree, luego, que es esa la escala para apreciar el cine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier cine de barrio se pasan, an\u00f3nimamente, cientos de pel\u00edculas mejores. No basta llamarse Valentino para entrar a matar un toro. El cine comienza; es un arte al cual todos pueden ir casi sin diferencias de posibilidades. Por esto mismo es l\u00e1stima que, desde un principio, se le encauce por un pastiche tibio al alcance de todos los gustos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una l\u00e1stima que la primera semilla que se plante, lleve en s\u00ed un germen que no admite posibilidades. Ante el cine pareciera haber, por parte de la juventud, un entusiasmo sin l\u00edmites y lleno de valor, en el sentido de la rebusca art\u00edstica: tener el valor de fracasar en un intento audaz, antes que de triunfar de una manera f\u00e1cil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tres mutilaciones en el cine<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine es, generalmente, considerado -al menos aqu\u00ed- como un arte inferior. En pocos sitios del mundo existe, como en Chile, una mayor jerarqu\u00eda en las artes. Y dentro de esta jerarqu\u00eda, al cine le ha tocado \u2013Dios sabr\u00e1 por qu\u00e9\u2013 el pen\u00faltimo lugar; solo el circo est\u00e1 m\u00e1s bajo. La \u00d3pera es algo superior, el drama, tambi\u00e9n; la alta comedia, m\u00e1s alta que comedia. Hacer cualquiera de estas cosas, es como adquirir un t\u00edtulo de nobleza\u2026 art\u00edstica. Mientras que el cine, es apenas un pasatiempo. Tal vez esta triste injusticia para con la pantalla, se debe a que pocas personas piensan que de existir una jerarqu\u00eda en las artes, ella es dictada no por la clase de obras que se intenta hacer, sino por la capacidad del que las hace.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran pintor decorativo al \u00d3leo, desprecia al dibujante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poeta de poes\u00eda pura, al periodista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El compositor obsesionado por Bach, al jazz band.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es \u00e9ste un establecimiento de castas a\u00fan con menos fundamentos que las castas sociales, pero que miles de seres se afanan en mantener, pues la mediocridad de sus producciones es compensada con la alta esfera en que creen trabajar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine sufre, en Chile especialmente, de ese estado de cosas. Podr\u00e1 rebat\u00edrseme diciendo que las salas de cine est\u00e1n siempre concurridas, mientras que los tenores italianos se ven obligados, a menudo a lanzar sus agudos en el vac\u00edo, y los tr\u00e1gicos espa\u00f1oles a suicidarse en la soledad. Pero esto que aparenta ser un argumento en contra, es un argumento a favor, si bien se piensa: el p\u00fablico desconf\u00eda de \u00f3peras y dramas justamente porque tiene la idea preconcebida de que aquello es ARTE (con may\u00fascula), es decir, algo tan profundo, grave y solemne, que logra hacer una sola cosa con la \u201clata\u201d, y como tales emociones exigen un desgaste enorme, se las dosifica con prudencia. En cambio, al creer que el cine es pasatiempo sin filosof\u00eda ni medicina, le otorga toda su confianza y concurre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece que los empresarios, contratistas, organizadores y dem\u00e1s personajes de los alrededores del cine, se han dado justa cuenta de que para hacer ganancias, conviene mantener en el p\u00fablico esta idea de que el cine es tonter\u00eda, algo de tan poca importancia, que cualquier sujeto de mal gusto puede estropear sin escr\u00fapulos. Temen asustar a su p\u00fablico, y entonces, en vez de tratar de refinar los espect\u00e1culos cinematogr\u00e1ficos, tratan de hacerlos lo m\u00e1s abyectos posible. De este modo, tienen concurrencia segura\u2026<br \/>\nEl hombre m\u00e1s indiferente en materia de espect\u00e1culos de arte, pondr\u00eda el grito en el cielo (tal vez por simple costumbre; pero en fin lo pondr\u00eda) si una romanza de Mascagni o Massenet o un arrebato declamado de Echegaray fuesen interrumpidos por un se\u00f1or cualquiera, que, apareciendo en medio de la escena, asegurara al p\u00fablico que no hay mejores cigarrillos que los Mikits. En cambio, ni un solo hombre, ni aun entre los refinados, protesta cuando en el cine \u2013arte a base de ritmo y continuidad\u2013 los films son cortados en cualquier parte y de cualquier manera, para recordarnos que no hay nada como los polvos de Persia para matar las pulgas\u2026 no s\u00e9, verdaderamente, qu\u00e9 hacen de su sensibilidad en tales momentos los espectadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sensibilidad, en los seres que no la tienen, se muestra indefectiblemente ante los espect\u00e1culos que es de buen tono presenciar con exquisita sensibilidad; mas, si la moda en otros espect\u00e1culos no se ha establecido, pueden pasar ante sus ojos las m\u00e1s bellas visiones de arte sin que nadie lo advierta, mejor dicho, sin que nadie proteste si se las mutila sin piedad. Prueba de ello: la m\u00fasica. La m\u00fasica debe en el cine subrayar las escenas: debe ser su complemento. Sin embargo, aqu\u00ed, pase lo que pase por la pantalla, el jefe de jazz band cumple indiferente y aparte su programa, colocando La Caretita en una cat\u00e1strofe; Mon Homme en un suicidio; la Muerte de As\u00eds, mientras diez polic\u00edas persiguen a Chaplin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, todo esto no es el film mismo. Que a cada instante la continuidad se rompa y que a cada instante la m\u00fasica parta en sentido opuesto de las emociones que el film quiere dar, se debe tal vez a la general indolencia y al poco esp\u00edritu de perfeccionamiento. Pero hay una tercera mutilaci\u00f3n m\u00e1s grave, que se hace directamente en la pel\u00edcula: los letreros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los asiduos a espect\u00e1culos cinematogr\u00e1ficos podr\u00e1n f\u00e1cilmente clasificar en dos clases los film, desde el punto de vista de los letreros: 1\u00aa Los buenos films, en los cuales la parte de cine, propiamente dicha, es la principal, y el letrero solo un apoyo, un subrayado que aparece \u00fanicamente cuando la fotograf\u00eda no puede reemplazarlo; 2\u00aa Los malos film, los cuales son un conjunto de letreros que forman el n\u00facleo y que luego la fotograf\u00eda ilustra. Los primeros, son film concebidos, partiendo de una base visual; por lo tanto, de acuerdo con los elementos mismos del cine; los segundos, parten de una concepci\u00f3n exclusivamente literaria y las im\u00e1genes movientes pasan a ser en ellos lo que una ilustraci\u00f3n en un libro, por lo tanto son obras que desconocen sus propios elementos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, casi todo desconocimiento o incomprensi\u00f3n en arte (en cualquiera de las artes) reside principalmente en no querer aceptar su desenvolvimiento y su expresi\u00f3n con los medios que por l\u00f3gica y buen sentido le corresponden y querer siempre subordinarse a lo que \u2013a falta de otras palabras\u2013 llamar\u00e9 reminiscencias literarias personales. De aqu\u00ed nace el error ya sea ante la arquitectura, ya sea ante la poes\u00eda o la m\u00fasica o cualquiera manifestaci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo al cine, es indiscutible que un letrero redactado en literatura f\u00e1cil y salpicado con filosof\u00eda barata, alcanza con mayor facilidad a los espectadores que quieren reconocerse en la pantalla, que las im\u00e1genes mismas cuyo valor estriba en su composici\u00f3n y ritmo. Es por eso que los empresarios, etc., tienen una marcada inclinaci\u00f3n a aumentar el n\u00famero de letreros explicativos e in\u00fatiles, aunque con ello despedacen la unidad de un <em>film<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dar\u00eda un gran paso hacia la perfecci\u00f3n cinematogr\u00e1fica si se prestara atenci\u00f3n a estas tres deformaciones: no romper las pel\u00edculas con avisos mercantiles; no permitir a las orquestas los caprichos de un director sin gusto; no prodigar, como hoy se hace, los letreros in\u00fatiles y cursis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Juan Emar<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*Pantalla fue publicado en La Naci\u00f3n el viernes 15 de mayo de 1925; Tres mutilaciones al cine fue publicado en La Naci\u00f3n el mi\u00e9rcoles 9 de julio de 1924.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2436 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-722x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"282\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-722x1024.jpeg 722w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-212x300.jpeg 212w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-768x1089.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-1084x1536.jpeg 1084w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-1445x2048.jpeg 1445w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-1040x1474.jpeg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-1200x1701.jpeg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Emar-Tapa-16_001-scaled.jpeg 1806w\" sizes=\"auto, (max-width: 282px) 100vw, 282px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Emar y el arte moderno en Chile &#8211; La Naci\u00f3n (1923-1927)<br \/>\nEdici\u00f3n y estudio Patricio Lizama A.<br \/>\nAlquimia Ediciones<br \/>\nJulio 2021<br \/>\n340 pp.<br \/>\nPrecio: $17.900<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pantalla El cine es un arte virgen. 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