{"id":2391,"date":"2021-07-14T10:55:57","date_gmt":"2021-07-14T13:55:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2391"},"modified":"2021-07-14T10:55:57","modified_gmt":"2021-07-14T13:55:57","slug":"soy-un-animal-parlante-y-tengo-cosas-en-mi-mente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/07\/14\/soy-un-animal-parlante-y-tengo-cosas-en-mi-mente\/","title":{"rendered":"Soy un animal parlante y tengo cosas en mi mente"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cya no me invitan a leer a ninguna parte\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 me invitan a\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hablar porque eso es lo que hago\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hablar\u201d<\/em><br \/>\nDavid Antin<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que observamos en la preciosa portada creada por Ricardo Mendoza (editor de Kultr\u00fan) es que posee un dise\u00f1o retro, ochentero, como de revista acad\u00e9mica vieja, plasmado en tapa dura y tama\u00f1o oficio, es decir, de entrada no estamos frente a un libro com\u00fan. El primer t\u00edtulo de la colecci\u00f3n Caballo de Proa (llamada as\u00ed por la revista cultural hom\u00f3nima que circul\u00f3 por casi cuarenta a\u00f1os desde Valdivia) re\u00fane algunos de los poemas hablados de David Antin, in\u00e9ditos en nuestro idioma, con traducci\u00f3n y pr\u00f3logo a cargo de Andr\u00e9s Anwandter. De entrada llama la atenci\u00f3n que los largos poemas hablados <em>qu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed?, qu\u00e9 significa ser de vanguardia <\/em>y <em>cu\u00e1n largo es el presente<\/em>, est\u00e1n titulados, tal como el libro, sin may\u00fasculas. R\u00e1pidamente, con la lectura del excelente pr\u00f3logo de Anwandter, se entiende que la po\u00e9tica de Antin est\u00e1 tan anclada a la oralidad que en su lenguaje las may\u00fasculas simplemente no existen, tampoco los signos de puntuaci\u00f3n, y en caso de que las may\u00fasculas se hubiesen impuesto, se estar\u00eda atentando justamente contra la singularidad de la po\u00e9tica que con este libro se pretende relevar, una po\u00e9tica de la oralidad, un habla convertida en poema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antin es un personaje at\u00edpico, pelado al ras, alto, de ropa generalmente suelta. Tiene cierto parecido de silueta con Mario Bellat\u00edn, por ejemplo, y una presencia extra\u00f1a, sobre todo exc\u00e9ntrica, que provoca un desajuste inicial que es el fundamento de su inmediata performance, el poema hablado, el <em>talk poem<\/em>, es un personaje que se pueden haber cruzado Mekas, Paul Morrisey o Barbara Rubin en aquel Nueva York de los 60\u2019s, me los imagino film\u00e1ndolo al pasar, intentando fijar aquella performance en una imagen y, por supuesto, tal como algunos videos de youtube donde se lo ve a Antin hablando sus poemas, fracasando en el intento, porque el tipo huye de la representaci\u00f3n, o m\u00e1s bien, de la permanencia que sugiere, como si estuviese frente al olvido o la inmortalidad. Quiz\u00e1s por eso sus poemas hablados cambiaban d\u00eda tras d\u00eda, hasta que los grababa y luego transcrib\u00eda, mutando cortes de versos y espacios entre sintagmas, porque no es que dichos espacios se traduzcan en alguna respiraci\u00f3n, o en una pausa propia de la oralidad, son muchas veces antojadizos, azarosos, qu\u00e9 importan aquellos espacios propios de la escritura. Lo principal es la palabra y su oralidad, si hay dos, cinco o diez espacios entre ellas es lo de menos. Para Anwandter lo que Antin intenta plasmar es el <em>\u201cpulso del decir<\/em> en la p\u00e1gina\u201d y al hacer eso, lograr \u201cllamar la atenci\u00f3n sobre la arbitrariedad de cualquier forma de representaci\u00f3n escrita de un discurso oral\u201d. Es como si Antin estuviese adelantado al giro ling\u00fc\u00edstico, como si la relatividad de la palabra y el an\u00e1lisis del discurso fuesen compa\u00f1eras de ruta de su obra po\u00e9tica. Antin aparece como una figura casi mitol\u00f3gica de una escena art\u00edstica-cultural que ya no existe, porque el poeta hablante, a la usanza de Antin, del Lihn performativo o incluso Lira, son figuras del pasado, vestigios de una pr\u00e1ctica en desuso. No es que ya no existan aquellos poetas predominantemente hablantes pero ya no trascienden la esfera p\u00fablica -aunque esto \u00faltimo puede deberse a que es la poes\u00eda misma la que ya no trasciende, por sus propios medios, la esfera p\u00fablica-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A prop\u00f3sito de lo anterior, escribe Antin:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">hablar y pensar puede que no sean la misma cosa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 pero yo veo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el pensar como hablar\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 lo veo como responder\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 a una pregunta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que puede dar lugar a otra pregunta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y puede abrir alg\u00fan terreno y perder alg\u00fan terreno\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0y las respuestas surgen\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 pero no son las mismas respuestas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 he aprendido algo por hablar<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra, el poema hablado, est\u00e1 siempre en construcci\u00f3n, no termina cuando se transcribe, porque en ese momento ya existe una nueva versi\u00f3n del poema hablado que mut\u00f3 la anterior. Todo parece partir de esa constataci\u00f3n: \u201che aprendido algo por hablar\u201d, cada vez que se abre la boca, como dec\u00eda Constantino B\u00e9rtolo en <em>Ojo Cr\u00edtico <\/em>(tambi\u00e9n parte del cat\u00e1logo de Ediciones UACH), se toma una decisi\u00f3n important\u00edsima, un riesgo que probablemente tendr\u00e1 un aprendizaje, Antin encarna eso a la perfecci\u00f3n, lleva la m\u00e1xima de B\u00e9rtolo \u201cQui\u00e9n tiene boca se equivoca\u201d al extremo, y decide abrir tanto la boca que rara vez se calla para dar paso a la escritura, por eso quiz\u00e1s sentencia, absorto en dicha comodidad de la oralidad: \u201csoy un animal parlante y tengo cosas en mi mente\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y no voy a tener problema en decir lo que quiero decir\u201d, es que la palabra escrita te hace preso de su enunciaci\u00f3n pero la hablada no, y la palabra escrita pareciera tener una censura superyoica bastante m\u00e1s estricta que la hablada -no es casual que el lapsus del psicoan\u00e1lisis sea hablado, no escrito-, y Antin comprende a la perfecci\u00f3n que en cuanto hable, ser\u00e1 libre, \u201cal menos en mi tipo de poes\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 cuya intenci\u00f3n es abrir un discurso y no cerrarlo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 un discurso\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que puede seguir sin m\u00ed una vez que he contribuido a \u00e9l\u201d, y aqu\u00ed justamente nos aproximamos a la po\u00e9tica de Antin, a su propia concepci\u00f3n de la poes\u00eda, una que puede seguir sin \u00e9l, una corriente: \u201cuna vez le respond\u00ed a alguien que pregunt\u00f3 &lt;&lt;qu\u00e9 es poes\u00eda?&gt;&gt; le dije &lt;&lt;discurso ininterrumpible&gt;&gt;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tampoco Antin se casa, por m\u00e1s que el acto de hablar y la poes\u00eda tengan varias similitudes, \u201clo admito\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 admito que no todo hablar es poes\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y que no toda poes\u00eda es hablar\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 admito la poes\u00eda del grito\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 admito la poes\u00eda mam\u00edfera\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de michael mcclure\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 rugiente que va con el &lt;&lt;<em>aieeeee ignacio!&gt;&gt; <\/em>de lorca\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 admito eso\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y no es mi tipo de poes\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hoy en d\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y yo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 admito que\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hay un tipo de habla que\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 es reactiva\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 directamente reactiva\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y en general dir\u00eda que no es el h\u00e1bito de la poes\u00eda\u201d. No toda poes\u00eda es hablar, no todo hablar es poes\u00eda, pero cuando la poes\u00eda hablada echa andar su motor se transforma en una inquina a la realidad establecida, por ejemplo:\u00a0 \u201cqu\u00e9 es lo que estoy haciendo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 aqu\u00ed?\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 estoy tratando de descubrir\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 c\u00f3mo podr\u00eda descubrirlo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y lo que estoy tratando de descubrir es haciendo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0esencialmente haciendo lo que pienso hace el hablar\u201d, el ejercicio de situarse a s\u00ed mismo como el sujeto, no solo enunciando el poema, sino tambi\u00e9n poniendo al pensamiento como objeto del mismo, crea una investigaci\u00f3n flotante, una escultura ef\u00edmera del mundo pr\u00f3ximo. El habla abre los discursos que la realidad, material y simb\u00f3lica, tienen sepultados. La corriente improvisada del poema hablado crea los surcos, las grietas por donde pasa aquello que no estaba pensado, ni siquiera por el autor, y que transforma inmediatamente la escena. Que nosotros podamos leer a Antin y sentirnos parte de ese p\u00fablico reducido que lo observa con la mirada fija en el fondo de la sala, es un privilegio que tenemos que agradecer. Pero tambi\u00e9n, que sea gracias a una editorial universitaria, con un dise\u00f1o tan precioso y una edici\u00f3n bien cuidada, es algo que amerita un reconocimiento, que por modesto que sea, es un gesto que en algo puede cambiar nuestra muchas veces triste realidad, despu\u00e9s de todo \u201ceste es un libro pensado para desafiar lo que yo siempre he pensado como el\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 modelo anglof\u00edlico de la poes\u00eda americana\u201d y claro, una vez terminado el libro, se siente que todo ha cambiado un poco de lugar y que podr\u00edamos hacernos la pregunta \u201cqu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed?\u201d, a ver si nosotros tambi\u00e9n empezamos a hablar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"250\" height=\"385\" class=\"size-full wp-image-2392 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/macro-antin.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/macro-antin.jpeg 250w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/macro-antin-195x300.jpeg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/p>\n<p>David Antin<br \/>\nqu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed? y otros poemas hablados<br \/>\n2021<br \/>\nTraducci\u00f3n de Andr\u00e9s Anwandter<br \/>\nColecci\u00f3n Caballo de Proa<br \/>\n128 pp.<br \/>\n$13.000 CLP<br \/>\nSe puede comprar en <a href=\"http:\/\/www.edicionesuach.cl\/index.php\/coleccion-caballo-de-proa\/308-coleccion-caballo-de-proa-david-antin\">este enlace<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cya no me invitan a leer a ninguna parte\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 me invitan a\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hablar porque eso es lo que hago\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hablar\u201d David Antin &nbsp; Lo primero que observamos en la preciosa portada creada por Ricardo Mendoza (editor de Kultr\u00fan) es que posee un dise\u00f1o retro, ochentero, como de revista acad\u00e9mica vieja, plasmado en tapa dura y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2395,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-2391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2391"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2394,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2391\/revisions\/2394"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}