{"id":2387,"date":"2021-07-11T20:44:57","date_gmt":"2021-07-11T23:44:57","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2387"},"modified":"2021-07-11T22:02:53","modified_gmt":"2021-07-12T01:02:53","slug":"el-viaje-y-las-plataformas-digitales-un-sintoma-del-nuevo-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/07\/11\/el-viaje-y-las-plataformas-digitales-un-sintoma-del-nuevo-capitalismo\/","title":{"rendered":"El viaje y las plataformas digitales \u00bfun s\u00edntoma del nuevo capitalismo?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Desde la primera d\u00e9cada del siglo XXI hasta hoy, se ha venido potenciando en nuestra cultura una caracter\u00edstica predominante, la inmediatez en t\u00e9rminos absolutos. Este estado del discurso social (Angenot, 2010) ha evolucionado en el desarrollo de un mercado fren\u00e9tico, din\u00e1mico, fugaz e imparable que \u201cempaqueta\u201d a los individuos, los cuantifica y les otorga un determinado valor. Un ejemplo de lo dicho anteriormente lo vemos en plataformas digitales, tales como Instagram, Facebook y Tinder, entre otras. All\u00ed, el sujeto, si desea pertenecer a estas comunidades, debe crearse un perfil a los fines de publicitarse ante el resto de los usuarios que participan en la red. En dicha creaci\u00f3n, el individuo \u201celige\u201d publicar aquello que le parece lo m\u00e1s acertado de su personalidad y funci\u00f3n social. De esta manera, se aprecian una serie de datos que van desde su nombre, hasta las pel\u00edculas que le agradan, lugares que visit\u00f3, comidas favoritas, sitios donde trabaj\u00f3 y trabaja, formaci\u00f3n acad\u00e9mica, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asimismo, las fronteras entre lo p\u00fablico y lo privado se han tornado difusas. En la posmodernidad tenemos una compulsi\u00f3n a mostrar todo lo que hacemos, con el fin de ser mirados y no pasar desapercibidos ante el ojo ajeno, que todo lo ve. En el trabajo, una foto que evidencie la acci\u00f3n adquiere relevancia; si est\u00e1s en el cine tambi\u00e9n; o, si simplemente est\u00e1s intentando descansar, capturamos una imagen que certifique este hecho. Nada sucede en el plano f\u00edsico si no es anteriormente vendible en una plataforma. La revelaci\u00f3n de nuestras intimidades nos provee de aire y nos inyecta energ\u00eda para seguir nuestro d\u00eda. Ser mirado, en esta \u00e9poca, se ha tornado una necesidad esencial como puede ser dormir o comer. Al respecto, y cumpliendo con una mirada cr\u00edtica de nuestro presente, Erich Fromm (1955), hacia la mitad del siglo XX, afirmaba:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El funcionamiento econ\u00f3mico del mercado descansa sobre la competencia de muchos individuos que quieren vender sus mercanc\u00edas en el mercado correspondiente, as\u00ed como desean vender su trabajo o sus servicios en el mercado de trabajo o de personalidades (P.79<em>)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro de los puntos clave que subyace en el discurso de la \u00e9poca gira en torno a \u201cser viajero\u201d, como si de alguna forma cumplir este requisito forjara en el esp\u00edritu una marca distintiva. El viajero, desde este precepto, carga sus pertenencias y sale en rumbo a lo desconocido. Casi como un ni\u00f1o, su caminar viene acompa\u00f1ado de acontecimientos que le revelan un mundo nuevo y sin preocupaciones, porque la infancia es el periodo donde uno descubre el afuera. Como recita la poeta estadounidense Louise Gl\u00fcck: \u201c<em>miramos el mundo una sola vez, en la infancia. El resto es memoria&#8221;.<\/em> En suma, las traves\u00edas a alguna playa des\u00e9rtica, la realizaci\u00f3n de trabajos temporarios en espacios lejanos, mediante programas que ofrecen un sueldo y vacaciones, o agarrar una mochila y partir hacia la nada, parecen ser la atracci\u00f3n del momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos lugares, publicitados en las distintas plataformas digitales, muestran, en apariencia, un oasis al que hay que llegar. En esta era el sujeto, desde su propio yo, intenta apropiarse de su figura y utiliza todo lo que est\u00e1 a disposici\u00f3n para encontrar el ideal que busca, aunque resulte improbable. En un marco que dialoga con la falta de l\u00edmites, el acceso a todo tipo de informaci\u00f3n y frases motivacionales, que empujan al sujeto a la autosuperaci\u00f3n, y a moverse con el fin de ser productivo, entre otras particularidades correspondientes a estos tiempos, se potencia la necesidad de \u201cllegar\u201d, \u201cser alguien\u201d, no pasar desapercibido ante la propia existencia, sobresalir como sea y donde sea, aunque esto devenga en una explotaci\u00f3n del propio sujeto. Quiz\u00e1s por este motivo, el viaje no se relaciona exclusivamente con conocer otros lugares y disfrutar de un tiempo de ocio, visitando otras culturas, sino que aparece como un producto de consumo en s\u00ed mismo, un s\u00edntoma del sujeto contempor\u00e1neo, que ve en el viaje una nueva forma de mostrarse en el mercado de personalidades (Fromm, 1955); de ser atractivo, prescindiendo de la tarea de asumir compromisos a largo plazo, viviendo un presente perpetuo y sin riesgos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el deterioro de las instituciones tradicionales, que cumpl\u00edan un rol fundamental en la formaci\u00f3n y el anclaje de la subjetividad, en la actualidad el sujeto tiene que encontrar el sentido a la vida naufragando en soledad. La ligaz\u00f3n con alguna creencia o la contenci\u00f3n familiar siguen presentes, pero la crisis vincular y la desconexi\u00f3n entre los seres humanos, obliga a tejer nuevas salidas a ese derrumbamiento de lo tradicional, que Zigmunt Bauman (2017) llam\u00f3 la sociedad l\u00edquida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy estamos abiertos al mundo, pero m\u00e1s inseguros de quienes somos. La necesidad de trascender responde, en cierta manera, a una b\u00fasqueda de felicidad incesante en el ser humano, que se ve compelido a realizarse a s\u00ed mismo, reinventarse, encontrar su lugar en el mundo y sin amparos de ning\u00fan tipo. La creencia de que todo desaf\u00edo que uno se proponga ser\u00e1 posible siempre y cuando lo persigamos lo suficiente, se inserta en nuestro dispositivo revelando sitios luminosos, llenos de vida, donde no existe el paso del tiempo y, en los cuales, la juventud eterna se presenta como objeto preciado. En otras palabras: estos paisajes frondosos y paradis\u00edacos revelan que all\u00ed se puede alcanzar una libertad sin igual, lejos de la tediosa cotidianidad que, por el contrario, genera angustias y el deber de sobreponerse a acontecimientos poco fortuitos, que pueden ir desde una crisis econ\u00f3mica hasta la p\u00e9rdida de personas cercanas. Sin embargo, cuando la realidad irrumpe, limita este deseo irrefrenable que se expone en lo virtual, estableciendo l\u00edmites que no eran tenidos en cuenta. Justamente aqu\u00ed, el nuevo sujeto moldeado por el mercado sigue intentando lograr su cometido y, si ve que a pesar del esfuerzo no se cumple lo que esperaba, se encuentra vac\u00edo de s\u00ed mismo para afrontar esa desaz\u00f3n que supone la propia frustraci\u00f3n de sus objetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la presentaci\u00f3n de estas realidades, salen a la superficie interrogantes que no tienen una definici\u00f3n concreta sobre lo que nos espera en el futuro. La pandemia, citada infinidad de veces en diversos art\u00edculos acad\u00e9micos y period\u00edsticos, ofici\u00f3 y produjo, m\u00e1s all\u00e1 de las consecuencias sanitarias, psicol\u00f3gicas y econ\u00f3micas, como freno, modificando las reglas que, antes del a\u00f1o 2020, parec\u00edan ser las \u00fanicas posibles. Desde esta perspectiva, el viaje como una forma de escape tambi\u00e9n result\u00f3 perjudicado, porque hace un tiempo, y a\u00fan sigue el riesgo, ning\u00fan lugar parece seguro para lanzarse hacia una existencia so\u00f1ada sin sobresaltos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Angenot, M. (2010). <em>El discurso social, Los l\u00edmites de lo pensable y lo decible.<\/em> Buenos Aires: Siglo XXI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bauman, Z. (2017) <em>Zygmunt Bauman: lo l\u00edquido como imagen de una \u00e9poca.<\/em> En La Naci\u00f3n. Recuperado de <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/zygmunt-bauman-lo-liquido-como-imagen-de-una-epoca-nid1974501\/\">Zygmunt Bauman: lo l\u00edquido como imagen de una \u00e9poca &#8211; LA NACION<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fromm, E. (1955). <em>Psicoan\u00e1lisis de la Sociedad Contempor\u00e1nea<\/em>. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por<\/strong>\u00a0Manuel S\u00e1nchez Adam<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la primera d\u00e9cada del siglo XXI hasta hoy, se ha venido potenciando en nuestra cultura una caracter\u00edstica predominante, la inmediatez en t\u00e9rminos absolutos. 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