{"id":2337,"date":"2021-07-01T14:00:07","date_gmt":"2021-07-01T17:00:07","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2337"},"modified":"2021-07-02T11:15:28","modified_gmt":"2021-07-02T14:15:28","slug":"emma-en-las-palmeras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/07\/01\/emma-en-las-palmeras\/","title":{"rendered":"Emma en las palmeras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hay novelas que no necesitan ser le\u00eddas para saber su argumento. Todo el mundo sabe de qu\u00e9 van el <em>Quijote<\/em>, <em>Moby Dick<\/em> o <em>El gran Gatsby<\/em>, \u00bfno? Borges dec\u00eda que no hac\u00eda falta leer el <em>Ulises<\/em> entero para opinar, como no es necesario ir a Par\u00eds para opinar de Par\u00eds. Bueno, <em>Madame Bovary<\/em> es una de esas novelas de las que cualquiera puede opinar, casi todo el mundo sabe de qu\u00e9 trata la historia de Emma, una francesa de provincias, que se cas\u00f3 con un tipo insignificante (Charles), tuvo una hija (Berthe), fue infeliz, tuvo dos amantes (Le\u00f3n y Rodolphe), busc\u00f3 ser feliz, no lo consigui\u00f3 y se mat\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emma Bovary es, como dec\u00eda Piglia, el modelo ideal de lector porque cree en lo que lee, o mejor, porque lee para vivir lo que lee (donde dice Emma l\u00e9ase Anna Karenina, Alonso Quijano o Silvio Astier y pasa lo mismo), su ideal de felicidad es el le\u00eddo. Como contrapunto podr\u00edamos decir que Charles Bovary es su opuesto o, por lo menos, eso demuestra su \u00fanica escena de lectura: la de la carta perdida del amante. Charles elige no creer lo que lee. Pero ese es otro tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1nto hay de esa Emma en la literatura del siglo pasado, de este siglo? Respuesta: much\u00edsimo. Desde Lolita a Betty Draper (\u00bfo no son las series las novelas de comienzos del siglo pasado?). Madame Bovary somos todos, por supuesto. Faulkner dec\u00eda que le\u00eda una vez por a\u00f1o <em>Madame Bovary<\/em>, algo que, desde el punto de vista estil\u00edstico, digamos, queda claro si se lee <em>Sartoris<\/em> o <em>Santuario<\/em>. Ahora, \u00bfcu\u00e1nto hay de <em>Madame Bovary<\/em> en <em>Las palmeras salvajes<\/em>? Ese es el tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelvo al principio. <em>Las palmeras salvajes<\/em> no es de esas novelas de las que todo el mundo sabe de qu\u00e9 van. De hecho, no es de las m\u00e1s conocidas de Faulkner (creo que, sin repetir y sin soplar, antes est\u00e1n: <em>El ruido y la furia<\/em>, <em>Luz de agosto<\/em>, \u00a1<em>Absalom, Absalom<\/em>!, <em>Mientras agonizo<\/em>, paremos de contar). Aunque en Sudam\u00e9rica s\u00ed lo fue, probablemente porque al a\u00f1o de haberse publicado fue traducida por Borges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El libro narra dos historias que no se tocan, que no parecen tener nada en com\u00fan (por empezar, ni tiempo ni espacio), pero que se intercalan cap\u00edtulo a cap\u00edtulo porque se necesitan. Un recurso que volvi\u00f3 locos a los cr\u00edticos de la \u00e9poca y que Faulkner us\u00f3 como el contrapunto musical: para elevar el tono. Los argumentos: la primera, la que lleva el t\u00edtulo del libro, la historia de amor y locura entre Carlota Rittenmeyer y Harry Wilbourne; la segunda, \u201cEl viejo\u201d, la m\u00e1s faulkneriana, narra las peripecias del penado alto, un presidiario que se pierde en el r\u00edo Misisipi y despu\u00e9s de pelear contra la naturaleza y consigo mismo decide volver a prisi\u00f3n. Parafraseando a Sartre: el hombre de Faulkner no tiene futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablemos de la primera, la m\u00e1s flaubertiana, digamos. Tenemos un matrimonio que se rompe, el de los Rittenmeyer, Carlota decide irse de su casa con Wilbourne, dejando atr\u00e1s a su marido y sus dos hijas. Viajan con lo justo, van desde el calor de Nueva Orleans, pasando por Chicago, hasta el fr\u00edo de Utah, despoj\u00e1ndose de lo material y desgast\u00e1ndose, o alien\u00e1ndose, el uno al otro (la pasi\u00f3n de Carlota es como el r\u00edo Misisipi: una fuerza arrolladora). Pensemos en el perfil de Carlota: casada, lectora, aburrida, infiel. \u00bfLes suena? Digo, olvid\u00e9monos de las deudas y el tema del ars\u00e9nico, tranquilamente podr\u00edamos suponer que en caso de que Emma se hubiera escapado con Le\u00f3n, por ejemplo, podr\u00edan haber tenido un destino similar al de Carlota y Harry.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emma le\u00eda novelas rom\u00e1nticas para vivir historias rom\u00e1nticas, \u00bfy Carlota? Bueno, cuando decide huir con Wilbourne dice: \u00ab\u2026la segunda vez que te vi supe que era verdad lo que hab\u00eda le\u00eddo en libros y lo que nunca cre\u00ed: que amor y dolor son una sola cosa y que el valor del amor es la suma de lo que se paga por \u00e9l y cada vez que se consigue barato uno se est\u00e1 enga\u00f1ando\u00bb. Bingo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, m\u00e1s all\u00e1 del paralelismo entre Emma y Carlota, hay patrones que se repiten en ambas novelas: muerte tr\u00e1gica (por el suicidio en una, por el aborto en otra); la mujer que \u201ccorrompe\u201d; el hombre endeble, in\u00fatil (Charles, Rittenmeyer); malos doctores (Charles y Wilbourne); buenos doctores que dictaminan que no hay nada que hacer (Canivet, el Doctor); el elemento qu\u00edmico (ars\u00e9nico y cianuro); y, sobre todo, la necesidad de libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en dos escenas que funcionan como paralelas por el amor incondicional de los interlocutores (el amado y el amante) y que difieren en el destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera: Rodolphe se cruza con Charles con Emma ya muerta, se juntan a tomar una cerveza y el amante est\u00e1 nervioso, p\u00e1lido, habla sin parar, le tiemblan los labios. Charles, siguiendo el mandato del \u00abque no se culpe a nadie\u00bb de Emma, lo interrumpe, le dice que no le guarda rencor y deja al amante enmudecido. Charles lo mira fascinado y encuentra en \u00e9l algo de Emma, hubiera querido ser el amante. Y culpa a nadie, es decir, a la fatalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda: Rittenmeyer visita a Wilbourne con Carlota ya muerta, se juntan en la celda del amante. Cruzan unas palabras y Rittenemeyer le deja cianuro. Wilbourne dice que no entiende, pero Rittenmeyer se va aclar\u00e1ndole que no lo hace por \u00e9l. Wilbourne lo ve irse y piensa en Carlota, la dibuja, la recuerda. Piensa que mientras haya carne habr\u00e1 memoria. Entonces con el dedo \u00edndice y el pulgar aprieta la tableta de cianuro en el lillo y lo reduce a polvo. Entre la nada y la pena elije la pena, claro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Digamos entonces que Wilbourne elige la pena (la condena) y Charles muere por la pena (su condena). Siguiendo el juego de unos p\u00e1rrafos atr\u00e1s, podr\u00edamos decir que si Charles hubiera tenido el cianuro a mano, probablemente lo hubiera tomado, es decir, hubiera elegido la nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Agrego otra escena demoledora en <em>Las palmeras salvajes<\/em>, apenas unas p\u00e1ginas detr\u00e1s de la anterior, que act\u00faa como preludio: Wilbourne preso en su celda \u2015es la primera escena en la que se lo describe ah\u00ed\u2015, con las palmeras afuera murmurando por el viento, va y se sienta en su cucheta, agazapado, e intenta armarse un cigarrillo, pone el tabaco en el lillo pero las manos le tiemblan, como las palmeras afuera, y se le cae el tabaco. Vuelve a armarlo, se le cae la mayor parte del tabaco, pero igual lo arma con lo que tiene y da dos pitadas vac\u00edas. Enseguida lo tira al suelo, lo pisa descalzo y lo deja consumirse mirando fijo, inmutable, el caf\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Fue culpa de la fatalidad!, dir\u00eda Charles.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Manuel \u00c1lvarez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay novelas que no necesitan ser le\u00eddas para saber su argumento. Todo el mundo sabe de qu\u00e9 van el Quijote, Moby Dick o El gran Gatsby, \u00bfno? Borges dec\u00eda que no hac\u00eda falta leer el Ulises entero para opinar, como no es necesario ir a Par\u00eds para opinar de Par\u00eds. 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