{"id":2211,"date":"2021-06-08T22:53:19","date_gmt":"2021-06-09T01:53:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2211"},"modified":"2021-06-09T12:35:38","modified_gmt":"2021-06-09T15:35:38","slug":"satori","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/06\/08\/satori\/","title":{"rendered":"Satori"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">De lo que sucedi\u00f3 a\u00fan no logro entender nada y a la vista de los hechos todo se vuelve muy confuso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El domingo me levant\u00e9 a eso de las diez, como siempre. Vivo solo y me gusta aprovechar el aire c\u00e1lido del d\u00eda si hay sol en primavera. Me gusta salir a correr por el parque cada domingo y este domingo en particular corr\u00ed dos horas, mucho m\u00e1s de lo usual. Pero han habido otras ocasiones en que sin darme cuenta lograba alcanzar una hora cuarenta. Volv\u00ed a casa y almorc\u00e9; creo que com\u00ed un s\u00e1ndwich con lo que hab\u00eda en el refrigerador y vi televisi\u00f3n toda la tarde; algunas series de netflix pendientes tomando cervecita y luego ped\u00ed sushi para cenar, beb\u00ed un par de copas de vino y me fui a la cama. El despertar fue como de costumbre, nada parec\u00eda irregular, hasta que llegu\u00e9 a la oficina. Result\u00f3 ser que mi domingo no hab\u00eda sido domingo, sino lunes, y yo llegu\u00e9 el martes a trabajar creyendo que era lunes. Al trabajo no hab\u00eda faltado nunca sin aviso. No pas\u00f3 nada. Mis colegas me encubrieron. Le dijeron a mi jefe que hab\u00eda tenido una emergencia, que hab\u00eda llamado antes de que \u00e9l llegara, que hab\u00eda tenido un problema con mi mascota y no entraron en detalles. Me contaron todo en cuanto llegu\u00e9 y cuando el jefe me pregunt\u00f3 m\u00e1s tarde si hab\u00eda resuelto mi problema ya estaba preparado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Invent\u00e9 un perro al que le puse el primer nombre que se me ocurri\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del trabajo me fui d\u00e1ndole vueltas al asunto, intentando explicarme el porqu\u00e9 de mi confusi\u00f3n. Era muy raro. Pas\u00e9 por comida y al llegar a casa me encontr\u00e9 con la sorpresa de ser recibido por un perro. No pod\u00eda entender la coincidencia \u00bfalguno de mis colegas hab\u00eda entrado a mi casa a dejarlo? Pens\u00e9 en llamarlos a ver si alguien soltaba que me hab\u00edan hecho una broma, \u00bfpero como ser\u00eda eso posible? Mis colegas no tienen llaves de la casa y en puertas y ventanas no encontr\u00e9 indicios de forcejeo. Todo parec\u00eda igual a como yo lo hab\u00eda dejado antes de salir. El animalito me lami\u00f3 con familiaridad y al leer la inscripci\u00f3n de su placa ten\u00eda el mismo nombre que yo le hab\u00eda dado, tal cual, con mi tel\u00e9fono inscrito al reverso y todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fui a preguntar a la vecina de al lado si hab\u00eda visto a alguien entrar con alg\u00fan perro o si era posible que el perro fuese de ella. Mi vecina es una octogenaria que vive sola con cinco canes, entre perros y perras. Bueno, casi todos los que vivimos aqu\u00ed vivimos solos y la mayor\u00eda son ancianos o casi cincuentones, como yo. La vieja tiene un patio grande que alcanzo a ver desde la ventana de la cocina empin\u00e1ndome un poco sobre la muralla de cemento que divide su sitio y el m\u00edo, donde he distinguido las cabezas de los cachorritos y la cabeza blanca de ella ense\u00f1\u00e1ndoles cosas. No s\u00e9 si los perritos le har\u00e1n caso o no, no estoy pendiente y la verdad es que no la veo tan seguido. Me la he topado un par de veces cuando voy al negocio de la esquina y nos saludamos si llego a casa a la hora en que ella mira por la ventana. La veterana me dijo que no vio a nadie y que el animal tampoco era de ella, pero tambi\u00e9n pregunt\u00f3 \u00bfotro perrito? \u00bfva a tener otro perrito? \u00bfOtro perrito?, vieja chiflada, pens\u00e9. Le expliqu\u00e9 que no, que otro perro no, le di las gracias y regres\u00e9 a casa. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda haber olvidado que ten\u00eda un perro? Exist\u00edan los platos con su comida (en la cocina) y un coj\u00edn con su nombre (en el living) y <em>selfies<\/em> m\u00edas con \u00e9l en el sill\u00f3n, en la cama y en el parque. El quiltrito me movi\u00f3 la cola cuando le llen\u00e9 sus platos y se sent\u00f3 junto a m\u00ed en el sill\u00f3n cuando intent\u00e9 rememorar nerviosamente alg\u00fan recuerdo junto a \u00e9l. Ol\u00ed su suave lomo, pero ninguna imagen vino a mi memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente d\u00eda fue de total normalidad en mi cub\u00edculo durante la ma\u00f1ana hasta que, por la tarde, al volver de colaci\u00f3n, mis colegas estaban m\u00e1s distendidos y comenzaron a planificar el happy hour del d\u00eda viernes. \u00bfQu\u00e9 no era mi\u00e9rcoles? Ayer fue martes y anteayer no llegu\u00e9 a trabajar pensando que era domingo y era lunes y ahora \u00bfes viernes? Le pregunt\u00e9 al chico del aseo disimulando y me lo confirm\u00f3 sonriendo. Me anot\u00e9 en la mano que al otro d\u00eda ser\u00eda s\u00e1bado. No entend\u00eda nada. Anduve paranoico el resto del d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de dormir dej\u00e9 el despertador puesto a las ocho de la ma\u00f1ana para llamar a la oficina y corroborar que era s\u00e1bado. Para mis sospechas me contestaron, cuando se supone que los s\u00e1bados no va nadie. Silvia, que respondi\u00f3 el tel\u00e9fono, me asegur\u00f3 que era jueves. Le rogu\u00e9 que le dijera al jefe que me sent\u00eda mal, que llevar\u00eda licencia, que no se preocupe, pero que hoy no llegar\u00eda. \u00bfEst\u00e1 todo bien? me pregunt\u00f3. S\u00ed, s\u00ed, despu\u00e9s te cuento, le dije muy r\u00e1pido y algo nervioso a esas alturas, porque al despertar lo que vi me puso hist\u00e9rico. Las paredes de mi casa no eran las mismas \u00a1estaba en otra casa! El lugar ol\u00eda raro, como a humedad. Me levant\u00e9 y reconoc\u00ed mi ropa en el closet, pero no reconoc\u00ed el ba\u00f1o ni la cocina. La casa ten\u00eda un decorado rococ\u00f3, con adornos empolvados y anticuados y ventanas avitraladas donde casi no pasaba la luz. No sab\u00eda d\u00f3nde estaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pens\u00e9 en ir a urgencia y no quise volver a dormir por temor a que nuevamente cambiara el d\u00eda o el escenario. Me qued\u00e9 viendo televisi\u00f3n en una cama que, seg\u00fan yo, no era la m\u00eda, y que ten\u00eda un olor rancio, como a pip\u00ed de gato, y no tuve paz ni por un minuto. Tenso, fui al living y di una ojeada a las fotos con el animal repartidas por toda la casa y lo que llam\u00f3 m\u00e1s mi atenci\u00f3n fue una pintura dispuesta en el centro de la habitaci\u00f3n. Ten\u00eda un dibujo con una especie de Jesucristo con cara de perro sobre una monta\u00f1a, con los brazos abiertos elev\u00e1ndose al cielo rodeado de otros perros y al fondo un cielo celeste brillante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sal\u00ed a la parada de micro y no vi a nadie. Me pareci\u00f3 raro siendo jueves o s\u00e1bado o el d\u00eda que hubiese sido, porque esa calle es bastante transitada y con alto tr\u00e1fico. El aire estaba caluroso y la atm\u00f3sfera demasiado tranquila. Quise llamar a alguien para preguntar si pasaba algo porque no pasaba locomoci\u00f3n, pero no encontr\u00e9 el tel\u00e9fono; quise volver a casa a buscarlo, pero no logr\u00e9 dar con la avenida, ni con ninguna calle que me llevara en esa direcci\u00f3n. Estaba perdido. Toqu\u00e9 en varias casas a medida que avanzaba, pero nadie me abri\u00f3 la puerta ni se asom\u00f3 por alguna ventana. Estaba solo. Perdido y solo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segu\u00ed caminando, no s\u00e9 por cuanto tiempo, hasta que llegu\u00e9 a una vieja iglesia que parec\u00eda abandonada. Entr\u00e9 por un estrecho pasillo al costado de la entrada que descend\u00eda hacia una plazuela rodeada de flores amarillas, con bancos de cemento ordenados en dos filas. El cansancio me recorri\u00f3 las piernas y me estir\u00e9 sobre uno de los asientos, donde al parecer me qued\u00e9 dormido en lo que pareci\u00f3 un pesta\u00f1eo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al abrir los ojos sent\u00ed miedo y angustia; ya no estaba solo. Me rodeaba una multitud de ancianos que sujetaban con correas quiltros que dorm\u00edan, lam\u00edan sus partes o simplemente estaban quietos. Los hombres y mujeres realizaban una danza extra\u00f1a, alzando sus brazos y dando ligeros brincos con los ojos cerrados y apretados, exhibiendo a\u00fan m\u00e1s arrugas de las visibles. Quise levantarme y salir corriendo. Y al hacer un solo movimiento lo supe todo \u00a1yo era mi perro acompa\u00f1ando a la vecina!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del espanto inicial un sentimiento c\u00e1lido y de profunda paz me sobrevino; dej\u00e9 de estar asustado. Me sent\u00ed vital y feliz, como nunca antes. Ni siquiera en los d\u00edas m\u00e1s soleados de mi juventud tuve tal ardor por vivir como el que experimento ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por <strong>Carolina Gonz\u00e1lez Teneo<\/strong><br \/>\nEste cuento fue ganador del V Concurso de Cuentos Juan Bosch que realiza la Fundaci\u00f3n Juan Bosch y la Universidad Austral de Chile el a\u00f1o 2019.<br \/>\nFotograf\u00eda por Basti\u00e1n Nieto (@ralyzod)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De lo que sucedi\u00f3 a\u00fan no logro entender nada y a la vista de los hechos todo se vuelve muy confuso. El domingo me levant\u00e9 a eso de las diez, como siempre. Vivo solo y me gusta aprovechar el aire c\u00e1lido del d\u00eda si hay sol en primavera. 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