{"id":2115,"date":"2021-05-25T08:42:42","date_gmt":"2021-05-25T11:42:42","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=2115"},"modified":"2021-05-24T18:46:09","modified_gmt":"2021-05-24T21:46:09","slug":"a-sergio-navarro-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/05\/25\/a-sergio-navarro-2\/","title":{"rendered":"A Sergio Navarro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Descarto todo compromiso unidireccional con este escrito porque uno de los primeros consejos que nos brindaste fue dejar de concebir el tiempo como algo est\u00e1tico y monol\u00edtico. Recuerdo tu insistencia por la espesura del tiempo en este \u201cno tiempo\u201d. Te recuerdo siendo enf\u00e1tico en las diferencias entre unidad y capacidad de s\u00edntesis. Todo lo relativo a econom\u00eda narrativa te notific\u00f3 un sentido de urgencia, dejando en evidencia que no quer\u00edas malos entendidos en esta materia. La elipsis, para estos efectos, no se inscrib\u00eda como concepto econ\u00f3mico, muy por el contrario, la misma se perfilaba como dispositivo sensorio en la meseta espectatorial. Al lado de estas explicaciones oscilaron tus memorias de espectador cr\u00edtico. Tus ejemplos, por antonomasia, eran escenas de pel\u00edculas de Hitchcock y seguidamente de otros autores de los que nos hablabas con toda propiedad y admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Innumerables veces puntualizaste que el cine era hijo de su \u00e9poca, eso te val\u00eda de argumento para que nosotres pudi\u00e9ramos entender la necesidad de abordarlo y expandirlo. De forma disruptiva, fuiste el primer exponente al que le escuch\u00e9 decir que el cine no morir\u00eda y que hoy era posible convocarlo mediante una ecolog\u00eda visual y sonora. M\u00e1s que la sobreproducci\u00f3n, entend\u00edas que todo estaba dicho y registrado, y que las im\u00e1genes pod\u00edan ser re-miradas para detener la obsolescencia de temporalidades ajenas y dis\u00edmiles. Como buen socialista, el cine era para ti la pedagog\u00eda y la posibilidad de mundo desde el patio imperialista. Era ante todo un ejercicio de memoria. Una ep\u00edstola abierta con las tesituras de su porvenir. Es y ser\u00e1 siempre una posibilidad en el eriazo del espect\u00e1culo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ruboriza el tejido de estos pensamientos cuando nos recuerdo abordando la misma micro que sub\u00eda por calle Clave para recorrer la Av. Alemania. Casi como si estuvi\u00e9ramos pauteados por un tercero, coincidimos que esa micro realizaba \u2013por lejos\u2013 el mejor recorrido. Me apur\u00e9 en decir que las curvas simulaban el plano secuencia de Amelia Lopes O\u2019neill (1990). R\u00e1pidamente llegamos a las fantasmagor\u00edas de Ru\u00edz y en ciudades que se parecen a Valpara\u00edso \u2013como es el caso del puerto que aparece en Las Tres Coronas del Marinero (1983)-. Descendiste respondiendo mi gesto de despedida, tengo esculpida de tiempo la sonrisa con la que hice ese trayecto hasta llegar a mi casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sobre la marcha, el conflicto en ning\u00fan caso deb\u00eda ser el monopolio de la trama y de nuestras intenciones. El mismo deb\u00eda ser corrompido, a lo sumo, como ficci\u00f3n totalizante. Alguna vez, y de pasada, dijiste que los pa\u00edses monoextractivistas ten\u00edan la doble labor de pulverizar y mancillar la idea del conflicto \u00fanico y\/o central. Saliste r\u00e1pidamente de este pensamiento para llegar al asunto que te convocaba en ese momento: <em>qu\u00e9 contar y c\u00f3mo hacerlo. <\/em>Hasta el d\u00eda de hoy reverbera esa idea junto a los esfuerzos que hiciste en m\u00faltiples ocasiones para que tom\u00e1ramos partido sobre nuestras producciones narrativas. Estabas convencido de la m\u00e1xima ruiziana y que su preg\u00f3n ten\u00eda que expandirse hasta que cobrara pleno sentido en nosotres, ya sea por repetici\u00f3n, por osmosis o fotos\u00edntesis \u2013el medio justificaba su fin y viceversa-.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2121 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-pantalla-2021-05-24-a-las-5.37.11-p.m..png\" alt=\"\" width=\"1109\" height=\"799\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-pantalla-2021-05-24-a-las-5.37.11-p.m..png 1109w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-pantalla-2021-05-24-a-las-5.37.11-p.m.-300x216.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-pantalla-2021-05-24-a-las-5.37.11-p.m.-1024x738.png 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-pantalla-2021-05-24-a-las-5.37.11-p.m.-768x553.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Captura-de-pantalla-2021-05-24-a-las-5.37.11-p.m.-1040x749.png 1040w\" sizes=\"auto, (max-width: 1109px) 100vw, 1109px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Hasta aqu\u00ed, nadie hab\u00eda sido tan osado en la propuesta sobre el cine como proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje. Cuando les dem\u00e1s guardaban cuidado para ir progresivamente sobre los estudios formales, tu estabas alentando nuestro debut como clavadistas en ese todo que nos orillaba. Te recuerdo emplaz\u00e1ndonos con una sonrisa. Tengo tu imagen record\u00e1ndonos que el cine era una pr\u00e1ctica total, que no reclamaba costas peque\u00f1as, y que no pod\u00edamos escatimar. En esa sonrisa larga tambi\u00e9n nos dec\u00edas que lo vi\u00e9ramos todo, pero todo; que fu\u00e9ramos todos los d\u00edas al cine y que pidi\u00e9ramos pel\u00edculas en la videoteca de la escuela. Gracias a esto di con La Mirada de Ulises (1992) de Angelopoulos, sintiendo plena gratitud por tus insistencias. La pel\u00edcula no solo me hac\u00eda palpable el tiempo, a su vez me hac\u00eda evidente mi co-existencia con esto que te convoc\u00f3 a lo largo de tu vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al escribir esto pienso en Jean Vigo. Pienso en los nexos que hiciste entre su propuesta cinematogr\u00e1fica y los autores que le hicieron la posta. Pienso en la potencia de la infancia y en las representaciones que t\u00fa mismo apostaste para ir a darle un rostro a les ni\u00f1es en las periferias. Pienso en las diatribas que se evidencian con solo reparar en los encuadres que hiciste de ni\u00f1os fumando y madres en labores de lavado. Pienso en el f\u00e1rrago sedicioso del neoliberalismo y en tus im\u00e1genes bengalas desde lugares cuyas vivencias eran negadas. La espesura del tiempo Navarro \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos visto en el cine a mujeres colgar ropa? Chacal de Nahueltoro (1969), Valpara\u00edso Mi Amor (1969), Cuartito Rosa (1991), etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto es que la pandemia nos priv\u00f3 de volver a encontrarnos, pero yo insist\u00ed con tu presencia. Gracias a tu ensayo \u00abCine y Desmitologizaci\u00f3n\u00bb pude encontrar la pregunta encuadre por la cual mirar los femicidios de la obra prima de Littin. Tu presencia se sostuvo a lo largo de meses en <em>el paso meridiano de las lindes a las lindes<\/em>: Rosa, sus hijas, el canaquita con su herida de hambre, la m\u00fasica de Sergio Ortega. Volv\u00ed a la pel\u00edcula obsesivamente con tu pregunta, y lo que hasta ese entonces no ten\u00eda nombre, gracias a ti ahora pod\u00eda ser nombrado: chacalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la espesura del tiempo. Porque para llegar a nuestra escuela ten\u00edamos que pasar por un ex centro de tortura y a\u00fan as\u00ed ten\u00edamos que tener la osad\u00eda de disputarlo todo. Porque despu\u00e9s de Octubre del 2019 ten\u00edamos tus pel\u00edculas para volver a tomar el pulso de los d\u00edas. M\u00e1s de alguna vez cargu\u00e9 las m\u00e1quinas que dispon\u00eda para visionar colectivamente <em>Cuartito Rosa<\/em>. Recuerdo las risas c\u00f3mplices de quienes ve\u00edan entrar al doble de Luis Miguel en escena. Recuerdo la espesura de las conversaciones que surgieron en la postrimer\u00edas mientras viv\u00edamos la pel\u00edcula que siempre esperaste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente me pude despedir de ti. No pod\u00eda creer que estaba asistiendo a tu funeral desde una toma directa. Cerraste el espacio del aula con tu oficio. Te vi en los gestos de amor que fueron aconteciendo en escena. En mi habitaci\u00f3n estabas t\u00fa, tu familia y de pronto apareci\u00f3 Ismael Odd\u00f3 con su guitarra cantando <em>Vamos Mujer.<\/em> Si me lo preguntas, fue una toma \u2018dura\u2019 que con el correr de los minutos se fue suspendiendo y transformando. Ah\u00ed resolv\u00ed que una vez m\u00e1s te encontrabas dislocando la toma fija del recinto y la idea monol\u00edtica del tiempo. Tu sola presencia nos entregaba un \u00faltimo plano, como quien se sale con la suya incluso con una pandemia a cuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda tambi\u00e9n sali\u00f3 a homenajearte. A diferencia de otros Mayos, este se encuentra rebosante de sol, algo parecido a una primavera que se niega a cederle el paso a otras estaciones. Algo parecido a la espesura de una experiencia que no decanta f\u00e1cilmente: el cine.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por <strong>Nina Satt Castillo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Descarto todo compromiso unidireccional con este escrito porque uno de los primeros consejos que nos brindaste fue dejar de concebir el tiempo como algo est\u00e1tico y monol\u00edtico. 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