{"id":1967,"date":"2021-04-16T15:29:59","date_gmt":"2021-04-16T18:29:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1967"},"modified":"2021-04-16T15:44:59","modified_gmt":"2021-04-16T18:44:59","slug":"la-mandragora-poesia-negra-y-magia-del-caos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/04\/16\/la-mandragora-poesia-negra-y-magia-del-caos\/","title":{"rendered":"La mandr\u00e1gora: Poes\u00eda negra y Magia del caos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cAquellos actos que se condicionan en forma simult\u00e1nea dentro de nuestra consciencia, junto a los actos aut\u00e9nticos o propios, o sea los que integran y manifiestan nuestra personalidad, a\u00fan aquellos actos ajenos, depend\u00edan de mis deseos.\u201d (Te\u00f3filo Cid)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es probable que hayamos escuchado la palabra mandr\u00e1gora en m\u00faltiples textos y pel\u00edculas de cualquier g\u00e9nero. Sin embargo, su trasfondo apunta principalmente a pr\u00e1cticas m\u00e1gicas y brujeriles, aquellas que entran en el campo del misticismo, la brujer\u00eda, y lo que posteriormente se conocer\u00eda como el ocultismo. Es en este campo donde se hace \u00e9nfasis al uso de determinadas plantas, por ejemplo para fines m\u00e1gicos como rituales, apareciendo de manera transversal en todo tipo de culturas. Uno de los ejemplos principales ocurre en el canto X de <em>La Odisea<\/em> cuando Odiseo y sus hombres, llegan a la isla del mar Mediterr\u00e1neo llamada Eea, donde habita la hechicera Circe quien, a trav\u00e9s de un preparado de hierbas m\u00e1gicas, convierte en cerdos a los hombres de la tripulaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen muchas teor\u00edas respecto al tipo de hierba o planta que esta hechicera utiliz\u00f3; pero una de las teor\u00edas m\u00e1s comunes apunta a que esta hierba pertenec\u00eda nada m\u00e1s y nada menos que a una ra\u00edz de mandr\u00e1gora. A esta planta se le atribuyen una gran cantidad de propiedades y poderes, como la capacidad de engendrar la locura. La mandr\u00e1gora tambi\u00e9n es famosa porque existe la creencia popular de que, al arrancarla, pod\u00eda emitir un chirrido espeluznante que provocaba la muerte inmediata de quien intentase sacarla de su estado natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desconocemos por qu\u00e9 el grupo de poetas surrealistas chilenos usaron el nombre de dicha planta para definir a su grupo. Pero, para el desarrollo de este texto, nos vamos a quedar con la segunda parte de este mito: el ruido que emite esta planta al ser extra\u00edda de la tierra se puede traducir o interpretar como el lenguaje po\u00e9tico. Y es que m\u00e1s all\u00e1 de la analog\u00eda entre ruido y poema, existe un trasfondo pol\u00edtico que envuelve a toda la historia del grupo de la Mandr\u00e1gora, quienes buscaban sobreponerse frente al panorama pol\u00edtico de Chile de entre los a\u00f1os 30 y 40. Luis G. de Mussy en <em>Mandr\u00e1gora la ra\u00edz de la protesta o el refugio inconcluso<\/em> menciona que en esta \u00e9poca se hab\u00eda generado un contexto cultural dominante destacando el car\u00e1cter heterog\u00e9neo de sus participantes y lo homog\u00e9neo de sus propuestas, estos participantes apelaban a la necesidad de la renovaci\u00f3n, de la b\u00fasqueda y la consolidaci\u00f3n de lo nuevo. As\u00ed es como Enrique G\u00f3mez Correa, Te\u00f3filo Cid, Braulio Arenas, Jorge C\u00e1ceres e incluso Humberto D\u00edaz Casanueva y Rosamel del Valle, formaron uno de los principales, si es que no el primordial, impulso del surrealismo po\u00e9tico en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La poes\u00eda negra y el ocultismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hablar de los poemas de La Mandr\u00e1gora es necesario remitirnos a la cosmovisi\u00f3n que poseen respecto del quehacer l\u00edrico. En el primer n\u00famero de la revista <em>La Mandr\u00e1gora<\/em>, Braulio Arenas define a la poes\u00eda como un elemento negro como la noche, como la memoria, como el placer, como el terror, como la libertad, como la imaginaci\u00f3n, como el instinto y como la belleza<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. \u00a0Para Arenas, la labor de quien escriba poes\u00eda se basa en la desesperaci\u00f3n, ya que supone una fuga, una especie de escape que se contrapone con los sentidos f\u00edsicos, sea de manera consciente o inconscientemente. De esta alquimia nace lo que \u00e9l denomina: la llama arrebatadora del dictado prof\u00e9tico, es decir, el poema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo esta definici\u00f3n de la poes\u00eda nace el concepto de lo negro, la poes\u00eda entendida como una especie de raz\u00f3n dial\u00e9ctica entre s\u00edmbolos sexuales, el deseo y diversas coerciones filos\u00f3ficas que apuntan a la necesidad de dispersar el pensamiento y expresar el descontento interno de la imagen l\u00edrica. Con base a ello, Te\u00f3filo Cid menciona en su texto \u201cL\u00e1mpara a ojos, notas sobre Poes\u00eda Negra\u201d, que el deseo es la base del humor y \u00e9ste es capaz de condicionar a la poes\u00eda, por lo que nos da a entender que el deseo es un t\u00f3pico transversal no solo en el poema ya finalizado y pasmado en la hoja, sino en el proceso de creaci\u00f3n po\u00e9tica. El quehacer l\u00edrico se configura como una especie de ritual arcano para decretar intenciones, voluntades y deseos. Y es justamente en este punto donde se crea el nexo entre el mundo de lo po\u00e9tico y lo brujeril; se abre la puerta de una corriente ocultista llamada La Magia del Caos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta rama del ocultismo nace como un movimiento cuya g\u00e9nesis se remonta a fines de los 70s en Inglaterra, posicion\u00e1ndose como una especie de respuesta al creciente inter\u00e9s del ocultismo ingl\u00e9s, el cual estaba dominado por tres pilares te\u00f3ricos fundamentales: la brujer\u00eda tradicional, la c\u00e1bala occidental y la filosof\u00eda de Thelema propuesta por Aleister Crowley. \u00a0No obstante, la Magia del Caos basa sus pr\u00e1cticas principalmente en una mezcla entre el chamanismo, el tao\u00edsmo, el Tantra, los postulados respecto de la magia ceremonial de Crowley y <em>El Libro del Placer<\/em> de Austin Osman Spare; cuya conjunci\u00f3n deriva en la importancia de la pr\u00e1ctica m\u00e1gica por sobre la cantidad necesaria de teor\u00eda e intelectualidad. Es decir, el practicante de la magia del caos se enfoca principalmente en la experiencia m\u00e1s que en lo que est\u00e1 escrito en los libros. De este modo, la magia puede ser empleada como un mecanismo para generar cambios en una determinada circunstancia o contexto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si nos adentramos en los preceptos ritu\u00e1licos de la Magia del Caos, las palabras como: deseo, voluntad e intenci\u00f3n, resultan pilares fundamentales del quehacer brujeril ca\u00f3ta. Phil Hine, una de las figuras fundamentales de esta corriente ocultista, plantea que la brujer\u00eda requiere la habilidad para ser capaz de separar, identificar y focalizarse en deseos espec\u00edficos, mientras que al mismo tiempo debemos mantenernos muy cerca de ellos ya que, en palabras de Hine, \u201ccuando [los deseos] han sido separados, exteriorizados y posteriormente olvidados, logran manifestarse y generar alg\u00fan tipo de modificaci\u00f3n, tanto en la persona, como en lo que desea conseguir\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Ac\u00e1 es donde encontramos nuestro primer paralelismo con la poes\u00eda de Mandrag\u00f3ricos, y no hay mejor ejemplo que lo planteado por Enrique G\u00f3mez-Correa en su obra \u201cIntervenci\u00f3n de la poes\u00eda\u201d, la cual cito:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda actual limita con la metaf\u00edsica y la m\u00edstica; pero no es la fusi\u00f3n del hombre con la divinidad ni pretende desentra\u00f1ar el universo. Hay s\u00ed, de com\u00fan en todas ellas, los opuestos hombre y mundo. \/ La metaf\u00edsica y la m\u00edstica consideradas en s\u00ed mismas, no pasan de ser otra cosa que s\u00edntomas de la poes\u00eda. \/ El poeta, m\u00e1s bien, fija puntos estrat\u00e9gicos en lo indefinido, en la substancia. (G\u00f3mez-Correa 61)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n po\u00e9tica de los integrantes de la mandr\u00e1gora se configura de la misma forma que un ritual. Dentro de los par\u00e1metros de la Magia del Caos, existe un prop\u00f3sito que apunta a la necesidad de cambiar el entorno, es decir modificar el contexto en que estos autores se desenvolv\u00edan. El poema, en este caso, opera como una especie de conjuro declarativo, capaz de abrir un portal entre lo sublime y lo terrenal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas caracter\u00edsticas resultan transversales entre los diversos autores que componen este grupo surrealista, figuras como el espejo, las velas, el erotismo, el sol, la noche y el agua; son recurrentes en cada poema. Lo que nos llama la atenci\u00f3n, es que dichos elementos poseen una connotaci\u00f3n casi adivinatoria, cuyo paralelismo con las pr\u00e1cticas de la Magia del Caos recae en el hecho de recurrir a un estado alterado de la conciencia, concentrarse en una vela o frente al espejo en una posici\u00f3n inc\u00f3moda hasta el agotamiento f\u00edsico, lo que permitir\u00e1 al inconsciente conectarse con determinadas visiones, ya sean del futuro, el pasado e incluso el presente mismo. Este estado alterado de la conciencia es denominado <em>Percepci\u00f3n liminal<\/em>, la cual consiste alcanzar un estado lim\u00edtrofe de vigilia, es decir, posicionarse en estar medio despierto-medio somnoliento, producto del agotamiento f\u00edsico y espiritual. Como ejemplo de ello podemos basarnos en el poema \u201cMandr\u00e1gora-Hombre\u201d del mismo autor, quien hace referencia a la quiromancia y a la capacidad de penetrar en un estado alterado de la conciencia y su analog\u00eda con la enso\u00f1aci\u00f3n como mecanismo develador de lo oculto, cito:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Yo le\u00ed mi destino en las l\u00edneas de tu mano\/ Penetr\u00e9 los elementos con la seguridad\/ Del que sue\u00f1a las veinticuatro horas del d\u00eda\/ Supe de la lascivia, la muerte, la noche y el amor\/ Y aqu\u00ed permanecimos -t\u00fa lo sabes-\/ Todo amor es substancia y elemento de la misma noche. (G\u00f3mez-Correa, 79)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe destacar que, para el grupo La Mandr\u00e1gora, la simple noci\u00f3n de semejante realidad hace retroceder al ser humano hacia los ocultos sentidos de los fen\u00f3menos irreales, hasta que \u201cun d\u00eda esta perpetua oscilaci\u00f3n de los caracteres de la vida, habr\u00e1 que llegar a su punto de m\u00e1xima ruptura, y se luchar\u00e1 dentro y fuera del organismo humano, como una especie de reflejo sobrenatural\u201d (Arenas, 58). Esta dicotom\u00eda entre lo sobrenatural y la realidad misma, \u00a0se posiciona dentro de la Magia del Caos como la interacci\u00f3n entre dos tipos de trance: el inhibitorio, el cual apunta a la reflexi\u00f3n silenciosa, observar una vela hasta pulverizarse la vista, al di\u00e1logo interno, a la deprivaci\u00f3n sensorial, entre otras pr\u00e1cticas; y el trance excitatorio, el cual apunta a la hiperventilaci\u00f3n, al canto, el orgasmo, el sonido de los tambores en un ritual cham\u00e1nico o cualquier otro contexto que genere una determinada estimulaci\u00f3n. Estos estados de trance fundamentan los procedimientos ritu\u00e1lico-m\u00e1gicos que permiten que la persona practicante sea capaz de adentrarse en el terreno de los sentidos ocultos planteado por Braulio Arenas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La conclusi\u00f3n inici\u00e1tica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, podemos concluir que el lenguaje po\u00e9tico y, en espec\u00edfico, los poemas creados por el grupo de La Mandr\u00e1gora, nos permite analizar desde el campo del ocultismo y la brujer\u00eda un lenguaje que es capaz de construir sistemas complejos, llenos de s\u00edmbolos y de l\u00edneas metaf\u00f3ricas que operan como conjuros para develar nuestra voluntad, o para hacer plausible el deseo de generar alguna especie de cambio. Los poemas de la mandr\u00e1gora nos permiten presenciar una batalla entre la voluntad y el deseo, la necesidad de liberar absolutamente toda la energ\u00eda contenida y convertirnos en una sola totalidad con el cosmos y el inconsciente. De este mismo modo, la Magia del Caos considera que la palabra, sea escrita o hablada, tiene la capacidad de manifestar la voluntad de una persona y cuanto menos seamos conscientes del deseo, y cuanto menos pensemos en \u00e9l, nuestro lenguaje lograr\u00e1 manifestarse m\u00e1s all\u00e1 de sus limitaciones normales. La magia del caos pone \u00e9nfasis en olvidar esa voluntad y ese deseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este caso, La Mandr\u00e1gora formula sus deseos, los lanza ritualmente como hechizos vestidos de poemas negros y luego quedan ah\u00ed, olvidados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>San Chris Atherton<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arenas, Braulio, Enrique Go\u0301mez-Correa, and Jorge Ca\u0301ceres.\u00a0<em>El A G C De La mandr\u00e1gora<\/em>. Santiago de Chile: mandr\u00e1gora, 1970. WEB<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carroll, Peter J.\u00a0<em>Liber Null<\/em>. Keighley. Inglaterra: Morton Press, 1980. Impreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hine, Phil, and Peter J. Carroll.\u00a0<em>Condensed Chaos: An Introduction to Chaos Magic<\/em>., 2010. Impreso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nomez, Nain.\u00a0<em>La Mandr\u00e1gora: Surrealismo Chileno, Talca, Santiago Y Pari\u0301s<\/em>. Talca: Universidad de Talca, 2008. Impreso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Arenas, Braulio. \u201cMandr\u00e1gora, Poes\u00eda Negra\u201d, <em>Revista Mandr\u00e1gora<\/em> N\u00b01, 1941.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Hine, Phil. <em>Chaos Condensed: an introduction to chaos magic. <\/em>The Original Falcon Press, Arizona, 2010. P.79<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAquellos actos que se condicionan en forma simult\u00e1nea dentro de nuestra consciencia, junto a los actos aut\u00e9nticos o propios, o sea los que integran y manifiestan nuestra personalidad, a\u00fan aquellos actos ajenos, depend\u00edan de mis deseos.\u201d (Te\u00f3filo Cid) Es probable que hayamos escuchado la palabra mandr\u00e1gora en m\u00faltiples textos y pel\u00edculas de cualquier g\u00e9nero. 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