{"id":1749,"date":"2021-02-07T11:10:12","date_gmt":"2021-02-07T14:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1749"},"modified":"2024-11-06T17:24:47","modified_gmt":"2024-11-06T20:24:47","slug":"norma-jeane-baker-de-troya-anne-carson-introduccion-de-maria-negroni-traduccion-de-maria-negroni-y-federico-barea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/02\/07\/norma-jeane-baker-de-troya-anne-carson-introduccion-de-maria-negroni-traduccion-de-maria-negroni-y-federico-barea\/","title":{"rendered":"Norma Jeane Baker de Troya &#8211; Anne Carson &#8211; Introducci\u00f3n de Mar\u00eda Negroni &#8211; Traducci\u00f3n de Mar\u00eda Negroni y Federico Barea"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Lo moderno, escribi\u00f3 la cr\u00edtica francesa Marthe Robert, no es una cuesti\u00f3n de edad. En cuando a lo nuevo, muy pronto ser\u00e1 vetusto si no explicita a fondo qu\u00e9 lo fuerza a romper con la tradici\u00f3n.\u00a0La frase recuerda\u2014contra el apuro de las modas \u2014que el arte es y ha sido siempre, al menos desde el primer trazo humano en las cavernas, un palimpsesto y que la calidad de una obra suele coincidir con la profundidad de campo de sus referencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anne Carson sabe esto como nadie. Cada uno de sus libros prueba el postulado y lo lleva a un punto en que su voz,\u00a0 inconfundiblemente saturada de voces, se vuelve airada singularidad. El verso \u201cHaz una glosa con eso\u201d, que figura en su \u201censayo ficcional en 29 tangos\u201d <em>La belleza del marido, <\/em>lo resume bien. En materia de arte, la desobediencia, por extrema que sea, esconde siempre un tributo a la filiaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se me dir\u00e1 que la poeta canadiense corre con ventaja (su tesis doctoral en Lenguas y Literaturas Cl\u00e1sicas versa sobre Safo) pero sus lecturas no se limitan al mundo greco-latino. Su obra interviene y es intervenida, desde un comienzo, por textos que van de John Keats a las hermanas Bront\u00eb, de Virginia Woolf a Marcel Proust, de Simone Weil a la Kabbalah, de Clarice Lispector a los juegos intelectuales del Oulipo. Y esto, sin mencionar las yuxtaposiciones desopilantes entre Zen\u00f3n y Chris Maker,\u00a0 Ovidio y Hitchcock, Montaigne y Virgilio, o Kant y Monica Vitti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale la pena agregar que semejantes estrategias para ampliar los c\u00edrculos de resonancia de lo escrito funcionan tambi\u00e9n como diques contra cualquier intento de encasillamiento. As\u00ed, por ejemplo, su modo de abordar la cuesti\u00f3n de lo femenino, complejiz\u00e1ndola, satur\u00e1ndola de iron\u00eda y erudici\u00f3n, la ubica en una posici\u00f3n doblemente d\u00edscola: frente a la marginaci\u00f3n que ha impuesto el tradicional canon masculino y la menos visible, pero no inexistente, propugnada por una supuesta militancia feminista, que desde la academia norteamericana y durante d\u00e9cadas, endilg\u00f3 el horripilante calificativo de <em>male-identified women<\/em>, a escritoras consideradas demasiado \u201cintelectuales\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como fuere, los libros de Carson parecieran no sentirse c\u00f3modos en ning\u00fan lugar. De ah\u00ed que fuercen sus materiales, desoigan fronteras gen\u00e9ricas, elijan genealog\u00edas heterodoxas. De ah\u00ed, tambi\u00e9n, que en ellos predominen los usos flexibles de la puntuaci\u00f3n, la rareza de las construcciones sint\u00e1cticas, la formas astilladas del lirismo y las apuestas por lo miscel\u00e1neo que, sumadas al inesperado tejido sonoro, terminan privilegiando formas intuitivas movedizas por sobre el raciocinio y la l\u00f3gica. Mario Montalbetti sintetiz\u00f3 la operaci\u00f3n en tres versos: \u201cSi p entonces q \/ Esa es la teor\u00eda del poema de A.Carson \/ pero s\u00f3lo si p es falso.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La apuesta, como se ve, es siempre a favor del desconcierto. Por ese camino, que incluye el fracaso del yo y la desarticulaci\u00f3n de la an\u00e9cdota (la supuesta coherencia de lo real) , Carson desemboca en algo que se parece a la melancol\u00eda: en sus textos la melod\u00eda es \u201cdelicada como una p\u00faa\u201d; la obsesi\u00f3n pregunta una y otra vez: \u201c\u00bfCu\u00e1l es el miedo dentro del lenguaje?\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos llega ahora su \u00faltimo libro <em>Norma Jeane Baker de Troya<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un mon\u00f3logo teatral para un solo personaje \u2013Norma Jeane Baker\u2014estructurado en cinco episodios escandidos por entradas de un diccionario griego que funcionan como estribillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Norma Jeane Baker es el nombre \u201creal\u201d de la m\u00edtica estrella y <em>sex symbol<\/em> de Hollywood, Marilyn Monroe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos qui\u00e9n es Helena: la esposa de Menelao, que se fuga con Paris.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rubia platinada de Hollywood y \u201cla prostituta de Troya\u201d tienen mucho en com\u00fan: ambas han sido o ser\u00e1n fat\u00eddicas, sobre todo para s\u00ed mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como siempre en Carson la escritura se mueve en varios niveles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una capa bajo otra capa bajo otra capa. Todo conectado con todo: los hex\u00e1metros y\u00e1mbicos y las tetas de Marilyn Monroe, un tsunami y Helena de Troya, la propia Marilyn travestida de talib\u00e1n y Jack el destripador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed se unen (o desunen) en la obra de Carson las palabras y las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado es una escuela de cad\u00e1veres vivos, refractaria a cualquier intenci\u00f3n moral, orgullosamente reacia a cualquier encasillamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Exeunt omnes cantando.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1759\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/dt.common.streams.StreamServer.jpeg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/dt.common.streams.StreamServer.jpeg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/dt.common.streams.StreamServer-300x225.jpeg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/dt.common.streams.StreamServer-768x576.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/dt.common.streams.StreamServer-510x383.jpeg 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Entra NORMA JEANE.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entra Norma Jeane como Norma Jeane.<\/p>\n<p>Muy bien. Listo.<\/p>\n<p>Episodio cuatro.<\/p>\n<p>Sucede as\u00ed.<\/p>\n<p>Se supone que yo ten\u00eda que decirles a los productores que Truman<\/p>\n<p>y yo deb\u00edamos ir a Nueva York<\/p>\n<p>por el fin de semana.<\/p>\n<p>Les decimos que el Dr. Cheeseman vendr\u00e1 con nosotros para\u00a0 mantenerme lejos del alcohol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A \u00faltimo minuto sustituimos a Cheesman por Arthur.<\/p>\n<p>Por supuesto iban a preguntar, \u00bfPor qu\u00e9 ir a Nueva York?<\/p>\n<p>Truman dijo, usa a Hermione.<\/p>\n<p>Es un buen pretexto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La sobredosis. El coma.<\/p>\n<p>Todos han o\u00eddo hablar de eso.<\/p>\n<p>Diles que no sabes cuando volver\u00e1s,<\/p>\n<p>podr\u00eda haber un funeral,<\/p>\n<p>podr\u00eda no haberlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Puse las brasas ardientes en mi boca<\/p>\n<p>y dije esto.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s me desmay\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Soy esa Pers\u00e9fone<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que jugaba con sus amigas en Sicilia<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 contra un fondo de seguridad social.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Oh qu\u00e9 tiempo glorioso aquel.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfO no? Dec\u00edan que era triste.<\/em><\/p>\n<p><em>Nac\u00ed buena, me volv\u00ed mala. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u03b2\u03ac\u03c1\u03b2\u03b1\u03c1\u03bf\u03c2<\/p>\n<p>\u201cb\u00e1rbaro, Otro\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIA DE GUERRA: LECCI\u00d3N 7<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los b\u00e1rbaros siempre provienen de alg\u00fan sitio misterioso,<\/p>\n<p>de una Tierra de Nadie o de un oc\u00e9ano o del otro lado del<\/p>\n<p>muro. Pertenecen a otra especie. Tienen cascos diferentes,<\/p>\n<p>m\u00e1s salvajes y acarrean morrales recubiertos de pelaje animal.<\/p>\n<p>Su pan es negro, su olor pesado o antiguo, sus fortificaciones bizarras<em>\u2014<\/em> las levantan con ollas de cocina, fundas de almohada, \u00a1cualquier cosa! Incluso las puntas de sus alambres de p\u00faas parecen m\u00e1s numerosas y extra\u00f1as. No cabe duda, son todos una manga de sucios bastardos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>POR QUI\u00c9N ALZAREMOS NUESTRAS COPAS: Los antiguos griegos<\/p>\n<p>dieron el nombre de <em>b\u00e1rbaros<\/em> a cualquiera que no fuera<\/p>\n<p>irrefutablemente oriundo de Grecia. Se cree que la palabra duplica<\/p>\n<p>el sonido que hacen las ovejas: <em>baa baa baa baa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Episodio cinco.<\/p>\n<p>Cuando me despert\u00e9 era de noche y ya estaba diluviando.<\/p>\n<p>\u00bfDiluviando en qu\u00e9 sentido? Eso no es lluvia.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles cre\u00eda que los vientos atrapados en<\/p>\n<p>cuevas subterr\u00e1neas causaban sismos.<\/p>\n<p>Somos m\u00e1s cient\u00edficos ahora, sabemos que<\/p>\n<p>son un pu\u00f1ado de tipos reventando al mundo con la mierda<\/p>\n<p>del fracking mientras todav\u00eda es legal.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 la se\u00f1orita Pearl Bailey, dijo, me mand\u00f3 Truman,<\/p>\n<p>Arthur ya consigui\u00f3 una nave. Hay que salir del Chateau<\/p>\n<p>Marmont.<\/p>\n<p>Bajaremos <em>\u2014<\/em><\/p>\n<p>ese ruido que escuchas son escombros que caen por el hueco<\/p>\n<p>del ascensor.<\/p>\n<p>As\u00ed fue que bajamos, diecisiete pisos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La luz de un sismo es extra\u00f1a como una ma\u00f1ana a<\/p>\n<p>medianoche.<\/p>\n<p>Pod\u00eda o\u00edr los gritos de los p\u00e1jaros dando vueltas y<\/p>\n<p>vueltas<\/p>\n<p>buscando una puerta de servicio.<\/p>\n<p>Por todas partes el crujido de los vidrios bajo los pies.<\/p>\n<p>Y la se\u00f1orita Pearl Bailey se ladeaba <em>\u2014 <\/em>no, el hotel<\/p>\n<p>se ladeaba <em>\u2014 <\/em>todos<\/p>\n<p>los siete pisos de arriba destruidos, las veredas onduladas y<\/p>\n<p>averiadas.<\/p>\n<p>Una s\u00fabita conmoci\u00f3n del cielo nos hizo mirar hacia arriba <em>\u2014<\/em><\/p>\n<p>piso diez<em>\u2014 <\/em>y re\u00edr.<\/p>\n<p>Fue una risa fotoel\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>La \u00faltima risa del d\u00eda.<\/p>\n<p>La nave de Arthur es un trirreme de tama\u00f1o mediano, similar al que llev\u00f3 a Troya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Nunca fui a Troya,<em> fue una nube<\/em>, nunca lo<\/p>\n<p>olviden).<\/p>\n<p>A estas alturas se pod\u00eda ver la ola subiendo por Sunset<\/p>\n<p>Boulevard.<\/p>\n<p>Una \u00fanica ola de cinco pisos de altura cubr\u00eda Sunset Boulevard<\/p>\n<p>con espuma blanca y negra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arthur y Truman estaban equipando la nave<\/p>\n<p>con todos los camareros y cocineros del hotel,<\/p>\n<p>m\u00e1s el s\u00e9quito de Pearl,<\/p>\n<p>una clan de j\u00f3venes anor\u00e9xicos en remeras sexuales.<\/p>\n<p>La ola golpe\u00f3.<\/p>\n<p>La noche rugi\u00f3.<\/p>\n<p>Fuimos lanzados a la cima del cielo y<\/p>\n<p>partimos. Direcci\u00f3n: hacia el este.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u03ba\u03b1\u03b9\u03c1\u00f3\u03c2<\/p>\n<p>\u201coportunidad\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIA DE GUERRA: LECCI\u00d3N 8<\/p>\n<p>Piensen en el bronce. La guerra de Troya tuvo lugar<\/p>\n<p>(si en verdad tuvo lugar) durante la edad de bronce. Matar<\/p>\n<p>a un hombre cubierto por una armadura de bronce<em>\u2014<\/em>yelmo, coraza,<\/p>\n<p>rodilleras<em>\u2014<\/em> no era tarea f\u00e1cil. Solo quedaban expuestos dos flancos relativamente peque\u00f1os, arriba y abajo de la coraza: el cuello y la ingle. Una persona herida ah\u00ed se desangraba en pocas horas. Pero, si el objetivo era infligir una muerte instant\u00e1nea, se requer\u00eda apuntar la espada o lanza o flecha o asta al lugar donde termina el yelmo arriba de los ojos: la sien. Estos tres puntos se llamaban <em>\u03ba\u03b1\u03b9\u03c1\u03af\u03b1<\/em>, blancos<\/p>\n<p>mortales, del griego <em>\u03ba\u03b1\u03b9\u03c1\u00f3\u03c2<\/em>, que significa \u201csitio correcto y apropiado para que algo suceda, la encrucijada exacta, la oportunidad perfecta\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CASI UNA IRON\u00cdA: N\u00f3tese que \u03ba\u03b1\u03b9\u03c1\u00f3\u03c2 lleva acento en la \u00faltima s\u00edlaba. Esa misma palabra, si se cambia el acento a la s\u00edlaba inicial, \u03ba\u03b1\u1fd1\u03c1o\u03c2, era un t\u00e9rmino t\u00e9cnico proveniente del arte de tejer para indicar los puntos del tapiz o, m\u00e1s espec\u00edficamente, ese punto clave en el espacio y el tiempo en que la tejedora debe empujar el hilo a trav\u00e9s de un hueco que, por un instante, se abre en el rev\u00e9s de la tela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOMENTO PEDAG\u00d3GICO: Ya hemos mencionado<\/p>\n<p>la primera aparici\u00f3n de Helena en la <em>Il\u00edada<\/em> de Homero (Libro<\/p>\n<p>III, versos 126-129) cuando ella est\u00e1 sentada en su cuarto transmitiendo en directo a un tapiz la guerra de Troya. Su hilo<\/p>\n<p>entra y sale de calaveras vivas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>NORMA JEANE como Truman Capote.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEscuchan eso? \u00a1Calaveras vivas! \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo aqu\u00ed? \u00bfQu\u00e9 Guerra de Troya? \u00bfA qui\u00e9n le importa? \u00a1Dioses del amor y del odio! \u00bfNo son acaso el mismo dios? \u00a1Todos nosotros, todas nuestras vidas en busca del enemigo perfecto <em>\u2014<\/em> t\u00fa, yo, Helena, Paris, Menelao, todos esos griegos dementes! \u00a1Y todos esos troyanos infaustos! \u00a1Mi querido amado Jack! Jack y yo pele\u00e1bamos todo el tiempo. No recuerdo casi nada, excepto las peleas<em>\u2014<\/em> cada pelea era una guerra para acabar con las guerras, ya saben c\u00f3mo es, una guerra justa, una guerra terminal, la peor pelea que hayas tenido jam\u00e1s, no puedes volver a pelearte as\u00ed, tendr\u00e1s que arreglar las cosas o aclararlas de alg\u00fan modo o todo acabar\u00e1, \u00e9l entender\u00e1 tu posici\u00f3n, ver\u00e1 que tienes raz\u00f3n, el fin de las peleas solo es tener raz\u00f3n, \u00bfno? De una vez y para siempre. Se sienten viejos. Equivocados. Torpes. Se sientan en dos sillas en el porche. O en la cocina. O en el hall de entrada. Llega el infierno. Es como si la guerra hubiera estado siempre ah\u00ed, a la espera de que cayeran en su trampa de cemento fresco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sillas no son las correctas, son sillas en las que nunca se sientan porque son tan inc\u00f3modas, no hacen m\u00e1s que pensar que deber\u00edan levantarse pero no lo hacen, les duele el cuello, odian el cuello, la noche avanza. Los p\u00e1jaros recorren el jard\u00edn. El infierno bosteza. La guerra se desencadena, humeante y maloliente. Escapan hacia atr\u00e1s y se vuelven ni\u00f1os, cada frase vuelve a golpear al ni\u00f1o que todav\u00eda son, cada frase deforma lo que quer\u00edan decir, el sentido se encoge o arde, o arde y se encoge como una chispa cayendo sobre la nafta, <em>\u00a1A la mierda con esto! \u00a1A la mierda con todo! <\/em>Vivir no tiene sentido<em>.<\/em> Sobreviene el v\u00e9rtigo. \u00c9l se est\u00e1 volviendo mezquino. As\u00ed era tu madre. D\u00e9jate de lloriquear. Para qu\u00e9 pregunta <em>\u00bfQu\u00e9 te pasa?<\/em> No te vayas. Me tengo que ir. Agitado, me est\u00e1s culpando, \u00a1no te estoy culpando! \u00bfA ver c\u00f3mo es que no me est\u00e1s culpando? Pasan las horas o no pasan. Vuelves a decir lo mismo o \u00bfson cosas distintas? El infierno huele a podrido. Las peleas no tienen motivos, las peleas son su propio motivo. Est\u00e1s tieso. Odias estas sillas. Nada se ha resuelto. Est\u00e1 demasiado oscuro para ver. Los dos van hacia la cama y dormitan, se tocan tenuemente. En la noche una pesadilla. Un p\u00e1jaro gigante o insecto, o alguna cosa que aletea tratando de posarse en tu nuca, no puedes ver qu\u00e9 es ni c\u00f3mo espantarlo. Puro miedo. Grito sobrenatural. \u00c9l te zarandea para que despiertes. Oh cari\u00f1o, dice. Est\u00e1 usando su voz interior, su voz m\u00e1s interior. Tu mundo existe en la distancia que va de esa voz a la voz de la pelea. \u00bfC\u00f3mo puede una voz cambiar tanto?. Est\u00e1s salvado. \u00c9l te salv\u00f3. \u00c9l ve que est\u00e1s a salvo. Alivio: roc\u00edo nocturno sobre las hojas. Y a\u00fan as\u00ed (piensas de pronto), t\u00fa mismo no posees esa voz interior <em>\u2014<\/em>con raz\u00f3n se siente solo. No puedes ofrecerle refugio, no puedes salvarlo, nunca, y, lo cierto es que, ya sea fisiol\u00f3gico o gen\u00e9tico o qui\u00e9n sabe qu\u00e9, \u00e9l vive esta falencia como abandono. Nadie puede curar esto. Ambos deciden sin palabras, simplemente <em>\u2014 <\/em>ignorarlo. Se aferran el uno al otro. En la noche, en el silencio, el abrazo lentamente se suelta y el silencio los limpia, empuj\u00e1ndolos a la orilla del sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Llega la ma\u00f1ana. Troya todav\u00eda ah\u00ed. Se escucha abajo<\/p>\n<p>el estr\u00e9pito de las corazas sobre los cuerpos.<\/p>\n<p>Te diriges a la ventana.<\/p>\n<p>\u0442\u03b9\u03c2, \u0442\u03af\u03c2<\/p>\n<p>\u201calguien, cualquiera, una persona, cierta persona, \u00bfqui\u00e9n?\u201d<\/p>\n<p>HISTORIA DE GUERRA: LECCI\u00d3N 9<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u0442\u03b9\u03c2 indefinido, \u0442\u03af\u03c2 interrogativo, pronombre del<\/p>\n<p>griego antiguo. A ustedes les podr\u00e1 sonar casi como la misma<\/p>\n<p>palabra, salvo por el acento <em>\u2014<\/em> \u00bfesa ligera curva arriba?<\/p>\n<p>Palabras f\u00e1ciles, f\u00e1ciles de aprender, f\u00e1ciles de moldear.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00e1ciles de virar hacia el costado, desde lo \u201cinterrogativo\u201d a lo \u201cindefinido\u201d, o hacia abajo hasta lo \u201cdefinido\u201d (digamos) el enemigo\u2014 <em>\u00bfqui\u00e9n es ese que est\u00e1 en la puerta?<\/em> \u00bfEs alguien que conocemos? \u00bfEs uno de ellos? \u00bfEstaban aqu\u00ed ayer? \u00bfSon los que acampan en la playa? \u00bfLos que se tomaron nuestra sopa? \u00bfLos que nos robaron la vaca? \u00bfEntraron en nuestro zagu\u00e1n? \u00bfQu\u00e9 buscan en el zagu\u00e1n? \u00bfQu\u00e9 quieren con nuestra hija? \u00bfSe contentar\u00e1n con cualquier hija? \u00bfLa hija de otro? \u00bfCualquier hija? Cualquiera cu\u00e1l. Con cierta melod\u00eda. Cualquier melod\u00eda. Cierta daga punzante. Alguna daga. Alg\u00fan error garrafal. Un batacazo. Una boda ensangrentada. Alguna est\u00fapida obsesi\u00f3n. Alguna ira furibunda en el campo de batalla. Alg\u00fan pretexto para la guerra. Cualquier pretexto. Cualquier hija. Alguien es cualquiera es la guerra es <em>\u00bfqui\u00e9n es ese que est\u00e1 en la puerta?<\/em> Incluso aqu\u00ed hay diferencias, algunas, alg\u00fan trapo blanco sobre sus, que ning\u00fan pariente ha todav\u00eda, \u00a1un cierto ritmo de descomposici\u00f3n que aturde! \u00a1un cierto hedor! un cierto hedor de batallas, de cualquier batalla, <em>\u00bfqui\u00e9n es ese que est\u00e1 en la puerta?<\/em> Qui\u00e9n es esa r\u00edgida flor blanca al final de tu punzante daga, t\u00fa que me abandonaste aqu\u00ed, qui\u00e9n es ese cad\u00e1ver de ni\u00f1a ahora hinchado como el de un hombre adulto \u2014 \u00bfHay alguien cultivando un hombre? \u00bfEs eso lo que cultivamos aqu\u00ed? \u00bfSer\u00e1 que una herida distorsiona el rostro del hombre hasta volverlo irreconocible, podr\u00eda ser cualquiera? \u00bf Podr\u00eda ser su\u2026 ? \u00bfQui\u00e9n? \u00bfA qui\u00e9n decidimos matar ahora? \u00bfQu\u00e9 es esa mancha que se propaga desde tu cuello a tus rodillas a tu zagu\u00e1n a tu rid\u00edcula alma vidriada, que se supon\u00eda iba a perdurar m\u00e1s all\u00e1 de los siglos, m\u00e1s all\u00e1 de las galaxias, a superar las pruebas del amor, a dominar las peripecias de la guerra y trascender los siete surcos oce\u00e1nicos de Homero?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>NORMA JEANE como NORMA JEANE.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adentro m\u00edo ahora estoy vac\u00eda de todo y de todo pensamiento, excepto Hermione. Hermione nos encontrar\u00e1 en Nueva York en el muelle, me digo. Hermione no est\u00e1 bajo una s\u00e1bana en una sala de emergencias entre sirenas y luces blancas. Hermione vendr\u00e1 hacia nosotros corriendo, riendo y esc\u00e9ptica, con su abrigo desabrochado.<\/p>\n<p>Yo<\/p>\n<p>trato de concentrarme en su manera de correr con el abrigo desabrochado como siempre lo hizo, y me acerco a cerr\u00e1rselo<\/p>\n<p>como siempre lo hice, tratando de cerrarle un bot\u00f3n, y ella exasperada retrocediendo, desaboton\u00e1ndose. Ida y vuelta,<\/p>\n<p>ida y vuelta, ida y vuelta, ida y vuelta, ida y vuelta, ida y vuelta<\/p>\n<p>ida \u2014 como en algunos films neur\u00f3ticos del expresionismo alem\u00e1n<\/p>\n<p>de los a\u00f1os 30 \u2014<\/p>\n<p>Saco mi tejido.<\/p>\n<p>La gente se r\u00ede cuando digo que me mantiene cuerda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s tejiendo? pregunta la se\u00f1orita Pearl Bailey.<\/p>\n<p>mientras come almendras de una bolsita herm\u00e9tica.<\/p>\n<p>La ca\u00edda de Troya, digo.<\/p>\n<p>Gran tema, dice.<\/p>\n<p>S\u00ed, y estoy incorporando cada detalle.<\/p>\n<p>Cada brizna de hierba en el c\u00e9sped de Pr\u00edamo,<\/p>\n<p>cada lamida de viento en la mejilla de un guerrero,<\/p>\n<p>cada \u00ednfimo murci\u00e9lago marr\u00f3n que silba al rozar las tiendas griegas<\/p>\n<p>al atardecer,<\/p>\n<p>cada mosca que zumb\u00f3 sobre su mierda,<\/p>\n<p>cada plegaria in\u00fatil,<\/p>\n<p>cada or\u00e1culo opaco,<\/p>\n<p>cada hueso roto<\/p>\n<p>del beb\u00e9 que arrojaron desde la muralla el \u00faltimo d\u00eda.<\/p>\n<p>Solo entonces hay truenos.<\/p>\n<p>Luces de rel\u00e1mpagos disparadas del agua al cielo.<\/p>\n<p>\u00a1Hello Dolly! grita la se\u00f1orita Pearl.<\/p>\n<p>En alg\u00fan lado suena un timbre.<\/p>\n<p>Navegamos dejando atr\u00e1s asientos de autos<\/p>\n<p>y gatos ahogados y medicamentos.<\/p>\n<p>Veo todos los sillones de la recepci\u00f3n del hotel y un caballo<\/p>\n<p>nadando.<\/p>\n<p>Veo valijas y cadenas de bicicletas y un exhibidor<\/p>\n<p>lleno de quesos,<\/p>\n<p>un exhibidor lleno de carnes ahumadas y pescados, almohadas,<\/p>\n<p>mochilas,<\/p>\n<p>biblias, un cartel que dice PARE, un sombrero de Pap\u00e1 Noel, gente.<\/p>\n<p>Gente muerta.<\/p>\n<p>Algunos vivos.<\/p>\n<p>Algunos tratan de abordar nuestra nave,<\/p>\n<p>los rechazo con un garfio.<\/p>\n<p>Ellos no son Hermione,<\/p>\n<p><em>est\u00e1n descalificados.<\/em><\/p>\n<p>Oda final coral.<\/p>\n<p>Entra Norma Jeane como el Sr. Truman Capote y se une<\/p>\n<p>a Norma Jeane como Norma Jeane.<\/p>\n<p>Ahora la noche es dorada.<\/p>\n<p>Tal vez el alba est\u00e9 despuntando en alg\u00fan lugar.<\/p>\n<p>La se\u00f1orita Pearl Bailey ha comenzado a cantar en voz baja,<\/p>\n<p>mientras navegamos,<\/p>\n<p>mientras navegamos,<\/p>\n<p>mientras navegamos,<\/p>\n<p>bajo ninguna estrella,<\/p>\n<p>hacia adelante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Aparecieron los caballos negros y el oscuro Rey.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el duro amanecer fue como jam\u00e1s hab\u00eda sido.<\/em><\/p>\n<p><em>En los recintos del Hades dijeron que yo era una reina.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Exeunt omnes cantando.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1761 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe.jpg\" alt=\"\" width=\"2000\" height=\"1000\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe.jpg 2000w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe-300x150.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe-1024x512.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe-768x384.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe-1536x768.jpg 1536w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe-1040x520.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/wpid-monroe-1200x600.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 2000px) 100vw, 2000px\" \/><\/p>\n<p>El texto de Anne Carson fue traducido por Mar\u00eda Negroni y Federico Barea y pertenece a su libro in\u00e9dito en espa\u00f1ol <em>Norma Jeane Baker of Troy<\/em>. La edici\u00f3n en ingl\u00e9s fue publicada por New Directions, en Nueva York, a comienzos del 2020.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo moderno, escribi\u00f3 la cr\u00edtica francesa Marthe Robert, no es una cuesti\u00f3n de edad. En cuando a lo nuevo, muy pronto ser\u00e1 vetusto si no explicita a fondo qu\u00e9 lo fuerza a romper con la tradici\u00f3n.\u00a0La frase recuerda\u2014contra el apuro de las modas \u2014que el arte es y ha sido siempre, al menos desde el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":105,"featured_media":1756,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1749","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/105"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1749"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1749\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1818,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1749\/revisions\/1818"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}