{"id":1731,"date":"2021-01-29T10:46:54","date_gmt":"2021-01-29T13:46:54","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1731"},"modified":"2021-02-01T12:43:03","modified_gmt":"2021-02-01T15:43:03","slug":"antologia-del-disparate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/01\/29\/antologia-del-disparate\/","title":{"rendered":"Antolog\u00eda del disparate"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ayer me pas\u00f3 ese reiterado fen\u00f3meno ling\u00fc\u00edstico de escuchar una palabra y luego verla repetida en cosas distintas, como si la palabra, que antes no necesariamente estaba dentro de las que escuchamos o ejercemos cotidianamente, se esparciera por el aire col\u00e1ndose en cada cosa que escuchamos o leemos. Quiz\u00e1s se debi\u00f3 a que por primera vez en mucho tiempo escuch\u00e9 un podcast para variar el sonido de chorros y platos al lavar la loza, quiz\u00e1s simplemente es una palabra que se repite bastante en estos d\u00edas. Los del podcast hablaban del fen\u00f3meno de los <em>coachs<\/em>, tipos que sustituyen a terapeutas, nutricionistas, sacerdotes y hasta a veces a los amigos, contaban que hay gente que conf\u00eda su vida a los <em>coachs<\/em> para que les digan qu\u00e9 y c\u00f3mo hacer las cosas que en teor\u00eda necesitan. Es un fen\u00f3meno que viene de la cultura empresarial, incluso gran parte de la culpa la tiene la psicolog\u00eda laboral. Pero esto no es de lo que quiero hablar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda vez que se repiti\u00f3 la palabra fue leyendo <em>Ojo Cr\u00edtico &#8211; Las peores cr\u00edticas a los mejores autores<\/em> editado por Constantino B\u00e9rtolo para Ediciones UACh. El pr\u00f3logo escrito por B\u00e9rtolo tiene la particularidad de ser tan bueno como el contenido del libro, quiz\u00e1s hasta mejor, all\u00ed habla ampliamente sobre la cr\u00edtica, la diferencia del cr\u00edtico y el lector, su historia, cambios, discusiones y actualidades, sobre estas \u00faltimas surge lo del <em>coach<\/em>, otorg\u00e1ndole dicha caracter\u00edstica a aquellos cr\u00edticos que mantienen peque\u00f1os nichos de elitismo disfrazados de sensibilidad est\u00e9tica, donde el cr\u00edtico se convierte en un \u201cconsejero de consumo\u201d en contraposici\u00f3n a la cr\u00edtica que se asume directamente de mercado, sobre la que tambi\u00e9n piensa ampliamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Ojo Cr\u00edtico <\/em>es una carta de amor a la cr\u00edtica como ejercicio, B\u00e9rtolo asume que su libro podr\u00eda llamarse tanto <em>Antolog\u00eda del disparate <\/em>como <em>Miseria de la cr\u00edtica, <\/em>los detractores de la cr\u00edtica como instituci\u00f3n se quedar\u00e1n en el hecho de que <em>las peores cr\u00edticas a los mejores autores<\/em> es un conjunto de s\u00edntomas de que algo anda mal con la cr\u00edtica desde hace siglos, y que si fuera por dichas cr\u00edticas, muchxs de los mejores escritores de la historia pasada y reciente no hubiesen tenido \u00e9xito. Pero B\u00e9rtolo para en seco esa posibilidad, se\u00f1ala justamente que el papel de la cr\u00edtica ni ayer ni hoy ha destruido ninguna carrera literaria -ofrece cientos de ejemplos-, y que adem\u00e1s todo cr\u00edtico por lo menos \u201cse ha atrevido a tener opini\u00f3n, a decir lo que piensa\u201d, pues \u201cquien tiene boca se equivoca. Peor es mantenerla cerrada\u201d, por lo tanto para los cr\u00edticos que incluye en su libro queda \u201cla miseria que supone el no acertar\u201d pero tambi\u00e9n \u201cla gloria que conlleva el atreverse a fallar\u201d. Y aquellos cr\u00edticos que incluye no son gente cualquiera, muchas veces se trata de escritores famosos lanzando dardos a otro colega, incluso hay cierto goce en el morbo que nos genera leer, por ejemplo, que De Rokha dec\u00eda que la poes\u00eda de Huidobro era \u201cun producto de farmacia\u201d, o que a Borges un cr\u00edtico lo se\u00f1al\u00f3 como \u201cturiferario a sueldo, vendido y envilecido\u201d, o un comentario sobre Cumbres Borrascosas que es para sacarse el sombrero de tanta maldad: \u201ces un misterio c\u00f3mo un humano pudo lograr escribir un libro como este sin suicidarse antes de terminar una docena de cap\u00edtulos\u201d y siglos antes los versos de Lope de Vega dedicados a Cervantes \u201cY ese tu don Quijote balad\u00ed\/ De culo en culo por el mundo va\u201d que adem\u00e1s dec\u00eda que no hab\u00eda poeta tan malo como \u00e9l ni persona tan necia que alabase a Don Quijote. Como ven, los ejemplos son muchos, algunas cr\u00edticas son mas sutiles que otras, pero muchas tienen bastante maldad y eso puede ser muy entretenido, como escuchar a alguien con talento para el cahu\u00edn disparando para todos lados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de las cr\u00edticas escogidas el pr\u00f3logo es para leerlo unas cuantas veces, hay reflexiones realmente brillantes sobre el estado de la cr\u00edtica literaria (y podr\u00edamos extrapolar aquello a la cinematogr\u00e1fica, teatral, etc.), me permito una cita larga pero espectacular:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl cr\u00edtico, que no es ni tiene por qu\u00e9 ser un santo, sabe consciente o inconscientemente (en este \u00faltimo caso o es tonto o se hace) que su quehacer se produce dentro de un mercado y que, por lo tanto, le es necesario convertir su trabajo en mercanc\u00eda y, lo que es m\u00e1s importante, \u00e9l mismo, en cuanto productor, como cr\u00edtico en este caso, se ver\u00e1 constre\u00f1ido a convertirse en mercanc\u00eda, es decir, a adquirir prestigio, legitimidad, reconocimiento, valor de uso y valor de cambio. La tentaci\u00f3n del cr\u00edtico es intentar conseguir estas metas que el propio mercado le impone por medios ileg\u00edtimos: halagando a los poderosos, subiendo el tono con los d\u00e9biles, alabando el sol que m\u00e1s calienta, no molestando a quien no se debe molestar, mezclando el inter\u00e9s espurio con la amistad o callando cuando el silencio sea lo m\u00e1s diplom\u00e1tico, es decir, teniendo miedo, o peor, haciendo rentable ese miedo. Identificando la objetividad con el nadar y guardar ropa, la imparcialidad con el cinismo o el oportunismo, la falta de criterio con la servidumbre y el acomodo, o la argumentaci\u00f3n con la defensa de su propio estatus. Jugando a ser incoloro, inodoro e ins\u00edpido para poder servir de mezcla a todos los vinos que se sirven en la mesa. Disfrazando el juicio de prudencia social. Llamando humildad al temor de perder el poder. El riesgo del cr\u00edtico es el miedo, el miedo al poder, al suyo, que es poco pero es poder, y al de los otros, que siempre es mayor que el suyo.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mejor definici\u00f3n del campo de la cr\u00edtica y su relaci\u00f3n con el mercado no hab\u00eda le\u00eddo. En Chile, por ejemplo, est\u00e1 lleno de cr\u00edticos en los grandes medios que contra las obras chicas sacan todo el arsenal y cuando hay que criticar alguna pel\u00edcula o libro \u201cgrande\u201d miran para otro lado o sacan el manual de adjetivos para elogiar. Por otro lado tambi\u00e9n est\u00e1n los cr\u00edticos que quieren llegar al lugar que tienen ellos, y para pavimentar ese camino hay que hacer lo que dice B\u00e9rtolo, volverse ins\u00edpido, incoloro, que todas las micros te sirvan, que ninguna te deje botado. As\u00ed hay mucha gente que cuando algo le parece malo prefiere no escribir nada, ya sea porque le gust\u00f3 a los amigos, o conoce gente metida en el proyecto, o simplemente no cree tener las ideas para entrar en una argumentaci\u00f3n del mal trago. Finalmente casi todo depende de la relaci\u00f3n que establezca el cr\u00edtico con el mercado. El mercado editorial multinacional, por ejemplo, raramente facilita las cosas a los cr\u00edticos que no escriben en un medio conocido, algo que las editoriales independientes s\u00ed hacen -aunque como siempre, hay excepciones-. En el cine, por otro lado, muchas veces las grandes distribuidoras dejan fuera a los medios independientes que podr\u00edan hacer cr\u00edticas negativas para privilegiar a los mismos de siempre, con regalo de <em>merchandising<\/em> y cafecito incluso. El mercado hoy los prefiere <em>coachs<\/em>, <em>influencers<\/em>, es decir, rese\u00f1istas cuyo talento es hablar bien de algo, lo que es igual a vender, ya lo dec\u00eda B\u00e9rtolo -respondiendo de pasada a los que se\u00f1alan que el cr\u00edtico es un artista frustrado-, que el verdadero peligro es convertirse en cr\u00edtico frustrado \u201cen un mero ap\u00e9ndice del aparato cultural establecido, en un rampante m\u00e1s de la escalera del prestigio, en la boca agradecida del mercado editorial. En un cr\u00edtico que no critica\u201d. De todas formas el campo de la cr\u00edtica es mucho m\u00e1s complejo y diverso de lo que menciono en estas breves l\u00edneas, incluso lo que hace falta es una discusi\u00f3n dentro de la cr\u00edtica, sobre el ejercicio mismo, <em>Ojo Cr\u00edtico<\/em>, sin ser ese su prop\u00f3sito, aporta varios materiales para esa discusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo anterior y mucho m\u00e1s, <em>Ojo Cr\u00edtico<\/em>\u00a0no se agota en la primera le\u00edda sino que parece ser material inflamable sin caducidad, es un libro que permite pensar y al mismo tiempo re\u00edrse de la cr\u00edtica y de los cr\u00edticos, manteniendo como m\u00e1xima siempre que el que tiene boca puede equivocarse, pero por lo menos tuvo la valent\u00eda de abrirla, el problema, ahora, es de quien las lee.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"250\" height=\"350\" class=\"size-full wp-image-1746 alignleft\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Captura-de-pantalla-2021-02-01-a-las-12.36.04-p.m..png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Captura-de-pantalla-2021-02-01-a-las-12.36.04-p.m..png 250w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Captura-de-pantalla-2021-02-01-a-las-12.36.04-p.m.-214x300.png 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nOjo Cr\u00edtico &#8211; Las peores cr\u00edticas a los mejores autores<br \/>\nIntroducci\u00f3n, selecci\u00f3n y edici\u00f3n de Constantino B\u00e9rtolo<br \/>\nEdiciones UACh &#8211; 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer me pas\u00f3 ese reiterado fen\u00f3meno ling\u00fc\u00edstico de escuchar una palabra y luego verla repetida en cosas distintas, como si la palabra, que antes no necesariamente estaba dentro de las que escuchamos o ejercemos cotidianamente, se esparciera por el aire col\u00e1ndose en cada cosa que escuchamos o leemos. 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