{"id":1708,"date":"2021-01-18T08:57:25","date_gmt":"2021-01-18T11:57:25","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1708"},"modified":"2021-01-18T09:03:24","modified_gmt":"2021-01-18T12:03:24","slug":"tierra-firme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2021\/01\/18\/tierra-firme\/","title":{"rendered":"Tierra Firme"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La tierra era firme solo hace tres pasos, el barro maquillaba la punta de mi pantal\u00f3n tieso. El lugar parec\u00eda conocido, adem\u00e1s de los suelos empantanados y algunas vacas, hab\u00edan \u00e1rboles de albaricoque que a\u00fan no florec\u00edan del todo. Es primavera, pens\u00e9, recordando los \u00faltimos meses de fr\u00edo, arrinconado en esa esquina de cemento, procurando ser lo m\u00e1s compacto posible para mantener el poco calor que a\u00fan ten\u00eda mi cuerpo parco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del escape conservo una herida que me cruza desde el codo al hombro y ti\u00f1e la mitad de la camisa que alguna vez fue blanca. En la mano izquierda una venda, en la derecha un cuchillo, en la cabeza nada, quiz\u00e1s solo la idea de un futuro completamente incierto, de un extrav\u00edo permanente, de una salvaci\u00f3n ef\u00edmera. Apoy\u00e9 mi espalda en el tronco de un \u00e1rbol rodeado de marismas, mir\u00e9 al cielo cuando la bandada cruz\u00f3 graznando, me gustar\u00eda saber hacia qu\u00e9 direcci\u00f3n, pero no s\u00e9 d\u00f3nde mierda estoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dormitando comienzo a recordar ese d\u00eda del a\u00f1o pasado en el que toda la familia de mi novia fue a nuestra casa, la noche era una fiesta exuberante, de copas y est\u00f3magos llenos, el volumen de la m\u00fasica aplacaba cualquier posible conversaci\u00f3n. Mi suegro fumaba su tercer cigarro acompa\u00f1ado de su nueva pareja, veinte a\u00f1os m\u00e1s joven, treinta veces m\u00e1s inteligente. Las t\u00edas cuchicheaban acechando a los garzones que daban vueltas con bandejas llenas de canap\u00e9s pidiendo permiso a cada rato. Mi novia bailaba sola como de costumbre, nunca aprend\u00ed a bailar en pareja, prefiero moverme sola, le dec\u00eda a cada una de las personas que se acercaba a intentar deslizar un par de pasos con la due\u00f1a de casa. Yo bailaba solo a su lado, \u00e9ramos imanes que se repel\u00edan cuando alguno intentaba acercarse; la gente, como siempre, nos miraba raro, como si necesitaran una explicaci\u00f3n a nuestro comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo parec\u00eda ir bien, los invitados disfrutaban de conversaciones cortas y triviales, se pon\u00edan al d\u00eda y promet\u00edan verse pronto. Pero es justo cuando todo parece ir bien que se comienza a fraguar el mal. En este caso lo representaba el primo de mi novia, toda la vida hab\u00eda estado enamorado de ella; incluso alguna vez, cuando ambos eran adolescentes, un par de besos hab\u00edan amenazado la aparente estabilidad de la familia completa. Antes de que el afecto pasara a otra cosa mi suegro vio un par de bultos en la hamaca y sac\u00f3 de un ala a su hija, no sin antes amenazar de por vida a su sobrino. Todo esto me lo cont\u00f3 mi novia un d\u00eda que estaba borracha mirando los \u00e1lbumes familiares, despu\u00e9s de eso nunca m\u00e1s estuvieron tan juntos, los veranos siguientes ella llegaba con alg\u00fan pololo pero \u00e9l siempre aparec\u00eda solo. Con el tiempo engord\u00f3, se hizo adicto a los videojuegos y el resto de los primos lo molestaban por seguir virgen a los casi treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos ve\u00eda bailar desde un rinc\u00f3n, apuraba un vaso tras otro de fanta con cerveza mientras picoteaba todo lo que le pon\u00edan delante. En alg\u00fan momento desapareci\u00f3 y fue a la cocina, los pocos que se percataron de su ausencia pensaron que iba a buscar m\u00e1s comida o alcohol, para el resto, sobre todo para las personas que no pertenec\u00edan originalmente a la familia, el tipo pr\u00e1cticamente no exist\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde ese d\u00eda lo iban a recordar perfectamente. Comenzaron a desfilar unas riqu\u00edsimas y diminutas empanadas de camarones, cuando ya parec\u00eda que todos las hab\u00edan probado apareci\u00f3 el primo y se subi\u00f3 a la mesa. B\u00e1jate primo, no seas jugoso. No hubo respuesta. Ahora van a saber todo lo que sufr\u00ed. Son\u00f3 el timbre, un grupo de tipos vestidos de negro con m\u00e1scaras entr\u00f3 al living, uno a uno se empezaron a desplomar los invitados y fueron transportados a las camionetas que esperaban afuera con el motor encendido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primo agarr\u00f3 una copa y la tir\u00f3 al piso. Antes de que todo esto acabe quiero hacer un brindis. Solo un par de personas no se hab\u00edan desmayado a\u00fan. Los voy a hacer engordar de a poco y ninguno podr\u00e1 enamorarse nunca m\u00e1s, ya acept\u00e9 que en este mundo no puedo ser feliz pero me asegurar\u00e9 que ninguno de ustedes tampoco lo sea, as\u00ed que espero de coraz\u00f3n que las fr\u00edas habitaciones que les tengo preparadas no sean de su agrado y si veo que se acostumbran los voy a meter en una m\u00e1s peque\u00f1a, los mirar\u00e9 todo el tiempo, he esperado toda mi vida por tenerlos as\u00ed. A ti, t\u00edo, voy a dejarte sin comida ni agua hasta que mueras para que sientas lo que es morir de a poco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perd\u00ed la cuenta cuando \u00edbamos en los cuatro a\u00f1os y medio. Ya no soy el mismo, no tengo novia ni pasado, no tengo siquiera una raz\u00f3n para seguir viviendo. Quiz\u00e1s eso esperaba este tipo para dejarme libre, dejarme sin ilusi\u00f3n alguna. A\u00fan as\u00ed me quedaba una, matarlo con el cuchillo que guard\u00e9 en el \u00faltimo minuto antes de perder el conocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Alonso Trist\u00e1n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tierra era firme solo hace tres pasos, el barro maquillaba la punta de mi pantal\u00f3n tieso. El lugar parec\u00eda conocido, adem\u00e1s de los suelos empantanados y algunas vacas, hab\u00edan \u00e1rboles de albaricoque que a\u00fan no florec\u00edan del todo. Es primavera, pens\u00e9, recordando los \u00faltimos meses de fr\u00edo, arrinconado en esa esquina de cemento, procurando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1712,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1708","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1708"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1708\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1711,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1708\/revisions\/1711"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1708"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}