{"id":1591,"date":"2020-12-08T14:53:27","date_gmt":"2020-12-08T17:53:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1591"},"modified":"2020-12-08T22:08:44","modified_gmt":"2020-12-09T01:08:44","slug":"estruendo-en-la-jungla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/12\/08\/estruendo-en-la-jungla\/","title":{"rendered":"Estruendo en la Jungla"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Sus manos no pueden golpear <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>lo que sus ojos no pueden ver<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Muhhamad Ali<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las instituciones chilenas siempre\u00a0les ha acomodado presentar el latrocinio que han armado de pa\u00eds como un escenario propicio para gestas \u00e9picas. Generaciones de chilenas y chilenos hemos sido educados y domesticados bajo la sombra de La Araucana, La Guerra del Pac\u00edfico, el combate al marxismo internacional, los guantes de Mart\u00edn Vargas, la raqueta de Nicol\u00e1s Mass\u00fa y la musculatura de Vidal, Medel, S\u00e1nchez y compa\u00f1\u00eda. Muchos se han comprado el cuento de\u00a0la esencia del pueblo chileno, nacido de una geograf\u00eda \u00e1spera que secreta gentes \u201cgranadas, soberbias, gallardas y belicosas\u201d tal cual las describiera Ercilla, como si nos mereci\u00e9ramos la miseria por naturaleza, dada nuestra chilena capacidad para levantarnos de cualquier pantano con mierda. Pero bien sabemos que no hay imagen que se esfume m\u00e1s r\u00e1pido que \u00e9sta. Basta solo darse vueltas por una ciudad o pueblo cualquiera; la derrota es evidente y hiede como la peor de las pestes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El boxeo en nuestro pa\u00eds se ha situado a caballo entre la idealizaci\u00f3n del sacrificio y la precarizaci\u00f3n de cualquier actividad que no sea lucrativa; su historia es jugosa en derrotas y esto es precisamente lo que rescatan los versos de Juan Carlos\u00a0Urtaza en <em>\u00bfExiste Dios despu\u00e9s del diez?<\/em> (2019, Editorial Aparte); versos que flotan como mariposas y atacan como abejas para dar cara en este \u201cancho y profundo cuadril\u00e1tero\u201d que tenemos por pa\u00eds, donde \u201clos d\u00edas pasan imit\u00e1ndose \/ endureciendo como el pan \/ en los rincones donde no llega la risa ni el hambre\u201d; donde \u201cno existen reglas y se puede golpear por la espalda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre boxeo se ha escrito en Chile; poes\u00eda hay muy poca, <em>Canto a la derrota de Arturo Godoy<\/em> de Floridor P\u00e9rez y <em>A un viejo p\u00fagil<\/em> de Jorge Teillier. Hasta Urtaza y sus ya tres vol\u00famenes dedicados al boxeo: Knock Out (2009), No hay Mano (2012) y Bumaye (2019). Ante la carencia de voces po\u00e9ticas que discurran alrededor del box, pareciera ser que Urtaza se vuelca hacia las im\u00e1genes de la televisi\u00f3n, cuando esta aun transmit\u00eda mitos que se dise\u00f1aban en vivo y en directo para fabricar memoria; im\u00e1genes que luego tensa con el mundo de la poblaci\u00f3n, llegando incluso a superponerlas. As\u00ed, la ca\u00edda del rostro de Tony Montana en una monta\u00f1a de falopa y luego la ca\u00edda de su cuerpo acribillado desde su balc\u00f3n en la pel\u00edcula de Brian De Palma es contrapuesta a un lugar donde la gente cae de verdad, sin posibilidad alguna de levantarse; los negros del Zaire grit\u00e1ndole a Al\u00ed, \u201cBumaye\u201d que en lengua lingala significa \u201cm\u00e1talo\u201d se confunden con la gente de La Legua Emergencia \u201c- todos negros\/ pungas culiaos \/ poblacionales \u2013\u201c. El fracaso y la derrota en la competencia, los \u00eddolos imposibles de emular, la disciplina de todos los d\u00edas metaforizan tanto la pr\u00e1ctica escritural como la vida cotidiana de miles de N.N. que est\u00e1n tan colonizados como cualquier habitante del \u00c1frica subsahariana, repitiendo una plegaria que por extra\u00f1a ya no dice nada \u201cTat\u00e1 wa bis\u00f3, ozala o likol\u00f3\/ Padre nuestro que estas en el cielo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El antrop\u00f3logo Pierre Clastr\u00e9s, apunta que las sociedades primitivas son grupos humanos pol\u00edticamente definidos y racionales, en los que la guerra y el combate son instancias estructurantes de su ser social, cohesionando as\u00ed su vida pol\u00edtica, dando forma a un ser pol\u00edtico que se opone al UNO totalizante, articulando el NOSOTROS de la comunidad. Las sociedades civilizadas en tanto, a trav\u00e9s de la guerra ejercen la violencia de la dominaci\u00f3n, expresi\u00f3n de una sociedad intolerante a lo diferente e incapaz de reconocer a un otro que no le devuelve una imagen especular, lo que la ha hecho devenir etnocida. Urtaza, tal cual lo hiciera Cassius Clay (AKA Muhammad Al\u00ed), que tambi\u00e9n jugaba con las palabras dentro y fuera del cuadril\u00e1tero, se enviste con el poder de un nosotros\/otro para intentar una lucha precaria contra el oponente m\u00e1s duro, el de la realidad capitalista que lo engulle todo, hasta los sue\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al\u00ed era un reconocido defensor de la lucha que las comunidades negras levantaron contra la violencia racial, perdiendo incluso la licencia para boxear al negarse a participar en la\u00a0 Guerra de Vietnam a\u00f1os antes. Durante el a\u00f1o 1975, en una conferencia dada a alumnos egresados de Harvard, Al\u00ed declam\u00f3 el poema m\u00e1s corto en habla inglesa; \u201cMe.We\u201d eran las palabras que lo compon\u00edan; jugando solo con invertir la graf\u00eda de las letras M y W, lanzaba una consigna de lucha en nombre de la comunidad de la que era parte ante un p\u00fablico casi enteramente blanco y letrado, muy distinto al de los zaire\u00f1os que lo vieron derrotar a Foreman solo un a\u00f1o antes. No fue esta la \u00fanica vez que Al\u00ed declam\u00f3 en p\u00fablico; era una pr\u00e1ctica usual en sus intervenciones televisivas. Sol\u00eda cantarse a s\u00ed mismo, con versos rimados, urdiendo palabras que buscaban ser divertidas, declamando de memoria; era disl\u00e9xico y evitaba leer. Aunque a veces tambi\u00e9n se tomaba en serio el asunto, es cosa de revisar su presentaci\u00f3n en la televisi\u00f3n de Irlanda en la que presenta un poema que pens\u00f3 en memoria de las victimas de la masacre en la prisi\u00f3n de Attica en 1971, en la que murieron m\u00e1s de 40 personas luego de que los presos negros se amotinaran producto del asesinato de uno de los suyos d\u00edas antes a manos de los celadores del estado. Urtaza parece recoger esta especie de tradici\u00f3n abierta por Al\u00ed, no con la misma pompa por supuesto. As\u00ed luego de unos versos en los que el hablante l\u00edrico repasa a las figuras masculinas de su familia y sus respectivos fracasos lanza \u201c por eso\/yo solo soy la mano\/ la mano\/ de todas esas manos truncas\/ el nudillo de esa quebradura\/ la fisura en el pa\u00f1o familiar\u201d, una suerte de golpe dado en representaci\u00f3n de todos los ca\u00eddos, protagonistas de la anti-\u00e9pica de las familias chilenas y sus cuerpos tendidos sobre la lona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los versos de Urtaza tienen ritmo y tienen <em>timming<\/em>, como en el box y creo que esto es lo m\u00e1s disfrutable de su poes\u00eda; el traspaso de la sintaxis pugil\u00edstica a la escritura de poes\u00eda, entendiendo esta como un combate abierto, potencialmente infinito donde lo que importa no es la totalidad del combate, ni siquiera la de un <em>round<\/em>, si no la del verso como una combinatoria de golpes, que finalmente son las palabras. \u00a0De esta forma, las manos son reemplazadas y representadas como una herramienta epist\u00e9mica; dar golpes y esquivarlos implican una forma del pensamiento tal cual\u00a0 la escritura de poes\u00eda o el ejercicio del ensayo \u201cyo no conozco del mundo m\u00e1s que estas dos manos:\/amanecen y se duermen conmigo\u201d dicen los versos de Urtaza en <em>Las manos me las regal\u00f3 mi padre<\/em>. A veces algunos poemas forman un valle dentro de la intensidad del combarte, se baja el ritmo solo para volver a arrollar con algunos golpes muy bien dados en la mand\u00edbula lectora. Urtaza parece comprender que el estruendo en la jungla, como Al\u00ed bautiz\u00f3 su pelea con Foreman en Zaire, es el d\u00eda a d\u00eda de millones de fracasados que deambulamos por las calles de este pa\u00eds-cuadril\u00e1tero, cruzando poblaciones a pie mientras echamos manos con nuestras sombras, invisibles, porque no se puede golpear lo que no se puede ver.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"686\" height=\"1024\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1607\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Existe-Dios-despue\u0301s-del-diez-686x1024.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Existe-Dios-despue\u0301s-del-diez-686x1024.jpg 686w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Existe-Dios-despue\u0301s-del-diez-201x300.jpg 201w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Existe-Dios-despue\u0301s-del-diez-768x1147.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Existe-Dios-despue\u0301s-del-diez.jpg 857w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">por\u00a0<strong>Miguel Mas\u00edas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fotograf\u00eda de portada por <strong>Enrique Aracena<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sus manos no pueden golpear lo que sus ojos no pueden ver Muhhamad Ali &nbsp; A las instituciones chilenas siempre\u00a0les ha acomodado presentar el latrocinio que han armado de pa\u00eds como un escenario propicio para gestas \u00e9picas. 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