{"id":1519,"date":"2020-11-04T17:13:19","date_gmt":"2020-11-04T20:13:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1519"},"modified":"2020-11-04T17:19:16","modified_gmt":"2020-11-04T20:19:16","slug":"nata-y-el-medio-litro-50-anos-desde-el-estreno-de-el-chacal-de-nahueltoro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/11\/04\/nata-y-el-medio-litro-50-anos-desde-el-estreno-de-el-chacal-de-nahueltoro\/","title":{"rendered":"Nata y el medio litro: 50 a\u00f1os desde el estreno de El Chacal de Nahueltoro"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">En el cine las apor\u00edas devienen en acontecimientos\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">que captan lo que la existencia tiene de indecible\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sergio Navarro<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Siendo un a\u00f1o preliminar en m\u00faltiples aspectos, el 2020 nos da cuenta de los 50 a\u00f1os desde que El Chacal de Nahueltoro (1969, 93 min., 35mm b\/n) fue estrenada despu\u00e9s de su paso por el Festival Internacional de Cine de Vi\u00f1a del Mar el a\u00f1o 1969, junto a otras pel\u00edculas como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Valpara\u00edso Mi Amor <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tres Tristes Tigres.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La obra que mejor ha cristalizado el p\u00e1ramo de la oligarqu\u00eda feudal, o bien lo que Guillermo Calder\u00f3n llam\u00f3 el f<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">eudalismo preindustrial de la provincia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">hoy se remonta como un acontecimiento que no nos mira con perspectiva de archivo patrimonial. La fuerza de su narrativa, los valores de uso en el dispositivo de la infancia y el hambre, la instalan como una obra cuyo presente sigue inquiet\u00e1ndonxs \u2013todav\u00eda puede inquietarnxs.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tras las propias condiciones del confinamiento, las clases del seminario de Cine Chileno de mi pen\u00faltimo semestre en la carrera de Cine, terminaron siendo conversaciones sobre \u2018El Chacal\u2019. Ignacio Aliaga, el gran profesor de la instancia, me habl\u00f3 en m\u00e1s de una oportunidad de la escena en la que aparece una suerte de edil o autoridad local tomando leche caliente frente al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Canaquita<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Si bien no me pregunto cu\u00e1n demoledora pod\u00eda ser una situaci\u00f3n as\u00ed, puedo decir que s\u00ed me hizo pensar en la condici\u00f3n del hambre y en cuanto puede afectarnos una escena en la que un ni\u00f1o ve a un hombre chorrear nata. Finalmente me llev\u00f3 a establecer una relaci\u00f3n de sentido con el dispositivo de la infancia, a prop\u00f3sito de lo demoledor que es imaginar todo lo que acabo de anunciar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Podr\u00e1 parecer pie forzado pero los litros y lo que bebe el protagonista en la puesta en escena, parecieran ser cuencas que se comunican mediante pre\u00e1mbulos esc\u00e9nicos. No tan lejos de la nata, veremos a su protagonista robar para canjear medio jarro de vino, veremos a Rosa servirle sopa, lo veremos beber y con eso ultimar a sus v\u00edctimas en una suerte de movimiento tel\u00farico dado por la c\u00e1mara en mano, veremos nuevamente una raci\u00f3n de sopa en el penal donde cumple condena. Finalmente, en unos planos lac\u00f3nicos, lo veremos lavarse el rostro antes del cadalso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Todas estas apariciones l\u00edquidas, y en s\u00ed todo lo que moja, no es solamente la pel\u00edcula y su puesta en escena, son tambi\u00e9n las ausencias \u2013como los r\u00edos y las cuencas de la quinta regi\u00f3n que desaparecieron en nombre del neoliberalismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Las conversaciones extensas con Ignacio Aliaga no solo daban cuenta de la obra como presente tras sus 50 a\u00f1os. La inquietud de la escena de la nata me llev\u00f3 a pensar en la pol\u00edtica p\u00fablica de Salvador Allende y en la promesa del medio litro de leche. Con esto, la escena dej\u00f3 de ser lo que era para desplegarse en otros escenarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La urdimbre de estas significancias dieron lugar a otras conmemoraciones, a otros hitos que buscaron enhebrarse \u2013y as\u00ed a otras cuencas que tensionan desde la ausencia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Con todo, si bien este escrito nace de un fotograma, el mismo no acaba con la nata, no acaba ah\u00ed; no existe objetivo alguno en romantizar la trayectoria de un femicida, las condiciones de escritura buscan lo que la pel\u00edcula tiene de indecible; el presente de la pel\u00edcula, el hoy es finalmente lo que no puede ser dicho, lo que no cabe en palabras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tras esto, ver un cuerpo boca abajo en el Mapocho el pasado 2 de Octubre, me traslada a las inmediaciones de las infancias, y a los datos que coinciden marginalmente en los trayectos de mi memoria: Manuel Gutierrez 16 a\u00f1os (2011), A.A 16 a\u00f1os (2020), y as\u00ed las y los que no tienen medio litro de leche, y as\u00ed Lisette Villa que muere un 11 de abril del 2016 porque el Estado no quiso otra cosa. Y as\u00ed la infancia que no toma leche; y as\u00ed los actos perform\u00e1ticos de un grupo de acci\u00f3n art\u00edstica, y as\u00ed lo que termin\u00f3 por verse desbordado tras los 50 a\u00f1os de una pel\u00edcula.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El medio siglo del Chacal y su 2020, son tambi\u00e9n el casi medio siglo de la ficci\u00f3n teocr\u00e1tica neoliberal que empuj\u00f3 cuerpos al Mapocho, a Freddy Taberna muy lejos de nuestro alcance, a Marta Ugarte y as\u00ed el torrencial de cuerpos en las cuencas y en las millas mar\u00edtimas ofertadas por el libre mercado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces no son los 50 a\u00f1os del Chacal, y s\u00ed son los 50 a\u00f1os del Chacal o de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">chacalizaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u2013como alguna vez lo llam\u00f3 Sergio Navarro\u2013 y son tambi\u00e9n los litros de leche que faltan y los litros de vino que sobran en el gran escenario femicida.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Nina Satt<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el cine las apor\u00edas devienen en acontecimientos\u00a0 que captan lo que la existencia tiene de indecible\u00a0 Sergio Navarro Siendo un a\u00f1o preliminar en m\u00faltiples aspectos, el 2020 nos da cuenta de los 50 a\u00f1os desde que El Chacal de Nahueltoro (1969, 93 min., 35mm b\/n) fue estrenada despu\u00e9s de su paso por el Festival [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":1520,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1519","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1519"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1519\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1521,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1519\/revisions\/1521"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1520"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}