{"id":1474,"date":"2020-10-13T13:27:12","date_gmt":"2020-10-13T16:27:12","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1474"},"modified":"2020-11-08T20:33:49","modified_gmt":"2020-11-08T23:33:49","slug":"ficvaldivia-i-chaco-pensar-en-el-paisaje-y-en-las-derrotas-que-no-se-nos-cuentan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/10\/13\/ficvaldivia-i-chaco-pensar-en-el-paisaje-y-en-las-derrotas-que-no-se-nos-cuentan\/","title":{"rendered":"FICValdivia I &#8211; Chaco: Pensar en el paisaje y en las derrotas que no se nos cuentan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Todo el paisaje no est\u00e1 en parte alguna.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Fernando Pessoa<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chaco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> bebe del desaguadero de las \u00e9picas patri\u00f3ticas, bebe de las omisiones oficialistas, nos da la posibilidad de observar el estado de los cuerpos cuando los fracasos se cuentan en costos humanos. Si bien no tengo un conocimiento acabado sobre los datos duros (Historia), puedo decir que la sola pel\u00edcula explora un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">lado B<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la \u2013casi\u2013 totalidad de narrativas nacionales, las mismas que son ubicadas para ensanchar sentidos de pertenencia con los suelos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La resistencia de los festivales han conseguido que podamos encontrarnos y alcanzarnos indistintamente. Hace unas semanas por medio de REDFECI, Lucrecia Martel nos brind\u00f3 la oportunidad de interpelar ciertos mecanismos narrativos, como ser\u00eda la condici\u00f3n progresiva del tiempo lineal y lo que detona (programa) en nuestro inmediato. Uno de los ejemplos que despleg\u00f3 fue detenernos en el mecanismo narrativo que da cuenta del traspaso del estado colonial al estado rep\u00fablicano, como la suma de meros acontecimientos hist\u00f3ricos, o bien como hechos que respondieron a una suerte de curso natural. El ejemplo de Martel, dio cuenta de que todes lxs que la escuch\u00e1bamos (y los que no) nos encontr\u00e1bamos familiarizados con el mismo mecanismo \u2013independiente de que transgeneracionalmente respondi\u00e9ramos a contextos individualizados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La memoria reciente de lo abordado por Martel retorn\u00f3 con la experiencia de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chaco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2020). La correspondencia entre el ejemplo y lo que da a ver la pel\u00edcula dirigida por Diego Mondaca, hizo que el (audio)visionado no acabar\u00e1 con el cese de sus im\u00e1genes. La sola experiencia de la pel\u00edcula dio lugar a pensar el continuo de las omisiones hist\u00f3ricas, en las derrotas que no se nos cuentan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La puesta en escena y as\u00ed el trabajo de \u00e9poca, me hizo reparar detenidamente en aspectos puntuales, uno de ellos fue el uniforme del personaje de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Liborio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, espec\u00edficamente en el hecho de que para usarlo tuviera que llevar las extremidades arremangadas. Particularmente, y trat\u00e1ndose de una decisi\u00f3n de vestuario \u2013a cargo de Valeria Wilde\u2013 valor\u00e9 que tales extremidades se posicionar\u00e1n con la potencia de un signo: el uniforme no se viste, se carga. La uniformidad de las \u00e9picas son tambi\u00e9n imaginarios forzosos, tallas que en ning\u00fan caso est\u00e1n hechas a la medida de nuestros contextos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1022\" height=\"769\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1479\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-06-a-las-17.10.58.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-06-a-las-17.10.58.png 1022w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-06-a-las-17.10.58-300x226.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-06-a-las-17.10.58-768x578.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-06-a-las-17.10.58-510x383.png 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 1022px) 100vw, 1022px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo que se narra se logra proyectar en la degradaci\u00f3n de los uniformes, sin agotar las condiciones del paisaje: lo \u00fanico que permanece inc\u00f3lume es la tierra yerma. Si bien la pel\u00edcula inicia su trayecto con la presencia de una lluvia y la voz <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yaku<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, lo cierto es que su aparici\u00f3n imprime la obsolescencia del paisaje con la empresa militar. Dada la jerarqu\u00eda del grupo, en primera instancia no somos conscientes del antagonismo del entorno con la empresa que pretende su conquista, esto ser\u00e1 encuadrado a trav\u00e9s de la asimetr\u00eda que la fotograf\u00eda de la pel\u00edcula ir\u00e1 componiendo a trav\u00e9s del derrotero de sus personajes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Las estructuras de poder, subsumidas en su parafernalia militar, debutan desconociendo que el sentido patria, lo mismo que el paisaje <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no est\u00e1 en parte alguna<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Esto \u00faltimo se sostiene en las propias contradicciones del que los soldados sean de or\u00edgenes quechuas, aymaras y bolivianos, bajo el comando de un general alem\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ante la b\u00fasqueda esquizofr\u00e9nica por hallar al enemigo, el frente de combate va encerr\u00e1ndose en s\u00ed mismo, en el yugo que los define, en una asimetr\u00eda con el todo que los rodea. En consecuencia, el enemigo se transforma en un simulacro, en las tensiones de lo que no hay, de lo que no se encuentra. Tal asimetr\u00eda entre los personajes y el paisaje emplaza a que podamos detenernos en la degradaci\u00f3n de los cuerpos y de los uniformes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esto \u00faltimo permite reparar en la que los personajes pijchan cada vez menos, en la medida en que la asimetr\u00eda iba haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s insostenible. El hecho de que el general se negara a pijchar, y luego se encontrase en condiciones m\u00e1s vulnerables que el resto, permite pensar el suministro de coca como un elemento narrativo, cuyo consumo va cristalizando las obsolescencias propias del paisaje. No siendo la coca un elemento menor, es un acierto su constante presencia \u2013a lo largo de la pel\u00edcula. El acto de pijchar se transforma en un gesto que define el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no estar parte alguna<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su sola carencia agudiza la asimetr\u00eda entre los personajes con el todo al que responden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Al lado de Mondaca y Martel, finalmente reencuadr\u00e9 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Caliche Sangriento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1969) de Helvio Soto y el cahu\u00edn de la denuncia hecha por el Ej\u00e9rcito de Chile ante la deshonra simb\u00f3lica de los viejos estandartes en la que \u201cincurri\u00f3\u201d la obra f\u00edlmica. He aqu\u00ed el punto de fuerza que me hizo reubicar la experiencia de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chaco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en un continuo de otras significancias: en pensar el uniforme y la uniformidad deteriorada de las \u00e9picas forzosas. Pensar el paisaje y en las derrotas que no se nos cuentan.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Nina Satt<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo el paisaje no est\u00e1 en parte alguna.\u00a0 Fernando Pessoa &nbsp; Chaco bebe del desaguadero de las \u00e9picas patri\u00f3ticas, bebe de las omisiones oficialistas, nos da la posibilidad de observar el estado de los cuerpos cuando los fracasos se cuentan en costos humanos. 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