{"id":1469,"date":"2020-10-07T11:26:18","date_gmt":"2020-10-07T14:26:18","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1469"},"modified":"2020-11-08T20:33:59","modified_gmt":"2020-11-08T23:33:59","slug":"frontera-sur-iii-histoire-de-la-revolution","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/10\/07\/frontera-sur-iii-histoire-de-la-revolution\/","title":{"rendered":"Frontera Sur III &#8211; Histoire de la R\u00e9volution"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">A prop\u00f3sito de Histoire de la r\u00e9volution.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Un palabreo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>\u00bfC\u00f3mo ser\u00eda experimentar el fuera de campo? -N<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengo una intuici\u00f3n al respecto. Y es que <strong>Histoire de la r\u00e9volution <\/strong>no tiene nada que ver con la \u201cRevoluci\u00f3n\u201d. Quiz\u00e1s es una especie de despedida, porque podemos hacer <em>Historia<\/em> -con may\u00fascula- solo de aquello que <em>ya ocurri\u00f3<\/em>. O quiz\u00e1s quiere marcar una <em>diferenciaci\u00f3n<\/em> con respecto a la Revoluci\u00f3n entendida en clave Moderna -con may\u00fascula-, con sus utop\u00edas, sus biblias y su \u201cuniversalidad\u201d. Releo las palabras del <strong>Bifo<\/strong>, unos apuntes que tom\u00e9 de algo que \u00e9l dijo: <em>\u201cSalir de los grandes t\u00e9rminos de la pol\u00edtica moderna significa volver a las regiones formativas de la experiencia, esa que nadie puede representarnos\u201d<\/em>. Es decir, que nadie puede venir a cuentiarnos. Porque precisamente se trata de armarnos los cuentos, las narraciones, nosotrxs mismos. Se trata m\u00e1s bien de un <em>proceso<\/em>, de una <em>estrategia<\/em> m\u00e1s que llevar del mundo de las \u201cIdeas\u201d al mundo terrenal el para\u00edso en la tierra. <strong>Marx<\/strong> ya advert\u00eda de esta crisis de cierta cr\u00edtica. Porque ese \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d de todo <em>acontecimiento<\/em> nunca nos es dado: la espera est\u00e1 vac\u00eda de todo porvenir. \u00a1La espera es pura pera! Y esa <em>extra\u00f1eza<\/em>, esa <em>intuici\u00f3n<\/em>, ese <em>presentimiento<\/em> de esos otros mundos posibles, y que a ratos se pone medio <em>ominoso<\/em>; <strong>eso<\/strong> est\u00e1 <em>m\u00e1s ac\u00e1<\/em>: ciertos arrebatos, cierta interrupci\u00f3n de todas las concesiones que hacemos con esta realidad tan charcha, ciertos malestares, ciertas sensaciones&#8230; Aquello que no sabemos, aquello que no hemos visto, son las <em>continuidades intuitivas<\/em> que nos narramos. Y que se dan como <em>flashazos<\/em>, <em>fogonazos<\/em>, como <em>escaramuzas imprevistas<\/em>: \u201calguien\u201d -o m\u00e1s bien, <strong><em>cualquiera<\/em><\/strong>&#8211; que vio algo; \u201calguien\u201d -o m\u00e1s bien, <strong><em>cualquiera<\/em><\/strong>&#8211; que cach\u00f3 que <em>por ah\u00ed <\/em>era la mano. Y camin\u00f3, <em>parti\u00f3<\/em>. Habr\u00eda entonces, una especie de <em>repartici\u00f3n de singularidades<\/em> -luces o im\u00e1genes fragmentadas, voces en <em>off<\/em>, ruidos- que van <em>componi\u00e9ndose<\/em> en un campo de vectores que ser\u00eda nuestro <strong>relato-arma<\/strong>. Sin embargo, en todo momento se rehuir\u00eda de totalizar, clausurar, meter todo dentro de un mismo saco que volver\u00eda imposible <strong><em>cualquier<\/em><\/strong> diferenciaci\u00f3n: sin ninguna conducci\u00f3n central, sin un relato unificador, <strong>Histoire de la r\u00e9volution <\/strong>se narrar\u00eda, se escribir\u00eda en <em>min\u00fascula<\/em>, haciendo estallar todo universal, reventando el relato Moderno de la revoluci\u00f3n. Lo m\u00e1s importante, lo m\u00e1s interesante ocurre por fuera: el <em>fuera de campo<\/em>, lo no visto, palabra no vista -o\u00edda pero no vista-, <em>lo cualquiera<\/em>: aquello que tenemos que narrarnos a nosotrxs mismos. Recuerdo a <strong>Isabelle Stengers<\/strong> que dec\u00eda que necesitamos desesperadamente <em>\u201cotras historias\u201d<\/em>, historias que den cuenta de otros mundos posibles y de c\u00f3mo podemos transformar esas <em>situaciones<\/em> que se padecen y se piensan en com\u00fan: no historias morales -del tipo <em>\u201c\u00bfQu\u00e9?\u201d<\/em>, <em>\u201c\u00bfQui\u00e9n?\u201d<\/em>-, sino <strong>historias t\u00e9cnicas<\/strong> &#8211;<em>\u201c\u00bfC\u00f3mo?\u201d<\/em>-. Te dejo una cita de otro gran amor: <em>\u201cLa palabra cuenta una historia que no se ve y la imagen visual deja ver lugares que no tienen o que ya no tienen historia. Es decir, lugares vac\u00edos de historia. Y de este verdadero cortocircuito entre esa historia que no se ve y ese visto que no tiene historia, ese visto vac\u00edo, va a surgir una especie de emoci\u00f3n y de creaci\u00f3n muy sorprendente\u201d<\/em> (<strong>Deleuze<\/strong>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>\u00a0<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>\u00bfLos adoquines nos esperan? -D<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que le\u00ed el t\u00edtulo sent\u00ed molestia por el atrevido gesto de enunciar un cortometraje con la diada\u00a0 <strong>Historia <\/strong>y <strong>R<\/strong><strong>evoluci\u00f3n. <\/strong>Mientras escribo, abrumada por las posibilidades de pensarlo, de su abordaje, aparece, como latencia, el vertiginoso plano sobre la plaza La Bastille, <em>de \u201cDemasiado pronto, demasiado tarde\u201d <\/em>de <strong>Dani\u00e8le Huillet<\/strong> y <strong>Jean-Marie Straub<\/strong>, usado o apropiado en este corto de Martinot. A diferencia de ti, no dir\u00eda que mi experiencia de visionado fue amorosa, aunque s\u00ed se hizo presente un estremecimiento, el de molestia. Me queda, en lo siguiente, desentra\u00f1ar por d\u00f3nde pasa esa molestia particular. Lo primero que aparece de este malestar es un rostro de impotencia ante la siempre desajustada relaci\u00f3n temporal entre lo que acontece y la pantalla. Lo advert\u00edamos en <strong>Octubre<\/strong> pasado ante los numerosos registros de la revuelta y lo hacemos ante las im\u00e1genes montadas por Martinot, aparece una confirmaci\u00f3n sobre lo fantasmal de algo as\u00ed como un cine urgente. El \u00fanico plano que reclama urgencia ser\u00e1 el registro de una c\u00e1mara de vigilancia que es acechada y destruida por dos individuos. Esta afirmaci\u00f3n s\u00f3lo tiene como fundamento una emoci\u00f3n -quiz\u00e1s esa misma de la que habla <strong>Deleuze<\/strong>-, nada m\u00e1s que la colisi\u00f3n que sent\u00ed en ese momento, que la hace, para m\u00ed, una <em>imagen s\u00edsmica<\/em>. Ahora bien, \u00bfQu\u00e9 hay en ella distinta a, por ejemplo, las im\u00e1genes que muestran el registro de la polic\u00eda francesa contra los chalecos amarillos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>\u00a0<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pienso en las historias que tantas veces hemos escuchado sobre la toma del poder, el quiebre de la historia en dos, la haza\u00f1a heroica. Hay en el imaginario de la Revoluci\u00f3n -as\u00ed como del movimiento circular que se dirige al punto de partida-, cuerpos que toman el lugar de la acci\u00f3n, <em>est\u00e1n en acto<\/em>. Retomo esto: tanto las im\u00e1genes de la c\u00e1mara de vigilancia que es destruida, como las que se originan en la c\u00e1mara que porta la polic\u00eda en sus cascos acondicionados para la vigilancia -para su propia seguridad-, son <em>im\u00e1genes de cuerpos en acto<\/em>, de contra violencia y violencia respectivamente. Ambas hacen aparecer cuerpos implicados en una respuesta. Sin embargo, en unas y otras veo una diferencia que responde a la pregunta que hace poco le\u00edmos de <strong>Didi-Huberman<\/strong>, \u00bfLa imagen que vemos y que recibimos termina siendo nuestra, tanto del que transmite como m\u00eda espectadora, tuya y de todxs lxs otrxs que la pueden difundir, como un bien com\u00fan? o \u00bfCu\u00e1les son las im\u00e1genes que se nos deben y\/o debemos salir a recuperar? Pienso esas preguntas tambi\u00e9n desde tu alusi\u00f3n a contarnos cuentos, y la reformulo, \u00bfQu\u00e9 im\u00e1genes nos permitir\u00edan contarnos nuestros propios cuentos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"725\" height=\"594\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1470\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-07-a-las-11.24.11-a.m..png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-07-a-las-11.24.11-a.m..png 725w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Captura-de-pantalla-2020-10-07-a-las-11.24.11-a.m.-300x246.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 725px) 100vw, 725px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>\u00bfY si hablamos de nuestros amores? -N<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Histoire de la r\u00e9volution<\/strong> es de esos aparatos que se recuerdan con cari\u00f1o, con afecto porque de cierta manera \u201cestremecen\u201d; de esas fuerzas que nos potencian an\u00edmicamente y que siguen ocurriendo m\u00e1s all\u00e1 de su acontecer situado, espec\u00edfico. Una especie de <em>amor<\/em>. Y digo <em>aparato<\/em>, <em>fuerza<\/em> o <em>acontecimiento<\/em> porque no sabr\u00eda decir bien si es una pel\u00edcula, un corto, si quiere ser una instalaci\u00f3n audiovisual, medio que experimental o no&#8230; en fin. Digamos que es un <strong>relato <\/strong>que nos provoca cierta <em>extra\u00f1eza<\/em>. Digamos que es un <strong>arma<\/strong>, en la medida que <em>potencia<\/em> an\u00edmicamente, afectivamente. Abr\u00eda como dos amplias \u201ccapas\u201d en nuestro visionado, en nuestra <strong>arma<\/strong>: lo visual, que se sucede por im\u00e1genes fragmentadas; lo sonoro que se presenta por medio de una <em>voz en off<\/em> que -lo sabremos hacia el final con los cr\u00e9ditos- nos va leyendo, nos va contando pedazos de textos, libros de <em>otros amores<\/em>, etc. Y eso est\u00e1 bueno porque por una parte nos <em>afecta<\/em> de manera tal que tenemos que movilizarnos <em>hacia<\/em> aquello que vemos y escuchamos -y que precisamente nos moviliza <em>desde <\/em>ah\u00ed mismo<em>&#8211;<\/em>. Y por otro, porque es como si no logr\u00e1semos hacer encajar lo visual en lo sonoro, y viceversa. Felizmente parecido a otros <strong>relatos-arma<\/strong> que llevan la firma de <strong>Tiqqun<\/strong> &#8211;<em>\u201cY la guerra apenas ha comenzado\u201d<\/em>-, o del <strong>Colectivo Vitrina Dyst\u00f3pica<\/strong> &#8211;<em>\u201cEspacio Absoluto\u201d<\/em>-, creo que importan m\u00e1s por lo que <em>habilitan<\/em>, por aquello que <em>hacen pasar<\/em>, por aquello que nos <em>invita a continuar narrando<\/em>; que por lo que nos <em>hacen ver<\/em>. Importan m\u00e1s por <em>lo que pasa por fuera<\/em>. Como cuando nos quedamos conversando, mirando pal techo, con el computador ya apagado, fabulando, narrando, <em>\u201ccuentiando\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>Una aventura lum\u00ednica -D<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las primeros recortes que se muestran en <strong>Histoire de la r\u00e9volution<\/strong> perteneci\u00f3 a \u201c<em>Leading light\u201d<\/em> de <strong>John Smith<\/strong>. Se trata de una habitaci\u00f3n, un <em>living<\/em>, un espacio com\u00fan, a la vez que \u00edntimo, que es actor y escenario de una aventura, la de averiguar cu\u00e1ntas formas del mismo espacio se pueden crear con las variables de la luz y la c\u00e1mara. Situadas en el montaje que propone Martinot, a diferencia de su lugar de procedencia, estas im\u00e1genes est\u00e1n acompa\u00f1adas de gritos de calle, de calles en fuego. Justo all\u00ed me parece que la relaci\u00f3n entre imagen y sonido, a pesar de ser contradictoria en su forma, es <em>sincr\u00f3nica en tanto que gesto<\/em>. Una <em>sincron\u00eda<\/em> que, no s\u00e9 si recuerdas, no quer\u00eda dejar de mirar. Es convulsi\u00f3n. La aventura de crear cajas lum\u00ednicas otras, a partir de una misma sala, se hermana con la de eso que hemos de llamar revuelta. Se hermana, a su vez, con los segundos en los que se extiende esta reapropiaci\u00f3n, -no la de <strong>Smith<\/strong> por Martinot,\u00a0 sino la del sonido mel\u00f3dico y difuso del corto de 1975 por el incendio del presente-, que en definitiva siempre se trata de una <em>traici\u00f3n<\/em>. Se traiciona el motivo est\u00e9tico <em>para hacer surcos por donde pasen otras potencias<\/em>. Y vuelvo a la palabras de <strong>Deleuze<\/strong>, que son las tuyas, donde aparecen juntas emoci\u00f3n y creaci\u00f3n.\u00a0 Sin embargo no parece ser este el motivo general de <strong>Histoire de la r\u00e9volution<\/strong>. El plano circular perteneciente al film de <strong>Straub<\/strong> y <strong>Huillet<\/strong> al que alud\u00ed antes, es usado como puntapi\u00e9 de una verborreica enumeraci\u00f3n de hechos que conformar\u00edan un ensayo posible de una \u201cHistoria de la Revoluci\u00f3n\u201d para el Estado franc\u00e9s. Ah\u00ed, la concatenaci\u00f3n de datos, lugares, nombres y fechas aparece ordenada y marcada por la inscripci\u00f3n de la tragedia y la farsa que <strong>Marx<\/strong> hizo sobre Napole\u00f3n. Un sencillo entramado que cristaliza el movimiento circular por donde pasa, una y otra vez, una revoluci\u00f3n. Entonces, si repetir la aventura -esa intensidad exploratoria de luces e incendios- se trata de evadir la fijaci\u00f3n de la forma, empiezo a dar palabras a mi molestia inicial. Me da la impresi\u00f3n que para Martinot la revoluci\u00f3n se inscribe como mapa, hoja de ruta, letra muerta de una revoluci\u00f3n posible. Mi problema es la <em>metonimia<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><u>Intuici\u00f3n de pasaje -N<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo, intuyo m\u00e1s bien, que confirmamos la necesidad de dejar todas esas representaciones de la \u201crevoluci\u00f3n\u201d que ya no nos sirven. Y recojo tus palabras, porque a la vez que la revoluci\u00f3n ya no va m\u00e1s y podemos hacer su <em>Historia<\/em>, nos queda <strong>la revuelta<\/strong>. T\u00fa bien lo dijiste. Y ah\u00ed los chalecos amarillos operan un <em>pasaje<\/em>, que no necesariamente se inscribe al Estado franc\u00e9s. Habr\u00eda un <strong>giro<\/strong> de las <em>im\u00e1genes<\/em> de la \u201crevoluci\u00f3n\u201d -que ya fue- hacia las de <em>la revuelta<\/em>, y que son m\u00e1s espasm\u00f3dicas, m\u00e1s arrebatadas y recorren el mundo entero. Si tenemos una urgente necesidad de nuevas narraciones, tenemos tambi\u00e9n necesidad de <strong>nuevas im\u00e1genes<\/strong>: las viejas representaciones de la revoluci\u00f3n ya no sirven. La revuelta fuga y recorre Par\u00eds, Minneapolis o Santiago y adquiere en cada territorio una <em>especificidad<\/em> en esta \u201cmodalidad otra\u201d del conflicto pol\u00edtico actual. Habr\u00eda que encontrar los puntos en donde se tocan las <em>diferentes revueltas<\/em> -en plural- y que no se fijan en ninguna hoja de ruta. E insisto con aquello del <em>fuera de campo<\/em>, porque si bien la revuelta puede ser <em>registrada<\/em>, no puede ser controlada ni ser inscrita, ni fijarse en un punto desde el cual poder recoger cierto <strong>m\u00e9todo<\/strong> de qu\u00e9 o c\u00f3mo hacer, y que ser\u00eda <em>reproducible<\/em>. Necesitamos romper con este mundo. <em>Partir<\/em> agarrando a piedrazos una c\u00e1mara de vigilancia puede ser un buen comienzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPor <strong>Daniela Barriga y Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito de Histoire de la r\u00e9volution. Un palabreo. \u00bfC\u00f3mo ser\u00eda experimentar el fuera de campo? -N Tengo una intuici\u00f3n al respecto. Y es que Histoire de la r\u00e9volution no tiene nada que ver con la \u201cRevoluci\u00f3n\u201d. Quiz\u00e1s es una especie de despedida, porque podemos hacer Historia -con may\u00fascula- solo de aquello que ya ocurri\u00f3. 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