{"id":1425,"date":"2020-08-28T14:10:52","date_gmt":"2020-08-28T17:10:52","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1425"},"modified":"2020-11-08T20:34:30","modified_gmt":"2020-11-08T23:34:30","slug":"talento-nacional-sobre-algunos-cortometrajes-de-sanfic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/08\/28\/talento-nacional-sobre-algunos-cortometrajes-de-sanfic\/","title":{"rendered":"\u00bfTalento Nacional? &#8211; Sobre algunos cortometrajes de Sanfic"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Hace algunos a\u00f1os que la competencia de cortos de Sanfic llama nuestra atenci\u00f3n, en general las funciones est\u00e1n abarrotadas por personas del equipo de las pel\u00edculas y las familias de lxs realizadores -como si estuvieran en una especie de reality de talentos- aplauden cada vez que se menciona el cortometraje por el que hinchan y r\u00e1pidamente se identifica d\u00f3nde est\u00e1 cada una de las barras. Dudamos si fue por esa raz\u00f3n Sanfic que decidi\u00f3 llamar a su competencia de cortometrajes chilenos \u201cTalento Nacional\u201d, la correspondencia sin embargo nos parece divertida. Actualmente la experiencia es radicalmente distinta: el festival se hace online, no hay p\u00fablico visible excepto por el de las redes sociales, no hay caras emocionadas de familiares y amigxs luego de ver el debut de una persona querida en el cine, tambi\u00e9n se perdi\u00f3 la instancia de conversaci\u00f3n con lxs realizadores que, si bien era bastante escueta, siempre entregaba alguna nueva informaci\u00f3n o abr\u00eda un par de discusiones interesantes sobre los cortometrajes, las escuelas de cine, el famoso salto al largometraje o el proceso de la \u00f3pera prima. Otra cosa que cambi\u00f3 es que antes era imposible ver todas las funciones de cortos, era muy dif\u00edcil compatibilizarlas con los distintos estrenos de largometrajes que en general eran m\u00e1s atractivos de lo que son en esta versi\u00f3n, esto \u00faltimo, m\u00e1s que un recorte presupuestario, tiene su raz\u00f3n en que Sanfic se alimentaba de los festivales del primer semestre, por lo tanto perdi\u00f3 su principal fuente de pel\u00edculas: Cannes. La visibilidad de los cortometrajes es entonces in\u00e9dita, porque tenemos la posibilidad de verlos sin que signifique perderse un estreno a la misma hora, adem\u00e1s los largometrajes que est\u00e1n disponibles son menos, y algunos incluso se pueden conseguir online en los antros de siempre. La oportunidad de discutir la competencia Talento Nacional de Sanfic, el lugar de los cortometrajes dentro del panorama cinematogr\u00e1fico nacional, y\/o las tendencias de las distintas escuelas de cine, hay que tambi\u00e9n aprovecharla desde la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">#ChileDespert\u00f3 &#8211; Ricardo Ferreira<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Partiendo desde el t\u00edtulo, un hashtag, este corto se vuelve sumamente cuestionable, y no precisamente por buenas razones. La alusi\u00f3n a la virtualidad, a la convocatoria twitera, tiene nula coherencia con la tem\u00e1tica y las im\u00e1genes. La gente colmando las calles, marchando de all\u00e1 para ac\u00e1 siendo reprimida, ondeando banderas, tuvo poco y nada que ver con twitter o un hashtag; se remonta, tal como el corto mismo se\u00f1ala, a una demanda y un afecto mucho m\u00e1s antiguo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El corto tiene un tono informativo, la inclusi\u00f3n de intert\u00edtulos contextuales, de extractos de los discursos m\u00e1s incendiarios de Pi\u00f1era, apunta a que el estallido chileno, el fen\u00f3meno social, sea conocido por una audiencia a\u00fan m\u00e1s amplia de lo que ya es. Porque las personas que votar\u00e1n rechazo no ver\u00e1n un contenido que glorifique el estallido y las personas que votan apruebo, cuya mayor\u00eda fue part\u00edcipe de al menos una manifestaci\u00f3n, sabe exactamente qu\u00e9 es lo que pas\u00f3 y por qu\u00e9 pas\u00f3, o por lo menos, saben qu\u00e9 fue lo que los llev\u00f3 a salir de sus casas a protestar. No se entiende, por lo tanto, el tono informativo -como si todo partiera de cero- que tiene este corto. La \u00fanica respuesta es que apunta a un p\u00fablico global, extranjero, que a\u00fan no sabe c\u00f3mo, cu\u00e1ndo ni por qu\u00e9 pasaron estas cosas. A\u00fan as\u00ed no es comprensible, si ese es el objetivo, por qu\u00e9 postular el corto a un festival como Sanfic es el medio para lograrlo. Si se piensa que la audiencia de Sanfic se limita al territorio nacional, es incomprensible el tono, la manera de hacerlo y distribuirlo. Tampoco hay que dejar fuera el hecho de que Sanfic es el festival de cine chileno que tiene lazos m\u00e1s evidentes con la clase empresarial chilena (Grupo Corpbanca, Grupo Copesa, Grupo Vivo, etc.), precisamente el enemigo. Quiz\u00e1s hubiese sido m\u00e1s coherente, y m\u00e1s fruct\u00edfero, subir esto a Youtube, compartirlo abiertamente como lo hicieron los distintos realizadores y colectivos que quisieron difundir sus videos en los \u00faltimos meses del 2019, como lo hizo Piensa Prensa, por ejemplo, hace unas semanas, o como los realizadores y colectivos que participaron del archivo en proceso de FIDOCS. Finalmente parece una mala broma ver tanto registro del estallido a trav\u00e9s de la vitrina que nos ofrece amablemente \u00c1lvaro Saieh, es tambi\u00e9n responsabilidad del cineasta d\u00f3nde y c\u00f3mo se muestran sus pel\u00edculas, aqu\u00ed la raz\u00f3n es la ambici\u00f3n de trascender, de mostrarse en un mercado internacional, no en vano al final del cortometraje se cuenta que ya hay una distribuidora espa\u00f1ola encargada de mostrarlo por el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tratamiento del cortometraje no tiene nada original, retrata b\u00e1sicamente el movimiento de las personas por el centro de Santiago mientras protesta, con todo lo que eso trae: represi\u00f3n, c\u00e1nticos, bailes, algarab\u00eda, miedo, carteles y rayados. Pero el modo en que lo hace, con una nitidez de c\u00e1mara sumamente profesional, con una distancia media, ni muy lejos como el drone o la televisi\u00f3n, ni muy cerca como para verse en peligro, es sumamente displicente. El montaje mismo carece de sentido alguno, pareciera que la edici\u00f3n consisti\u00f3 en poner las im\u00e1genes aleatoriamente y encapsularlas a partir de un par de ideas generales: represi\u00f3n, c\u00e1nticos, banderas chilenas. A prop\u00f3sito de esto \u00faltimo, pareciera existir una idea de una nueva chilenidad, la cantidad de im\u00e1genes que contienen banderas chilenas flameando y personas con la camiseta de la selecci\u00f3n es absurda, como si se quisiera puntualizar o disputar una idea de patria (como lo hace la UDI), sin embargo, se queda en nada porque esas im\u00e1genes, tal como todas las otras, no entablan discusi\u00f3n alguna, a veces con suerte deslizan una tibia denuncia, pero la mayor\u00eda de las ocasiones son im\u00e1genes vac\u00edas, carentes de sentido m\u00e1s que el registro de un fen\u00f3meno social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Ricardo Ferreira le habr\u00eda hecho bien seguir el consejo de Ignacio Ag\u00fcero y guardar su registro para dentro de algunos a\u00f1os, cuando quiz\u00e1s sus im\u00e1genes tengan algo que discutir, sobre la pol\u00edtica, el cine o s\u00ed mismo, o cuando simplemente se le ocurra algo que decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C\u00f3digos &#8211; Kimberly Waters<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza con un largo plano de seguimiento con el sonido de tacos de una estudiante (Camila) entrando a la universidad el d\u00eda de su examen final de un ramo de derecho. En un principio pareciera que cada persona que aparece, cada sonido y movimiento de c\u00e1mara, buscan generar tensi\u00f3n para allanar el camino a la catarsis de su protagonista, la expresi\u00f3n m\u00e1s evidente es en el momento en que Camila revisa qui\u00e9nes ser\u00e1n los profesores que le tomar\u00e1n examen, all\u00ed, cuando desliza el dedo sobre las letras, un sonido agud\u00edsimo de un par de segundos fuerza la asociaci\u00f3n volvi\u00e9ndose la expresi\u00f3n sonora de un subrayado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Camila debe sacar un papel de la g\u00f3ndola para saber sobre qu\u00e9 tema har\u00e1 su examen, el papel dice \u201cInfanticidio\u201d, les pregunta a los profesores si puede cambiar el papel, ante la negativa decide invertir el ejercicio y les comunica: \u201cabuso sexual\u201d. El profesor se pone nervioso inmediatamente porque sabe que est\u00e1 frente a la posibilidad de la confrontaci\u00f3n. En ese momento, mientras Camila responde el examen y parece juntar fuerza para desenmascarar al profesor frente a sus colegas y estudiantes, la naturaleza de la puesta en escena cambia abruptamente, desaparece la profundidad de campo para dar paso a un fondo oscuro, el examen se convierte en escenario. Pareciera que este aspecto busca graficar el punto de vista de Camila: sola frente a los profesores, un panel de hombres que en ese momento ejerce el poder para defenderse de las acusaciones, con un horizonte que solo ofrece angustia. Este cambio abrupto, sin embargo, parece desplazar la atenci\u00f3n que estaba puesta en el relato y la confrontaci\u00f3n para llevarla hacia el dispositivo, generando finalmente una sensaci\u00f3n contradictoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Color de las Limas en Verano &#8211; Ignacio Palma<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay cierta tendencia en los \u00faltimos a\u00f1os en varios cortometrajes provenientes del ICEI de la Universidad de Chile (aunque tambi\u00e9n de otras universidades), de imitar conscientemente distintos elementos de la puesta en escena de Lucrecia Martel en La Ci\u00e9naga y La Ni\u00f1a Santa (en el cortometraje el homenaje a esta \u00faltima se subraya con un encuadre que es completamente igual). Martel est\u00e1 de moda y eso est\u00e1 bueno, lo que no significa que haya que buscar imitarla, menos a\u00fan cuando los personajes de tu pel\u00edcula hablan, visten y se comportan como personas de clase alta. El de Martel, sin embargo, no es el \u00fanico homenaje que se queda a medio camino, tambi\u00e9n hay una cita a Cleo de 5 a 7 de Agnes Varda, espec\u00edficamente de la escena del tarot, donde incluso la misma carta del colgado se repite. Estos gui\u00f1os no se traducen en nada m\u00e1s que una referencia, pareciesen ser m\u00e1s un gesto est\u00e9ril, que busca una identificaci\u00f3n inmediata de una burbuja cin\u00e9fila, el comportamiento propio de una elite fuera y dentro de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conjunto de chicos ricos de gustos retro parece todos del mismo grupo de amigos, tienen el mismo dealer de ropa americana en Instagram, por supuesto que escuchan The Smiths, que no hay adultos en casa y que tienen el patio lleno de \u00e1rboles y luces de navidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia del cortometraje de Ignacio Palma es simple, dos primos en a\u00f1o nuevo coquetean y recuerdan cuando lo hac\u00edan y eran chicos, tambi\u00e9n hablan de una promesa que alguna vez se hicieron, ir en auto a la playa y ba\u00f1arse desnudos. Lo que obviamente terminan haciendo al final. La tensi\u00f3n que se intenta comunicar desde el resto de la familia sobre la posibilidad de que la relaci\u00f3n entre los primos se concrete, se diluye r\u00e1pidamente por el excesivo protagonismo que se le da al juego previo que desde un principio es demasiado obvio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Punto aparte el error t\u00e9cnico de la escena en que ambos primos bailan al son de Los Galos, donde la canci\u00f3n suena dentro y fuera del plano en un tiempo distinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fin de Semana Bisiesto &#8211; Daniel Rivera<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel Rivera particip\u00f3 en la edici\u00f3n pasada de Sanfic con <em>El Crujido de un cuello de un cisne al romperse<\/em>, tambi\u00e9n hecho al alero del Instituto Arcos. El deseo, al igual que en la pel\u00edcula anterior, parece ser el principio y el fin de todo. El avance respecto al cortometraje anterior es el uso de otros dispositivos formales, un sonido m\u00e1s m\u00ednimo pero efectivo, la fotograf\u00eda en blanco y negro y una especie de imagen ralentizada por momentos otorga una textura y ritmo refrescantes. Nuevamente Rivera se centra en personajes que est\u00e1n descubriendo su sexualidad en la adolescencia temprana, en el corto anterior se situaba en medio de los 90, en este, en cambio, no tiene la necesidad de moverse de su tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre el corto anterior y este parece existir una b\u00fasqueda de estilo propio, un intento de encontrar los procedimientos que hagan que sus personajes adolescentes, llenos de deseo, puedan expresar su represi\u00f3n o su identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cielo me dejas caer &#8211; Sebasti\u00e1n Claro<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra pel\u00edcula que trata tanto el abuso como el incesto: una familia compuesta por el padre y sus dos hijos adultos se juntan para tirar las cenizas de su madre al mar. Como siempre, el espacio reducido provoca que todos los traumas de los sujetos asomen: la infancia perdida del hermano, que tuvo que cuidar solo a su madre, el abuso paterno sufrido por la hija que se repite en la actualidad, y la violencia del padre, que como la mayor\u00eda de los padres siempre piensa que en retrospectiva hizo lo mejor que pudo. Las muy buenas actuaciones de Michelle Mella, Julio Milostich y Juan Cano rescatan al cortometraje de numerosos planos donde una m\u00fasica m\u00ednima o un sonido tensional buscan darle a las secuencias y a los personajes una intensidad que la historia solo termina de otorgar a partir de la mitad, pero que antes parecen intenciones m\u00ednimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de las escenas finales padre e hijo pelean, este \u00faltimo decide irse pero antes le pregunta a su hermana \u00bfTe quedas o te vas? Ella no responde y finalmente se queda con el padre, que ese mismo d\u00eda hab\u00eda dado se\u00f1ales de seguir siendo abusivo a pesar del tiempo que pasaron sin verse. Luego, un par de escenas m\u00e1s tarde, padre e hija est\u00e1n en la cama desnudos. Es una escena compleja, incomoda y culposa, entre una relaci\u00f3n abusiva e incestuosa la mirada de la hija se encuentra completamente desorientada, como quien se mira as\u00ed mismo con desconfianza y resignaci\u00f3n. Este es un tema sumamente dif\u00edcil para cualquier pel\u00edcula, sin embargo, es llamativo -y merece una discusi\u00f3n m\u00e1s amplia- tambi\u00e9n que sea un director hombre (Sebasti\u00e1n Claro) quien ponga tanto deseo como goce dentro de una relaci\u00f3n claramente abusiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dale Color &#8211; B\u00e1rbara Robles<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los cortos interesantes que integran este informe por ser el \u00fanico que se piensa a s\u00ed mismo, que le discute al cine, que trasciende la ficci\u00f3n unilateral y que adem\u00e1s lo hace con una siempre bienvenida dosis de humor, comienza con una escena cargada de colores pasteles con dos adolescentes que miran una tele donde tambi\u00e9n est\u00e1n ellos, ella tiene el control y puede con \u00e9l cambiar la ubicaci\u00f3n del tipo, all\u00ed comienza una especie de desnaturalizaci\u00f3n del espacio f\u00edlmico que aumentar\u00e1 escena a escena. En esta ficci\u00f3n ambos actores hablan mec\u00e1nicamente, con ese acento chileno inexistente que marca cada una de las \u2019S\u2019, y que si existe pertenece a un ambiente restringido a la clase empresarial. Este aspecto estandarizado del lenguaje, tanto cinematogr\u00e1fico como hablado, es el punto cero de este corto, una partida en falso que busca establecer un escenario dispuesto a la s\u00e1tira.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nada es lo que parece. En un gran movimiento de c\u00e1mara la mirada de la adolescente a c\u00e1mara se aleja y viaja hacia la sala de cine de una universidad, donde paso seguido el profesor le da retroalimentaci\u00f3n a la directora de la pel\u00edcula, ella se va de la sala e inmediatamente entra otra vez a la ficci\u00f3n donde est\u00e1 la televisi\u00f3n para no salir m\u00e1s de ella, porque luego el rodaje mismo de dicha ficci\u00f3n se pone en primer plano, la directora se pelea con el equipo y los actores, y decide hacerlo sola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran variedad de elementos que son utilizados para empujar un poco m\u00e1s all\u00e1 los l\u00edmites de la ficci\u00f3n misma: los cortes acelerados (jump cuts), la pantalla dividida, el sonido desfasado, la artificialidad misma del sonido de una escena, el movimiento de los objetos y los cambios repentinos de look, son coherentes dentro de la propuesta de autoconsciencia ficcional absoluta. Sin embargo, en el momento en que son enunciados por los mismos personajes, y por tanto acentuados, el cortometraje direcciona tanto la mirada que el ejercicio metaficcional pierde parte del brillo que hab\u00eda acumulado en un principio. Sin embargo, no deja de ser el ejercicio f\u00edlmico m\u00e1s interesante de estos dos primeros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un cuento de dos Mujeres \u2013 Max Sotomayor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cortometraje retrata la vida de Elena, \u2013protagonizada por Ana Reeves\u2013 una anciana solitaria que se resiste a comprender el mundo moderno que la rodea. La pel\u00edcula comienza en un parque donde toca un saxofonista, frente al edificio donde vive Elena con su amiga Clarita \u2013Carmen Barros\u2013 aquella m\u00fasica se corresponde con el desplazamiento de la c\u00e1mara, el sonido parece elevarse hasta la ventana del departamento donde la pareja de ancianas, entre recuerdos de un pasado que a\u00f1oran con nostalgia, perciben c\u00f3mo el paso del tiempo no solo afecta su motricidad sino tambi\u00e9n carece de sentido. La muerte de Clarita sin detalles ni explicaciones es traducida por la soledad y tristeza que expresa Elena, quien decide \u2013por problemas econ\u00f3micos\u2013 arrendar su departamento a Kat \u2013Ignacia Uribe \u2013 una joven que le provoca desconfianza y sospecha por su estilo de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Elena es una anciana a quien le aterra salir de su departamento, se mantiene arisca y mira con recelo c\u00f3mo el edificio se va llenando de extranjeros, de ruido, de personas sin clase. Elena vive de los recuerdos, la vemos ir y venir por los pasillos con un rostro siempre extra\u00f1ado de lo que observa, como quien mira desde las butacas una historia que parece distante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pel\u00edcula realizada en blanco y negro sorprende porque funciona. La decisi\u00f3n que muchas veces carece de sentido se fortalece por la historia que narra: una mujer arraigada a una \u00e9poca. Un pasado que retiene, que defiende, y que en la medida en que avanza la pel\u00edcula, se hace m\u00e1s palpable. Esto \u00faltimo es percibido en la escena donde aparece Santiago \u2013Jos\u00e9 Soza\u2013 un vecino con demencia senil que golpea el departamento de una mujer extranjera preguntando a qu\u00e9 hora abre la oficina para presentar sus trabajos de dise\u00f1ador. Ante la confusi\u00f3n de Santiago, Elena sale a su rescate sigui\u00e9ndole el juego y llev\u00e1ndolo a su departamento, \u00e9l le dice que ya se tiene que ir, que no importa, que se tiene que ir, pero ella lo retiene, le insiste en que se quede, que le cuente de sus dise\u00f1os y c\u00f3mo va la vida. Es una escena sumamente triste, porque luego de unos minutos, la demencia de Santiago se vuelve t\u00e9trica y angustiante, y lo vemos en sus ojos, esa incomprensi\u00f3n de no saber d\u00f3nde ni cu\u00e1ndo las cosas cambiaron tanto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la fotograf\u00eda y escueta banda sonora que le otorga espacio y tiempo al sonido del saxo para iniciar y terminar la pel\u00edcula, producen una armon\u00eda escenogr\u00e1fica que no fuerza ni desea subrayar la potencia de los acontecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los invitados \u2013 Valentina Arango<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza con Werner \u2013Hector Noguera\u2013 sentado en un sill\u00f3n mirando un programa de televisi\u00f3n, el personaje es sordo y usa un aud\u00edfono retroauricular para escuchar. El ruido de una aspiradora que prontamente entra en escena con Teresa \u2013Consuelo Holzapfel\u2013 invade el living donde se encuentra Werner, quien sube el volumen de la televisi\u00f3n y del aud\u00edfono de manera desafiante mientras Teresa se queja del dolor de espalda. Esta primera escena dura varios minutos, en ella observamos detenidamente los rostros de ambos, sus gestos y movimientos, el cansancio y la incomodidad. La pel\u00edcula parece reproducir actos cotidianos como dividir y repartir los remedios en aquellas cajitas que indican los d\u00edas de semana, una actividad en paralelo que trae consigo la planificaci\u00f3n del cumplea\u00f1os de Teresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es precisamente la planificaci\u00f3n del cumplea\u00f1os lo que gu\u00eda a los personajes a expresar sentimientos dis\u00edmiles. Entre la inseguridad de Teresa de que no asista nadie a su cumplea\u00f1os y la ansiedad de Werner de que la celebraci\u00f3n s\u00ed resulte, se va trazando con delicadeza la angustia de hallarse solos. Una ma\u00f1ana antes de la celebraci\u00f3n Teresa recibe el llamado de uno de sus hijxs quien le comunica que no podr\u00e1 asistir a su cumplea\u00f1os, a esto \u00faltimo hay que sumarle la preocupaci\u00f3n contenida de Werner por no saber a qui\u00e9n invitar ya que la mayor\u00eda de los amigxs del matrimonio est\u00e1n fallecidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la resignaci\u00f3n y el agobio observamos a Werner en el ba\u00f1o arregl\u00e1ndose para la fiesta. Lo vemos directamente a trav\u00e9s del espejo, su mirada parece delinear cada uno de los surcos de su rostro. Es una mirada contemplativa de s\u00ed mismo que nos prepara para un final completamente inesperado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cortometraje, a trav\u00e9s de los silencios y las miradas perdidas de los personajes nos permite acceder a esa intimidad y cotidianidad que los envuelve. La inminente soledad propia de la vejez parece ser el hilo que conduce esta historia. Un discurso que no victimiza la longevidad, sino que la vuelve sensible, no solo por el guion sino sobre todo por la actuaci\u00f3n de sus personajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Par \u2013 Valentina flores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una pareja de hermanos Giannina y David se encuentran en una casa que llama la atenci\u00f3n por la cantidad de pl\u00e1stico que protege cada uno de los espacios: plantas, sillones, muebles, cocina, ba\u00f1o, colch\u00f3n, televisi\u00f3n, absolutamente todo se encuentra envuelto de aquel material transparente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los primeros minutos reconocemos en ellos una relaci\u00f3n amorosa guiada por el tedio y la impulsividad, pronto los coqueteos y miradas lascivas, sobre todo por parte de David, se vuelven comunes dentro de toda la pel\u00edcula hasta que una llamada telef\u00f3nica a Giannina nos se\u00f1ala sutilmente que son hermanos. A pesar de aquella revelaci\u00f3n, muy camuflada por lo dem\u00e1s, lxs hermanos contin\u00faan habitando los diversos espacios de la casa, sin embargo, lo que llama la atenci\u00f3n es que luego de esa llamada la relaci\u00f3n entre ambos se vuelve sumamente infantil, un rasgo muy evidente en David cuando construye una carpa con sabanas para jugar con unas casas en miniatura que encuentra tiradas en el patio. Giannina se incorpora para sorprender a David con una pistola que no deja ver ni tocar del todo, materializando un comportamiento com\u00fan entre los ni\u00f1xs. Esta ultima escena resulta inc\u00f3moda por lo forzoso en el cambio de actitud de los j\u00f3venes que transitan de una etapa adulta a una completamente infantilizada. Cabe preguntarse si ese llamado fue el detonador que cambi\u00f3 la personalidad de los personajes o simplemente es un registro que est\u00e1 en toda la pel\u00edcula y al final se refuerza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final del cortometraje David le pregunta a Giannina si se pueden quedar un d\u00eda m\u00e1s, ella le responde<em> t\u00fa sabes, es una casa por d\u00eda <\/em>a lo que David le contesta <em>te est\u00e1s poniendo como la mam\u00e1<\/em>. Se colocan las zapatillas y salen de la casa por una escalera que da al techo. De esta manera intuimos lo que desde un principio parece obvio, y que nuevamente la pel\u00edcula acent\u00faa con el uso de pl\u00e1stico para envolver hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Crisis \u2013 Patricia R\u00edos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un cortometraje que pareciese, en un inicio, poner en cuesti\u00f3n un trabajo en espec\u00edfico: ser cajera de un supermercado. Las primeras escenas hacen eco del trato que recibe Edith \u2013Catalina Saavedra\u2013\u00a0ante un sujeto que entiende que ella est\u00e1 para servirle, sea cual sea el contexto ella no tiene derecho a reproche ni exigencia alguna. Esa angustia y hast\u00edo que revela su rostro, r\u00e1pidamente se transforma en un clich\u00e9 sobre el 18 de octubre, solapado y en correspondencia con los cuestionamientos que Edith esgrime sobre su propia vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los incidentes en el trabajo, las labores dom\u00e9sticas, el matrimonio y la maternidad aparecen como exigencias que Edith analiza con tedio. Mientras celebra su cumplea\u00f1os con una compa\u00f1era de trabajo en un bar \u2013con la autorizaci\u00f3n del esposo\u2013\u00a0las barricadas a lo lejos impide que contin\u00fae con la celebraci\u00f3n. Al llegar a su casa, junto al reproche del esposo y la televisi\u00f3n encendida, este le pregunta si vio los disturbios que estaban ocurriendo in situ mientras ella andaba carreteando. A la ma\u00f1ana siguiente, mientras se prepara para volver a trabajar, abre el regalo de su compa\u00f1era, un pito que fuma siendo interrumpida violentamente por el esposo. Ella lo encara demostr\u00e1ndole su insatisfacci\u00f3n y los deseos de cambiar su vida completamente. Al salir de la casa muy temprano en la ma\u00f1ana, se topa con un grupo de manifestantes con banderas y canticos, lo que resulta sumamente extra\u00f1o y forzado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez\u00a0<\/strong>y\u00a0<strong>Luciana Zurita<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace algunos a\u00f1os que la competencia de cortos de Sanfic llama nuestra atenci\u00f3n, en general las funciones est\u00e1n abarrotadas por personas del equipo de las pel\u00edculas y las familias de lxs realizadores -como si estuvieran en una especie de reality de talentos- aplauden cada vez que se menciona el cortometraje por el que hinchan y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":1430,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[418,190,416,417],"class_list":["post-1425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-festivales","tag-cortometrajes-chilenos","tag-sanfic","tag-sanfic-2020","tag-talento-nacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1425"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1502,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425\/revisions\/1502"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1430"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}