{"id":1380,"date":"2020-06-21T14:31:39","date_gmt":"2020-06-21T17:31:39","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1380"},"modified":"2020-07-10T13:33:58","modified_gmt":"2020-07-10T16:33:58","slug":"1380","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/06\/21\/1380\/","title":{"rendered":"El Ojo Blindado"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">Intentando arreglar mi c\u00e1mara, la mat\u00e9. Era peque\u00f1a, hecha en China, ten\u00eda los botones atascados y torpes, dos posibilidades de foco: macro y paisaje. Tambi\u00e9n ten\u00eda un zoom que ya no funcionaba y claramente grababa mejor de d\u00eda que de noche.<\/p>\n<p class=\"p1\">Cuando ya no hab\u00eda luz ten\u00eda un granulado digital que para algunos debe ser horrendo. A mi me encantaba. Le daba a la imagen una textura adicional, como si el aire reflejara algo, como si cada luz alumbrara toda la noche.<\/p>\n<p class=\"p1\">Esta peque\u00f1a c\u00e1mara, marca Memorex pero con muy poca memoria, la encontr\u00e9 tirada en mi casa hace siete a\u00f1os. Hab\u00eda sido un regalo olvidado para alguien m\u00e1s. La recib\u00ed como una carta desde otro lado del mundo, con la satisfacci\u00f3n de encontrar un billete en un pantal\u00f3n viejo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Desde ah\u00ed en adelante no me separ\u00e9 de ella, la llevaba a la universidad, a cualquier evento social, a conciertos y al estadio. A cualquier viaje fuera corto o largo. Se convirti\u00f3 en un elemento indispensable como salir con las llaves de tu casa o el pase escolar.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ten\u00eda muchas bondades, una salida HDMI, una salida USB que no necesitaba cable. Tambi\u00e9n la posibilidad de sostenerla en un tr\u00edpode, a pesar de su gran estabilidad. Pod\u00eda sacar fotos, y grabar en alta y baja resoluci\u00f3n. Era un poco m\u00e1s grande que una tarjeta, liviana, negra y con bordes curvos. Una cinta para poder colgarla o amarrarla era el \u00faltimo detalle de su practicidad.<\/p>\n<p class=\"p1\">Su sonido, sin embargo, siempre fue p\u00e9simo, ni el canto del p\u00e1jaro pod\u00eda sonar bien ecualizado. Todo sonido se distorsionaba cuando era captado por la c\u00e1mara.<\/p>\n<p class=\"p1\">La historia de una c\u00e1mara puede ser la de un cuaderno, soporta d\u00eda a d\u00eda lo que se puede -o no- decir.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ah\u00ed est\u00e1n penas y placeres. Puedo a partir de ella esbozar algunos procesos imprescindibles de mi vida reciente. El auge del amor y su quiebre. La vida universitaria y los \u00faltimos d\u00edas en la casa de mis padres, los muchos viajes en los que fue protagonista absoluta.<\/p>\n<p class=\"p1\">Y tambi\u00e9n otros igual de importantes. La atenci\u00f3n al detalle, a la \u00edntima complicidad del instante, del viento, una flor, un animal y un paisaje.<\/p>\n<p class=\"p1\">Y en lluvias, desiertos, mares y prados. Y en la soledad. Y en la soledad rodeado de gente.<\/p>\n<p class=\"p1\">El reflejo de la ciudad se confundi\u00f3 con la imagen grabada por ella. Me acostumbr\u00e9 a eso, a ver los paisajes nocturnos de luces de autos y sem\u00e1foros. Los merodeadores, serenos y caminantes. Las micros frenando su paso hasta el final del turno, rebotando las im\u00e1genes como si la c\u00e1mara tuviese resortes.<\/p>\n<p class=\"p1\">Y contigo, y sin ti.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ahora no puedo mirarte con el ojo de siempre. Intentando arreglar mi c\u00e1mara la mat\u00e9.<\/p>\n<p class=\"p1\">Todo lo que se quiere arreglar tiene un problema previo que necesita nuestra intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"p1\">La c\u00e1mara ya no me dejaba registrar im\u00e1genes. Se dec\u00eda llena. Yo sab\u00eda lo vac\u00eda que estaba.<\/p>\n<p class=\"p1\">Intent\u00e9 borrarla entera.<\/p>\n<p class=\"p1\">Dejarla en blanco. Como si yo no hubiese sido parte de su vida.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ahora mi c\u00e1mara no se reconoce ni se conecta a nada. La realidad ya no puede pasar a trav\u00e9s de ella.<\/p>\n<p class=\"p1\">Es ciega. Un ojo blindado.<\/p>\n<p class=\"p1\">Del cielo al subterr\u00e1neo. De las nubes al metro. Su ojo abarcaba todo.<\/p>\n<p class=\"p1\">\u00bfCu\u00e1l es la verdad de un dispositivo? \u00bfQu\u00e9 hace a una c\u00e1mara m\u00e1s verdadera respecto a la realidad que otra? \u00bfAcaso una c\u00e1mara gigante que pueda filmar el planeta entero ser\u00e1 m\u00e1s verdadera que la que pueda filmar una hoja movida por el viento?<\/p>\n<p class=\"p1\">A veces un punto rojo evidenciaba su presencia, otras lo hac\u00eda un espejo. All\u00ed est\u00e1 la raz\u00f3n de esto, ya sea ella o yo.<\/p>\n<p class=\"p1\">Ese d\u00eda supon\u00eda ser normal. Hoy sin embargo lo recuerdo como el \u00faltimo d\u00eda en que tuve al ojo blindado.<\/p>\n<p class=\"p1\">Era un d\u00eda como cualquier otro. En el metro ya iba cansado. En la micro empec\u00e9 a sentir mucho calor, tanto que pretend\u00eda que usando cualquier cosa de abanico me podr\u00eda refrescar, a pesar de que solo me estaba tirando aire caliente. Espero algo y no s\u00e9 qu\u00e9 es, busco en el celular una direcci\u00f3n, se me olvid\u00f3 donde ir. Apareces y me voy contigo.<\/p>\n<p class=\"p1\">En la ventana el reflejo de un hombre aparece y desaparece, parpadea en la suciedad del vidrio mientras otros llenan su reflejo. La micro rebota, las nuevas dejar\u00e1n de hacerlo. De golpe todo frena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p>Foto de portada: Un Chant d&#8217;amour &#8211; Jean Genet (1950)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intentando arreglar mi c\u00e1mara, la mat\u00e9. 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