{"id":1362,"date":"2020-06-01T16:41:28","date_gmt":"2020-06-01T19:41:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1362"},"modified":"2020-06-01T16:43:15","modified_gmt":"2020-06-01T19:43:15","slug":"organismos-disociados-un-breve-acercamiento-a-las-pequenas-relaciones-entre-el-doliente-y-la-alteridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/06\/01\/organismos-disociados-un-breve-acercamiento-a-las-pequenas-relaciones-entre-el-doliente-y-la-alteridad\/","title":{"rendered":"Organismos Disociados: Un breve acercamiento a las peque\u00f1as relaciones entre el doliente y la alteridad"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNada hace sufrir al ser humano m\u00e1s que las relaciones en las que nacemos o nos enredamos.\u201d (Montero, 2012a, p. 15) Con estas pocas palabras Carolina Montero nos invita a reflexionar la naturaleza humana como la de un ser vulnerable a su experiencia de vida; podr\u00edamos llamarlo un ser \u201cpadeciente\u201d ya que sufre, en cuerpo y alma, como heridas, las interacciones en dicha experiencia. A continuaci\u00f3n, guiados por esta l\u00ednea de pensamiento nos permitiremos ahondar y reflexionar concerniente a las relaciones del humano tanto individualmente como frente al cuerpo material de la sociedad, es decir, La Ciudad, que muchas veces se manifiesta en la vida de los individuos como una entidad ajena, hostil y enfermiza, causante de su existir-padecer. Dicho escenario, genera seres humanos disociados y que para efectos de este texto los llamaremos eventualmente \u201corganismos disociados\u201d: seres que son v\u00edctimas de procesos que les trans-politizan del imaginario social imperante o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">performance c<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">itadina, dir\u00eda Baudrillard (1990a). Estos son conscientes tanto de sus propias heridas y qui\u00e9n las provoca, como de la que ellos mismos podr\u00edan generar al otro, demorando muy poco en tomar posici\u00f3n y preguntarse \u00bfqu\u00e9 hacer frente a la herida? Lo que en su profundidad se traducir\u00eda como \u00bfqu\u00e9 hacer frente al dolor? Por ende, toda l\u00f3gica de la disociaci\u00f3n podr\u00eda pensarse como una l\u00f3gica del bienestar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La ciudad tiene su propia voz y su propio discurso. Este imaginario social, solidificado en una ideolog\u00eda X, se transforma en el Alma del gran Ente-Ciudad al ocurrir en s\u00edntesis con la performance material que lo hace posible, y ambos subsisten cada vez, de una forma m\u00e1s et\u00e9rea, menos comprometida con la experiencia humana directa, como si aunque nosotros dej\u00e1semos de existir, la ciudad permaneciera intacta, proyect\u00e1ndose discursivamente cada vez m\u00e1s automatizada hacia el abismo de la eternidad, como si de una forma de vida libre e independiente de su idea originaria se tratase. Esta sensaci\u00f3n de separaci\u00f3n, es padecida por el organismo individual pensante, que experimenta una incoherencia al momento de hacer juicio, entre este gran imaginario social independiente o macro-discurso (que comprende tanto discurso como performance) y su propio relato, construido en base a su experiencia emp\u00edrica de vida, al nunca poder concretar en su totalidad el ideal que la ciudad promete. Dicha incoherencia le duele; es una herida tanto en su cuerpo como en su esp\u00edritu y siente como si su relaci\u00f3n con el medio no fuera m\u00e1s que una fantasmagor\u00eda o como si estuviera actuando un mal libreto. Todo lo que el discurso del medio en el cual existe pueda ofrecerle: el auto de sus sue\u00f1os, la casa de sus sue\u00f1os, la pareja de sus sue\u00f1os, etc\u00e9tera, para \u00e9l ahora eso no es m\u00e1s que un simulacro, se siente enga\u00f1ado y sufre debido a que est\u00e1 materialmente atrapado en dicha l\u00f3gica que \u00e9l percibe como mentirosa y ficticia. Al lograr hacerse consciente de este estado de vulnerabilidad debido a su dolor, el organismo tiende a disociarse. Baudrillard nos introduce muy bien en la situaci\u00f3n antes explicada cuando dice:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfEs posible que todo sistema, todo individuo contenga la pulsi\u00f3n secreta de liberarse de su propia idea, de su propia esencia, para poder proliferar en todas direcciones? Pero las consecuencias de esta disociaci\u00f3n solo pueden ser fatales. Una cosa que pierde su idea es como el hombre que ha perdido su sombra; cae en un delirio en el que se pierde. (1990b, p.5)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esta disociaci\u00f3n, entre el ente-ciudad y el organismo padeciente, producto de la incoherencia entre macro-discurso y experiencia individual, trae consigo el germen de un nuevo tipo de individuo al cu\u00e1l llamaremos \u201corganismo disociado\u201d. El disociado es un ser dislocado: al no sentirse en su realidad parte, ni representado por el imaginario social del cual participa, no logra identificarse en su participaci\u00f3n. Este imaginario \u201cfunciona m\u00e1s all\u00e1 de sus propias finalidades y de una manera completamente desprovista de referencias\u201d (Baudrillard, 1990c, p.9) por lo que se expresa material y sentimentalmente ajeno al medio, al cual reconocer\u00e1 como una \u201calteridad hostil\u201d al sentirse enga\u00f1ado y vulnerado por \u00e9sta. As\u00ed el disociado adoptar\u00e1 la posici\u00f3n de ant\u00edtesis de dicho imaginario, ocurriendo un alzamiento val\u00f3rico contrario: si el discurso del medio en el que se desarrolla es percibido como mentiroso y ficticio, el disociado buscar\u00e1 y defender\u00e1 siempre lo que seg\u00fan su juicio es la verdad y lo real. De esta manera comenzar\u00e1 un proceso de sanaci\u00f3n activo en el que a diferencia del neur\u00f3tico freudiano que se le cruza todos los d\u00edas en la calle, resistiendo y no viendo que est\u00e1 padeciendo simulacros y rituales compulsivos y enga\u00f1osos, \u00e9ste se percatar\u00e1 de la naturaleza de su posici\u00f3n y se decidir\u00e1 a enfrentarla. (Montero,2012c)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan Cassirer \u201ctodo rasgo de la experiencia humana reclama su realidad\u201d (1944, p.99) es decir, reclama su espacio, y la lucha del disociado es la lucha por los espacios. Se encuentra en la posicion de que como ser dislocado, puede dislocar tambi\u00e9n el espacio f\u00edsico del cual se apropie. El apropiamiento de un espacio determinado por un rol socialmente especifico, para dislocarlo, es una acci\u00f3n en la que toda cualidad-fin con la que haya sido ungido dicho espacio experimenta una apertura y un extra\u00f1amiento en su sentido. Una universidad, por ejemplo, que tomada por sus estudiantes, realice por los mismos estudiantes, actividades completamente ajenas a la narrativa social-citadina que le fue dada, es la perfecta representaci\u00f3n simb\u00f3lica del organismo disociado en su situacion de alteridad discursiva. Todo acto de apropiamiento del espacio es un acto de sabotaje a las narrativas del imaginario social ficticio del Ente-Ciudad y siempre va a ser un acto de autodefensa\/revancha\u00a0 ante su alteridad-hostil, que visto desde un punto de vista individual, siempre es m\u00e1s grande y siempre es m\u00e1s da\u00f1ina que cualquier contraposicion subversiva.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La palabra organismo lleva consigo una carga sem\u00e1ntica de grupo o de al menos una multiplicidad, por ende no es posible desatenderse de la forma en que el organismo disociado se relaciona con los otros. El disociado, por su condici\u00f3n dislocada, solo puede encontrar afin a un igual, que comparta su misma condicion disociada y precisamente s\u00f3lo en este aspecto com\u00fan, junto con todas sus condicionantes, son capaces de reconocerse mutuamente. Esto lo explica en otro matiz Carolina Montero cuando dice:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la herida del otro reconocemos la com\u00fan vulnerabilidad (\u2026) Cuando ambos descubrimos que tenemos carne y sangramos, tenemos heridas y sufrimos, tenemos vida y estamos amenazados por la muerte, se produce un cambio profundo en la relaci\u00f3n, aparece el reconocimiento de la com\u00fan humanidad, una sutil hermandad en la carne. ( Montero, 2012d,p. 17)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esta nueva red de organismos disociados entablan relaciones de mutuo entendimiento del dolor. Podr\u00edamos suponer que tamb\u00eden hay algunos mas disociados que otros, m\u00e1s rotos, pero la forma de relacionarse entre si, a pesar de las supuestas gradualidades, debiera darse siempre desde las l\u00f3gicas del cuidado y el reconocimiento. As\u00ed el organismo disociado lucha, no contra el discurso y la performaces sociales sintetizados en la ciudad en s\u00ed, sino que lucha contra la distancia hostil y enga\u00f1osa, que se disfraza de un discurso de acercamiento y goce verdaderos, creando su propio paradigma saludable en el que tanto su discurso, como el medio material en el que \u00e9l mismo se manifiesta sean por fin coherentes y compatibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Alan Ampuero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Baudrillard, J. (1990). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la transparencia del mal.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Mandius.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cassirer, E. (1944). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Un ensayo acerca del hombre.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> editorial digital Titivillus.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Montero, C. (2012). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">vulnerabilidad, reconocimiento y reparaci\u00f3n.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Santigo de Chile: Ausjal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u201cNada hace sufrir al ser humano m\u00e1s que las relaciones en las que nacemos o nos enredamos.\u201d (Montero, 2012a, p. 15) Con estas pocas palabras Carolina Montero nos invita a reflexionar la naturaleza humana como la de un ser vulnerable a su experiencia de vida; podr\u00edamos llamarlo un ser \u201cpadeciente\u201d ya que sufre, en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1363,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[379],"tags":[],"class_list":["post-1362","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1362"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1362\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1364,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1362\/revisions\/1364"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1363"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}