{"id":1347,"date":"2020-05-13T15:18:04","date_gmt":"2020-05-13T18:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1347"},"modified":"2020-05-13T15:19:34","modified_gmt":"2020-05-13T18:19:34","slug":"1347","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/05\/13\/1347\/","title":{"rendered":"El Teatro de la crueldad y el problema de la representaci\u00f3n: formas de lo negativo y lo positivo en El teatro y su doble"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En el presente texto, proceder\u00e9 a resumir los puntos centrales de la teor\u00eda artaudiana respecto a la teatralidad, con el fin de reactualizar algunos puntos claves en las lecturas que llevaron a cabo tanto Susan Sontag en su texto <em>Una aproximaci\u00f3n a Artaud,<\/em> como tambi\u00e9n Jacques Derrida en <em>El teatro de la crueldad y la clausura de la representaci\u00f3n,<\/em> pensando en el contenido de los dos manifiestos del Teatro de la crueldad. Me enfocar\u00e9 particularmente en dos puntos: en el significado del concepto de \u201ccrueldad\u201d en la obra de Artaud, para luego pasar a una discusi\u00f3n te\u00f3rica respecto a su noci\u00f3n de metaf\u00edsica, dado que esta faceta del arte es lo que har\u00eda del drama un objeto in\u00fatil. El teatro debe cortar su relaci\u00f3n parasitaria con las palabras, para transformarse as\u00ed en pura acci\u00f3n. Por otro lado, y en coherencia con lo anterior, me enfocar\u00e9 en algunos puntos t\u00e9cnicos del Teatro de la crueldad, tales como la puesta en escena, la labor del actor, entre otros puntos, para as\u00ed evaluar c\u00f3mo Artaud, desde las cadenas occidentales del teatro, atenta contra la teor\u00eda mim\u00e9tica aristot\u00e9lica, para as\u00ed alcanzar un \u201cteatro vital\u201d, anulando as\u00ed la representaci\u00f3n con el fin de integrarse a la experiencia vital de mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como primer paso, ser\u00e1 necesario definir dos conceptos que ser\u00e1n \u00fatiles a la hora de examinar el sistema teatral de Antonin Artaud. La totalidad de la terminolog\u00eda artaudiana que se ve manifiesta en su texto <em>El teatro y su doble<\/em>, consiste en una dial\u00e9ctica entre los estados de negaci\u00f3n y afirmaci\u00f3n, en cuanto a su relaci\u00f3n con la psicolog\u00eda y el devenir de la realidad. Para esclarecer esto de mejor modo, nos serviremos tanto de Theodor Adorno como de Julia Kristeva, tomando en cuenta sus trabajos en torno al tema. En primera instancia, para Adorno (2005) la negatividad consiste en el rendimiento te\u00f3rico que guarda el mundo en cuanto a su condici\u00f3n de objetividad. Las cosas son en cuanto existen materialmente en el devenir del tiempo; esto, para Adorno, es pura positividad. Al contrario, la negatividad consiste en la aniquilaci\u00f3n de la objetividad primera de las cosas: \u201cpensar es, ya en s\u00ed, negar todo contenido particular, resistencia contra lo a \u00e9l impuesto\u201d (Adorno citado en Alirangues 150). Veremos que esta noci\u00f3n de realidad, adquirida como segundo hito en la relaci\u00f3n emp\u00edrica con el mundo, se encuentra de modo residual en algunas reflexiones de Artaud, principalmente cuando se refiere al teatro como una dimensi\u00f3n atrapada por las palabras, aunque esto ser\u00e1 tratado con mayor profundidad m\u00e1s tarde. Por otro lado, si bien el aparato te\u00f3rico de Kristeva circula por una ruta similar en cuanto a la relaci\u00f3n negatividad\/positividad, esta muestra mayor preocupaci\u00f3n en como la dial\u00e9ctica sirve para articular la l\u00ednea fronteriza entre ficci\u00f3n y realidad, tomando en cuenta la condici\u00f3n sem\u00e1ntica del concepto de ficci\u00f3n, la cual apunta al ejercicio de fingir, pr\u00e1ctica fundamental en los procesos de la <em>m\u00edmesis<\/em> ortodoxa. Evidentemente, el teatro de Artaud tiene como primer enemigo esta noci\u00f3n de fingir el mundo, dado que le permite al arte entenderse como una segunda realidad, como un negativo, y no como una afirmaci\u00f3n de la vida. El fingir, para Artaud, es una pr\u00e1ctica que aniquila las herencias mitol\u00f3gicas del teatro, por ello, la actuaci\u00f3n no debe <em>intentar<\/em> la representaci\u00f3n, sino, <em>ser <\/em>lo que representa, lo cual es derechamente un ox\u00edmoron. B\u00e1sicamente, lo que quiere Artaud es acabar con la representaci\u00f3n, lo que, en palabras de Derrida, inicia el fin del concepto de m\u00edmesis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se debe entender por Teatro de la crueldad es, b\u00e1sicamente, lo siguiente: que el teatro guarda una relaci\u00f3n \u00edntima, \u201catroz y m\u00e1gica con la realidad y el peligro\u201d (Artaud 99). Si bien esta visi\u00f3n esencialista fue estimulada en gran manera por los manifiestos surrealistas durante los a\u00f1os 20, tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que Artaud tuvo una gran influencia por parte del catolicismo agresivo y desesperado que lo acompa\u00f1\u00f3 durante la adolescencia. Esta perspectiva esot\u00e9rica del lenguaje, el cual, luego de la ca\u00edda de Ad\u00e1n y Eva, pas\u00f3 a ser un conjunto de palabras oscuras, confusas, que ya no guardaban la misma relaci\u00f3n directa con las cosas, tambi\u00e9n puede ser encontrada en la noci\u00f3n de drama que guardaba Artaud: \u201cimporta ante todo romper la sujeci\u00f3n del teatro al texto, y recobrar la noci\u00f3n de una especie de lenguaje \u00fanico a medio camino entre el gesto y el pensamiento\u201d (99). Y es a partir de esta idea en la cual, al teatro se le ha arrebatado su condici\u00f3n primera, donde Artaud propone un m\u00e9todo para su recuperaci\u00f3n. Las cosas, y no solo las que nos llegan a trav\u00e9s del arte, sino por medio de la contemplaci\u00f3n del mundo, parecieran siempre relacionarse con nosotros a partir de una segunda instancia psicol\u00f3gica, y esto es b\u00e1sicamente el ejercicio de la interpretaci\u00f3n. En el momento en que el ser humano regula las experiencias y las enmarca dentro de un sistema de s\u00edmbolos, estas entran en un estado de pasividad. Lo real, utilizando las palabras de Artaud, deja de ser peligroso: \u201cLas im\u00e1genes de ciertas pinturas de Gr\u00fcnewald o de Hieronimus Bosch revelan suficientemente lo que puede ser un espect\u00e1culo donde, como en la mente de un santo cualquiera, los objetos de la naturaleza exterior aparecer\u00e1n como tentaciones.\u201d (97). Pero no por ello debe entenderse al Teatro de la crueldad como una maquina maligna, a menos que se considere el acto de enfrentarse con la realidad como un acto de pura maldad. El Teatro de la crueldad no busca proyectar el peligro como tal, no busca atacar al espectador ni entregarlo a la tentaci\u00f3n, sino que consiste en un proceso de desvelamiento, donde el sujeto es arrancado de su sitio de confort, para as\u00ed enfrentarse el devenir agresivo del mundo. El Teatro de la crueldad intenta ense\u00f1ar los objetos, las emociones, las personas, tal como son, sin ninguna regulaci\u00f3n de por medio. Aun as\u00ed, muchos de nosotros podr\u00edamos aseverar que hay algo perverso, incluso obsceno en las obras de Artaud. \u00bfA qu\u00e9 se debe esta experiencia? B\u00e1sicamente, a la experiencia material que tienen lo sujetos con la realidad: \u201cTodo cuanto act\u00faa es una crueldad.\u201d (95). Y quiz\u00e1, todo cuanto act\u00faa es perverso y obsceno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por crueldad, Antonin Artaud no entend\u00eda derechamente horror ni sadismo: \u201cDesde el punto de vista del esp\u00edritu, crueldad significa rigor, aplicaci\u00f3n y decisi\u00f3n implacable, determinaci\u00f3n irreversible, absoluta.\u201d (113). Artaud se est\u00e1 refiriendo a los l\u00edmites de la libertad humana. Luego de la avanzada naturalista-positivista de los artistas europeos, el pesimismo a partir de la determinaci\u00f3n biol\u00f3gica fue un guantazo gigante para las utop\u00edas del viejo continente. Bajo esta noci\u00f3n, el sue\u00f1o rom\u00e1ntico estaba desmantelado. La lucha, cuando tiene por objeto la victoria, tiene el derecho de ser parte del sentido hist\u00f3rico. El determinismo arrasa con el sentido de la batalla, de la apropiaci\u00f3n de la naci\u00f3n, del pueblo, del esp\u00edritu, del ego, porque lo que asegura no es otra cosa que la derrota. Eso, para Artaud, es pura crueldad. El acontecer del mundo nos atraviesa sin piedad: \u201cse sobrentiende que la vida es siempre la muerte de alguien\u201d (113).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, \u00bfC\u00f3mo esta noci\u00f3n puede coexistir con la perspectiva de terapia-exorcismo que ten\u00eda Artaud en cuanto a su teatro? Pues a partir del enfrentamiento forzado que tienen los sujetos con la crueldad del mundo. Del mismo modo que Dziga V\u00e9rtov consideraba al cine-drama un relato de la burgues\u00eda, el cual nos alejaba de nuestra relaci\u00f3n originaria con los medios de producci\u00f3n, Artaud cre\u00eda que la noci\u00f3n dual de la realidad (materia-esp\u00edritu) era tambi\u00e9n una t\u00e1ctica que sistem\u00e1ticamente fue debilitando la integridad de las y los sujetos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[la] separaci\u00f3n entre el teatro anal\u00edtico y el mundo pl\u00e1stico nos parece una estupidez. Es imposible separar el cuerpo del esp\u00edritu, o los sentidos de la inteligencia, sobre todo en un dominio donde la fatiga sin cesar renovada de los \u00f3rganos necesita bruscas e intensas sacudidas que reaviven nuestro entendimiento. (96)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que el Teatro de la crueldad busque la erradicaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n negativa del ser humano, sino que desea la liberaci\u00f3n del sentido espiritual que tienen la personas en cuanto se saben parte del mundo. La interpretaci\u00f3n psicol\u00f3gica-anal\u00edtica, seg\u00fan Artaud, ten\u00eda capitalizada la interacci\u00f3n de la realidad con el ego. El Teatro de la crueldad asevera que, si bien este modo de ver el mundo es un ejercicio negativo, eso no quita que la mente sea un componente ajeno a la positividad material del devenir. La totalidad de nuestro esp\u00edritu es parte de la crueldad que atraviesa nuestro sentido hist\u00f3rico. Por ello, este enfrentamiento con la realidad es el primer paso de la liberaci\u00f3n que ofrece el Teatro de Artaud. La experiencia de la crueldad nos ayuda a recuperar nuestra relaci\u00f3n metaf\u00edsica para con las cosas. \u201cSe trata, pues, para el teatro, de crear una metaf\u00edsica de la palabra, del gesto, de la expresi\u00f3n para rescatarlo de su servidumbre a la psicolog\u00eda y a los intereses humanos.\u201d (100). Es decir, el teatro debe llevarnos al origen, a la causa de la realidad humana, y esa causa es la experiencia de la crueldad, la cual es tambi\u00e9n causa de la angustia y del sufrimiento. Por esto es que, en palabras de Susan Sontag, Artaud manten\u00eda una relaci\u00f3n conflictiva con la literatura, la cual representa la instrumentalizaci\u00f3n m\u00e1xima de la lengua, y por consecuencia, de las experiencias:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desprecio de Artaud por la literatura tiene menos que ver con un difuso nihilismo acerca de la cultura que con una experiencia espec\u00edfica del sufrimiento. Para Artaud, el extremo dolor mental \u2014y tambi\u00e9n f\u00edsico\u2014 que alimenta (y da autenticidad) al acto de escribir queda necesariamente falsificado cuando tal energ\u00eda es transformada en obra de arte: cuando alcanza la benigna situaci\u00f3n de un producto terminado, literario. (17)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura, para Artaud, es pura negatividad. Vuelve pasiva la experiencia de mundo, nos vuelve ajenos al acontecer de la vida. De aqu\u00ed tambi\u00e9n el problema de Artaud con el drama. El teatro debe superar a la dramaturgia, debe superar al imaginario verbal de los di\u00e1logos, debe superar la noci\u00f3n lineal que se tiene del lenguaje. Se es necesario regresar a los principios de \u201cla Creaci\u00f3n, el Devenir, el Caos, [es decir, al] orden c\u00f3smico\u201d (Artaud 100). Por ello es que el peligro y la magia son fundamentales, el enfrentamiento y la metaf\u00edsica: \u201cdeclara Artaud en <em>El pesanervios<\/em>\u2014 salvaguarda el car\u00e1cter peligroso, casi m\u00e1gico, de la escritura como veh\u00edculo digno de transportar el dolor del autor. Insultar al arte (como insultar al p\u00fablico) es un intento de impedir su corrupci\u00f3n, la trivializaci\u00f3n del sufrimiento.\u201d (Sontag 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aparato te\u00f3rico de Artaud es profundamente complejo. Podemos establecer conexiones con la filosof\u00eda de Nietzsche, con Godard y con muchos otros, pero ahora, cabe preguntarse c\u00f3mo es que el Teatro de la crueldad logra una bajada para todo este entramado filos\u00f3fico. Para Sontag, la dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica del Teatro de la crueldad es un fracaso total. Su obra fragmentada da cuenta de esto, pero tambi\u00e9n habla de su consolidaci\u00f3n como fil\u00f3sofo del teatro y del arte, m\u00e1s que un productor de la misma: \u201cLo que leg\u00f3 no fueron obras de arte acabadas sino una presencia singular, una po\u00e9tica, una est\u00e9tica del pensamiento, una teolog\u00eda de la cultura y una fenomenolog\u00eda del sufrimiento.\u201d (15). Por ello es que comprenderemos la praxis de Artaud no en su rendimiento productivo, sino en su filosof\u00eda de la t\u00e9cnica, en cuanto a c\u00f3mo debe ser planteado el Teatro de la crueldad desde su propio desplazamiento hacia el devenir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que menciona Artaud sobre este punto, es que el teatro debe ser una funci\u00f3n m\u00e1s del mundo, tal como lo son las arterias, los \u00e1rboles, las placas subterr\u00e1neas: \u201cPero considerar al teatro como una funci\u00f3n psicol\u00f3gica o moral de segunda mano y suponer que hasta los sue\u00f1os tienen s\u00f3lo una funci\u00f3n sustitutiva es disminuir la profunda dimensi\u00f3n po\u00e9tica de los sue\u00f1os y del teatro.\u201d (Artaud 103). Es decir, el teatro debe ser una funci\u00f3n material, y desde esa performatividad debe desprenderse su sentido espiritual-est\u00e9tico. Evidentemente, ya no nos encontramos con una manifestaci\u00f3n ortodoxa del teatro. Podr\u00edamos aventurarnos a decir que, en caso de que contempl\u00e1ramos una obra de este tipo, no sabr\u00edamos bien que es lo que estar\u00edamos presenciando. Y quiz\u00e1 es ah\u00ed donde radica el fracaso que identifica Sontag, dado que para Artaud el teatro es anterior al teatro. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Que, en las pr\u00e1cticas rituales y en las procesiones religiosas antiguas, ya exist\u00eda el teatro como funci\u00f3n de mundo, del mismo modo que Nietzsche identific\u00f3 el origen de la tragedia en las fiestas dionisiacas que se realizaban en los exteriores de la p\u00f3lis. Humanos y dioses participaban de la misma experiencia orgi\u00e1stica, del mismo \u00e9xtasis, de la misma crueldad. Cuando el maestro de ceremonia se colocaba la gran m\u00e1scara de los dioses, no deseaba representar al dios, sino que, al momento de hacerlo, el maestro se transformaba literalmente en un dios. Es decir, la ficci\u00f3n que identifica Kristeva no existe por ning\u00fan lado. El rito dionisiaco, el Teatro de la crueldad, es pura afirmaci\u00f3n de vida, es una aseveraci\u00f3n positiva de la realidad. El fracaso, entonces, radica en que la noci\u00f3n de Artaud es anti-teatral, al menos en el sentido aristot\u00e9lico. La modernidad, acaso, no estaba preparada para la vanguardia artaudiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl arte teatral debe ser el lugar primordial y privilegiado de esta destrucci\u00f3n de la imitaci\u00f3n: m\u00e1s que ning\u00fan otro, ha quedado marcado por ese trabajo de representaci\u00f3n total en el que la afirmaci\u00f3n de la vida se deja desdoblar y surcar por la negaci\u00f3n.\u201d (Derrida 321). Si seguimos la lectura derridiana, podr\u00edamos se\u00f1alar que esta es la raz\u00f3n por la cual Artaud demuestra tanta preocupaci\u00f3n por el teatro: es acaso el \u00fanico arte que acompa\u00f1\u00f3 al ser humano desde el principio, desde antes que descubriera la escritura, la ingeniera e incluso su propio nombre. El juego entre humanos y dioses ocurri\u00f3 en el preciso momento en que las primeras personas descubrieron su condici\u00f3n finita, tal como se\u00f1ala Bataille en <em>Historia del erotismo. <\/em>Para entablar una conversaci\u00f3n con los terrores de la intemperie, era necesaria la conformaci\u00f3n del ritual, de las tumbas, de las m\u00e1scaras. El teatro de la crueldad, postula que el \u00fanico modo para recuperar la esencia de la vida, es a trav\u00e9s de la aniquilaci\u00f3n de la representaci\u00f3n, devolver a los objetos muertos su condici\u00f3n de fetiche, abandonar la interpretaci\u00f3n para as\u00ed abrazar nuevamente los antiguos rituales. Confirmando lo anterior, Derrida nuevamente dir\u00e1: \u201cEl teatro de la crueldad no es una representaci\u00f3n. Es la vida misma en lo que \u00e9sta tiene de irrepresentable. La vida es el origen no representable de la representaci\u00f3n.\u201d (320).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello es que Artaud, ya en la etapa final del primer manifiesto sobre el Teatro de la crueldad, propone una serie de aspectos t\u00e9cnicos que, en principio, colaborar\u00edan con la construcci\u00f3n de la ruta hacia la experiencia de la crueldad. Particularmente, los puntos que me llaman la atenci\u00f3n son estos:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La puesta en escena, donde Artaud propone la unificaci\u00f3n entre autor y actor, colocando el lugar de la escena como el espacio creativo, por sobre las hojas que soportan el gui\u00f3n de la obra. Es decir, en el desplante de la actuaci\u00f3n, el actor se transforma en el autor de su propio relato.<\/li>\n<li>El lenguaje de la escena, dado que se preocupa de la segmentaci\u00f3n del lenguaje con el fin de que este se asemeje a la l\u00f3gica del sue\u00f1o. Gritos, palabras al aire, sonidos irracionales, que en su conjunto articulan \u201cs\u00edmbolos jerogl\u00edficos\u201d.<\/li>\n<li>La luz, la iluminaci\u00f3n, ya que aqu\u00ed se plantea el espacio natural como un componente central en la construcci\u00f3n del sentido emocional de la obra. Cuando Artaud asevera que en \u201cla llamada poes\u00eda hay fuerzas vivientes\u201d (95), se est\u00e1 refiriendo al mundo como acontecimiento po\u00e9tico. Por tanto, la luz durante el teatro puede contener y decir muchos significados sin ning\u00fan problema.<\/li>\n<li>La propuesta de la sala como una escena \u00fanica, perpetua, donde ocurre toda la obra. Separar a los espectadores del mundo para introducirlos en una especie de cub\u00edculo ayuda a desarrollar la sensaci\u00f3n de profunda extra\u00f1eza, la cual es absolutamente necesaria para el desvelamiento de la realidad.<\/li>\n<li>Por \u00faltimo, el asunto de la actualidad en el teatro, el cual no es contingente en cuanto a la responsabilidad del relato para con el mundo, sino en que este ocurre en la realidad tal como lo har\u00eda cualquier acontecer. No se intenta ser hist\u00f3rico, ni se trata de dialogar con el espacio hist\u00f3rico, al contrario, el Teatro de la crueldad es de <em>per se<\/em> hist\u00f3rico.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien el Teatro de la crueldad pudo haber fallado a la hora de su materializaci\u00f3n, esto no significa, bajo ninguna circunstancia, que tenga menor m\u00e9rito. El trabajo de Artaud dio paso a lo que hoy conocemos como teatro moderno. Adem\u00e1s, sus textos no deben leerse solamente como un hito en el desarrollo de la historia del arte, sino que tambi\u00e9n debe ser le\u00eddo como un fil\u00f3sofo eudemonista, quien consideraba el arte como un medio para la liberaci\u00f3n del esp\u00edritu. Acaso, su fracaso es parte tambi\u00e9n de su propia filosof\u00eda. Para ir m\u00e1s all\u00e1 del teatro, era necesario destruir el teatro, del mismo modo que hab\u00eda que acabar con la filosof\u00eda, con la poes\u00eda, con la literatura y con todas las entelequias que segmentan los modos en que se produce la noci\u00f3n de mundo. Artaud, en su intento de liberarse, termino acabando con su propio trabajo de autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Por <strong>V\u00edctor Gonz\u00e1lez Astudillo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adorno, Theodor. <em>Dial\u00e9ctica Negativa \u2013 La jerga de la autenticidad. <\/em>Madrid: Akal, 2005. Digital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alirangues, Miguel. \u201cLa palabra precaria. Proleg\u00f3menos para una teor\u00eda negativa de la ficci\u00f3n\u201d. <em>Escritura e imagen<\/em> 14 (2018); 149-166. Web. 6 Dic. 2019.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Artaud, Antonin. <em>El teatro y su doble. <\/em>Argentina: Sudamericana, 2005. Impreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bataille, Georges. <em>Historia del erotismo. <\/em>Espa\u00f1a: Errata Naturaes, 2013. Digital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Derrida, Jacques. \u201cEl teatro de la crueldad y la clausura de la representaci\u00f3n\u201d. <em>La escritura y la diferencia. <\/em>Barcelona: Anthropos, 1989. Digital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kristeva, Julia. <em>Semi\u00f3tica 2. <\/em>Madrid: Fundamentos, 1981. Digital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sontag, Susan. <em>Bajo el signo de Saturno<\/em>. Espa\u00f1a: Debolsillo, 2015. Impreso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el presente texto, proceder\u00e9 a resumir los puntos centrales de la teor\u00eda artaudiana respecto a la teatralidad, con el fin de reactualizar algunos puntos claves en las lecturas que llevaron a cabo tanto Susan Sontag en su texto Una aproximaci\u00f3n a Artaud, como tambi\u00e9n Jacques Derrida en El teatro de la crueldad y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":1348,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[396],"tags":[400,397,399,398],"class_list":["post-1347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teatro","tag-adorno","tag-artaud","tag-kristeva","tag-sontag"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1347"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1347\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1349,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1347\/revisions\/1349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}