{"id":1267,"date":"2020-03-20T13:23:45","date_gmt":"2020-03-20T16:23:45","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1267"},"modified":"2020-10-16T20:35:19","modified_gmt":"2020-10-16T23:35:19","slug":"revuelta-de-los-signos-ilustradores-delight-lab-y-la-memoria-e-identidad-colectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/03\/20\/revuelta-de-los-signos-ilustradores-delight-lab-y-la-memoria-e-identidad-colectiva\/","title":{"rendered":"Revuelta de los Signos:\u00a0Ilustradores, Delight Lab y la memoria e identidad colectiva"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es posible escribir estos d\u00edas? \u00bfC\u00f3mo decir algo mientras a\u00fan resuenan las cacerolas, y cruzan el aire balines de goma? \u00bfEs posible hacer diagn\u00f3sticos, sacar conclusiones, cuando la calle no ha dejado de rugir, no hemos terminado de escuchar, y reci\u00e9n empezamos a entender?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con gran parte del circuito de arte cerrado o en pausa, en solidaridad simb\u00f3lica con el movimiento ciudadano que a\u00fan recorre las calles de Chile, pareciera ser que no tengo mucho que hacer o escribir. Podr\u00eda destacar iniciativas como la de Sagrada Mercanc\u00eda, que ha operado como refugio seguro, centro de resistencia, y espacio de acopio y distribuci\u00f3n de insumos m\u00e9dicos. Algo parecido ha hecho GAM, aunque en mayor escala: desde conversatorios sobre la nueva Constituci\u00f3n a cabildos abiertos integrados; espacios para que operen la Cruz Roja y el INDH opere ante la represi\u00f3n policial de las protestas junto a instancias de cultura democr\u00e1tica, desde todos y todas, como el coro ciudadano que el 30 de Octubre cantaba a todo pulm\u00f3n \u201cEl Baile de los Que Sobran\u201d, canci\u00f3n que parece haber sido escrita para describir todo aquello por lo que se marcha estos d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese contexto, aparecen nuevos paradigmas art\u00edsticos. Lo que tradicionalmente se considera \u201cArte\u201d (as\u00ed, con may\u00fascula) se debate en el silencio, encerrado en galer\u00edas vac\u00edas, o en declaraciones que ha ratos parecen ser mesi\u00e1nicas. Aparece ese \u201clado b\u201d del Arte, que con tanta frecuencia intimida, se ve subsumido por el mercado de los bienes de lujo, no habla en lenguajes o c\u00f3digos comprensibles para gran parte de la poblaci\u00f3n, o falla en referirse a aquellas problem\u00e1ticas y tem\u00e1ticas que les son atingentes y relevantes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1268\" aria-describedby=\"caption-attachment-1268\" style=\"width: 730px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1268 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-1.png\" alt=\"\" width=\"730\" height=\"703\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-1.png 730w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-1-300x289.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 730px) 100vw, 730px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1268\" class=\"wp-caption-text\">Benjam\u00edn Matte<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en medio de tanto ruido (de la calle) y silencios (en galer\u00edas), s\u00ed han aparecido manifestaciones art\u00edsticas, hermosas y potentes, que perdurar\u00e1n sin duda en nuestra memoria colectiva nacional. Han circulado ampliamente por redes sociales, siendo recogidas incluso por medios tradicionales. Me refiero, en primer lugar, al trabajo incansable de decenas de ilustradoras e ilustradores, y en segundo, al trabajo del colectivo Delight Lab, quienes han sabido captar con su pluma y con su luz, respectivamente, lo que se respira, conversa, y grita en las calles; el sentir de la multitud. Se han hecho parte org\u00e1nica del movimiento, contribuyendo al flujo de informaci\u00f3n \u00fatil e inspiradora, visibilizando y articulando aquello para lo que a veces no tenemos palabras, creando consignas que han resonado y circulado por poner el dedo en la llaga, en la herida, en la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empezar\u00e9 con las y los ilustradores. Internet y redes sociales como Instagram y Twitter han permitido a usuarios crear, producir y desarrollar sus propias narrativas, tanto de forma comunitaria como individual[i]. As\u00ed, para entender el impacto de las publicaciones de ilustradores e ilustradoras, es clave visualizar c\u00f3mo estos nuevos medios han transformado significativamente la forma en que la memoria colectiva es generada, compartida y almacenada, y c\u00f3mo distintas narrativas pueden hoy ser distribuidas y recopiladas [ii] \u2013 no solo por aquellos ilustradores que las crean, sino que tambi\u00e9n el p\u00fablico general que las circula. El estudio de estas publicaciones, los discursos que las constituyen, y la recepci\u00f3n que generan, revelan que tienen el poder de re-configurar y alterar nuestra relaci\u00f3n con el pasado y el presente \u2013 y con nosotras mismas[iii]. Es por eso que considero estas publicaciones como una recopilaci\u00f3n de memorias que articulan la identidad chilena en un lugar y momento espec\u00edficos en el tiempo \u2013 esto es, durante el estallido social que comenz\u00f3 el 18 de Octubre en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este impacto se evidenci\u00f3 desde el comienzo de las protestas, sobre todo con el rechazo transversal y a trav\u00e9s de la creatividad, a la declaraci\u00f3n de guerra de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1269\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-2.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-2.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-2-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-2-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-2-768x768.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-2-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1270\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-3.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-3.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-3-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-3-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-3-768x768.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-3-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1271\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-4.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-4.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-4-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-4-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-4-768x768.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-4-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1272\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-5.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-5.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-5-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-5-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-5-768x768.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-5-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1273\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-6.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-6.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-6-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-6-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-6-768x768.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-6-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ve, los y las ilustradoras han actuado desde la de disidencia, incomodando, obligando a prestar atenci\u00f3n a lo que no es f\u00e1cil enfrentar o entender. Toman el pulso de lo que est\u00e1 ocurriendo y lo plasman en im\u00e1genes, poniendo su arte al servicio del movimiento, la comunidad, el colectivo, sin esperar retribuci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de contribuir a la transformaci\u00f3n. Contextualizando con im\u00e1genes, obligando a la reflexi\u00f3n, se han sumado de forma natural y poco forzada, con una verdadera avalancha de expresiones art\u00edsticas que han sido un poderoso aporte a la lucha por generar cambios en una sociedad que parec\u00eda sumida en la indiferencia y el cinismo. La imaginaci\u00f3n que expresan es una herramienta de la memoria, tal como se ve expresada creativamente en redes sociales; y el acto de recordar se convierte en un proceso art\u00edstico que, como ya se\u00f1al\u00e1bamos, contribuye a la creaci\u00f3n de una identidad. Por otro lado, muchas de las ilustraciones que aparecieron son ut\u00f3picas, ocurren en mundo paralelos: lo que podr\u00edamos llamar \u201cmemorias futuras\u201d, que surgen a ra\u00edz de nuestra ambiciones, miedos y esperanzas actuales. No podemos menospreciar las memorias futuras: el olvidar resultados posibles puede llevar a una reducci\u00f3n del criticismo y de acciones en contra del orden social actual, y visualizar nuevos futuros nos muestra hacia donde queremos avanzar [iv].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escoger una muestra representativa ha sido tarea dif\u00edcil. Son cientos de ilustraciones y much\u00edsimas de alto nivel, que desde el 18 de octubre han expresado las demandas, la ira, la indignaci\u00f3n, la rabia, la empat\u00eda y el luto a trav\u00e9s de ilustraciones, pinturas, dise\u00f1os o memes. Y con cada a vez mayor creatividad ponen en jaque argumentos gastados, evidencian falsedades que pasan desapercibidas, cuestionan nociones aparentemente neutrales como la \u201cnormalidad\u201d o \u201cmiedo\u201d, y nos sustraen de la creciente represi\u00f3n con una (necesaria) cuota de humor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nag\u00fa (Natalia Guti\u00e9rrez, @nagu_cl) es una ilustradora que conjuga bien la iron\u00eda y la empat\u00eda. Cuando sus ilustraciones ironizan sobre el poder, este aparece como bruto, in\u00fatil, y desconectado; en otras im\u00e1genes, personas del d\u00eda a d\u00eda y animales antropom\u00f3rficos revelan con sensibilidad en una comunidad mas unida que nunca: se consuelan, se contienen y se ayudan. Todo esto, intercalado con declaraciones en grandes e irregulares letras, como si las hubiera escrito un ni\u00f1o o ni\u00f1a, que se leen como mandamientos de una entidad m\u00e1s sabia, tanto tajante (\u201cno m\u00e1s perdigones ni balines\u201d) como l\u00fadica (\u201cque se devuelvan los dementores a Azkaban\u201d)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"938\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1274\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-7.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-7.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-7-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-7-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-7-768x766.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-7-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"938\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1275\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-8.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-8.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-8-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-8-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-8-768x766.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-8-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"934\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1276\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-9.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-9.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-9-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-9-300x298.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-9-768x763.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-9-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"940\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1277\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-10.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-10.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-10-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-10-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-10-768x768.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-10-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"933\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1278\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-11.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-11.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-11-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-11-300x298.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-11-768x762.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-11-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catabu (Catalina Bustos, @catalinabu) es otra mujer que da que hablar hace rato, con libros y muestras individuales, y que tambi\u00e9n ha dado voz al movimiento ciudadano con sus dibujos de trazo suelto, que parecen casi borradores, pero hablan de una urgencia por comunicar informaci\u00f3n importante. Tambi\u00e9n fue invitada por @pictoline a resumir lo que ha estado pasando estas semanas, con un hermoso resultado en blanco y negro. En \u00e9l sus ya cl\u00e1sicos personajes, chilenos, urbanos, de todos los tama\u00f1os, edades, g\u00e9neros y estilos, marchan con pancartas que repiten las frases que se han convertido en s\u00edmbolo y emblema del malestar general: \u201cpensiones dignas\u201d, \u201chasta que valga la pena vivir\u201d, \u201csin miedo\u201d. Marchan perritos, marchan abuelos y abuelas, marchan estudiantes, marchan personas con parches en sus ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"938\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1279\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-12.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-12.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-12-150x150.png 150w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-12-300x300.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-12-768x766.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-12-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1186\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1280\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-13.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-13.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-13-238x300.png 238w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-13-768x969.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-13-812x1024.png 812w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1096\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1281\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-14.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-14.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-14-257x300.png 257w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-14-768x895.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-14-878x1024.png 878w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"956\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1282\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-15.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-15.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-15-295x300.png 295w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-15-768x781.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-15-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo similar ha hecho Mat\u00edas Prado (@matiasprado) con sus personajes diminutos, que en sus rasgos apenas esbozados logran representar a la ciudadan\u00eda en toda su pluralidad y diferencias. Con im\u00e1genes simples, capta momentos en toda su belleza: gente congregada en Plaza Italia (hoy, Plaza de la Dignidad) donde viejos monumentos son actualizados con frases que s\u00ed importan hoy. Sobre el caballo de la vieja escultura, personajes alzan una bandera de Chile. Un nuevo futuro se aparece como inminente. Algo similar pasa con sus ilustraciones sobre las marchas, en las que nuevamente una ciudadan\u00eda diversa levanta sus brazos en victoria, en enojo, con esperanza, alzando mensajes que parecen surgir del alma misma: \u201cla alegr\u00eda nunca lleg\u00f3\u201d; \u201cque no nos enga\u00f1en!\u201d; \u201cno + abusos\u201d. Tambi\u00e9n habla del dolor, pero de dolor compartido. En su trabajo, la idea de la comunidad nunca est\u00e1 demasiado lejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1044\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1283\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-16.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-16.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-16-270x300.png 270w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-16-768x853.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-16-922x1024.png 922w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1182\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1284\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-17.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-17.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-17-239x300.png 239w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-17-768x966.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-17-814x1024.png 814w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"930\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1285\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-18.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-18.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-18-300x297.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-18-768x760.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-18-80x80.png 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un gigante de la ilustraci\u00f3n, Alberto Montt (@albertomontt), tambi\u00e9n ha articulado r\u00e1pida y eficazmente el inconsciente colectivo. Montt se r\u00ede del poder, incapaz de dialogar, que cree que todo es comprable y transable en el mercado. Se r\u00ede tambi\u00e9n de su corrupci\u00f3n, y no deja de ironizar con el discurso sobre saqueos e incendios al compararlo con los abusos de quienes detentan el poder econ\u00f3mico, ironizando sobre los arreglines \u201centre amigos\u201d, las evasiones de impuestos, los robos al fisco. Nos obliga a mirar a nuestra sociedad, en la cual quedan impunes \u201csaqueos\u201d de esa magnitud, pero quienes roban a otra escala y desde la precariedad con convertidos en chivos expiatorios, merecederos de un castigo ejemplar.\u00a0 Es un poder que finalmente aparece como asustado, incapaz de conversar, pensar o escuchar, reducido a aplicar la fuerza bruta a falta de mejores ideas. Por otro lado, tiene vi\u00f1etas brillantes en que habla de los personajes y actitudes que han hecho de estas semanas algo m\u00e1s desagradable a\u00fan: con el hashtag #FaunaNefastaQueSeVeEnLasCrisis describe al pol\u00edtico \u201cque quiere subirse al coche de la victoria\u201d y \u201cque no asume sus culpas\u201d siempre apuntando al de al lado; a militares que protegen la ley y el orden con lumas y escopetas; a los \u201cdesadaptados de siempre\u201d que convierten marchas pac\u00edficas en fuego y violencia; \u201clos que juegan al empate\u201d; e incluso \u201cel facho que no sabe que es facho\u201d. Termina ri\u00e9ndose del ilustrador que \u201cse siente portador de la verdad\u201d pero que en realidad es \u201csolo un pelotudo m\u00e1s\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"762\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1286\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-19.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-19.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-19-300x243.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-19-768x623.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"673\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1287\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-20.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-20.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-20-300x215.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-20-768x550.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"620\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1288\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-21.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-21.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-21-300x198.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-21-768x507.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-21-833x550.png 833w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"903\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1289\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-22.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-22.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-22-300x288.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-22-768x738.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"667\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1290\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-23.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-23.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-23-300x213.png 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-23-768x545.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, Geni Riot (Genisis Rosales, @geni.riot) ha destacado con una propuesta \u00fanica: ilustraciones que reinterpretan los arquetipos que aparecen en el tarot, con peque\u00f1os textos que explican su simbolismo y relevancia. \u201cEl Empresario\u201d, simbolizado por Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era con alas de murci\u00e9lago y cuernos de cabra est\u00e1 escoltado por dos carabineros encadenados. En \u201cLa Fuerza\u201d una estudiante, con el pa\u00f1uelo verde feminista al brazo, recibe en el para\u00edso al perro matapacos. Explica que la carta habla no s\u00f3lo de fortaleza y valor, sino que tambi\u00e9n de compasi\u00f3n, de domar aquello que es m\u00e1s salvaje en nosotros para alcanzar nuestros objetivos. Tambi\u00e9n reinterpreta la carta de la muerte, convirti\u00e9ndola en \u201cLa Revoluci\u00f3n\u201d. Como se\u00f1ala, la carta no habla s\u00f3lo de finales, sino que tambi\u00e9n de transici\u00f3n, de ciclos, cambios y nuevas etapas. En la carta, una estudiante encapuchada cabalga sobre un caballo blanco, mientras sostiene la bandera de Chile, monocrom\u00e1tica en blanco y negro. En la carta de \u201cLa Justicia\u201d, aquella que referencia la honestidad, lo equitativo y la verdad, deja el asiento vac\u00edo. La justicia a\u00fan no se hace presente: a\u00fan vemos s\u00f3lo armas y sangre, represi\u00f3n y militarizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"891\" height=\"1454\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1291\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-24.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-24.png 891w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-24-184x300.png 184w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-24-768x1253.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-24-627x1024.png 627w\" sizes=\"auto, (max-width: 891px) 100vw, 891px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"889\" height=\"1454\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1292\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-25.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-25.png 889w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-25-183x300.png 183w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-25-768x1256.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-25-626x1024.png 626w\" sizes=\"auto, (max-width: 889px) 100vw, 889px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"925\" height=\"1454\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1293\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-26.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-26.png 925w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-26-191x300.png 191w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-26-768x1207.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-26-651x1024.png 651w\" sizes=\"auto, (max-width: 925px) 100vw, 925px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"865\" height=\"1454\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1294\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-27.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-27.png 865w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-27-178x300.png 178w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-27-768x1291.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-27-609x1024.png 609w\" sizes=\"auto, (max-width: 865px) 100vw, 865px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas personas y muchas m\u00e1s han sabido expresar y canalizar el miedo, la rabia, el cansancio, la frustraci\u00f3n, la alegr\u00eda, y la esperanza. Sus im\u00e1genes han sido compartidas cientos y miles de veces, y han aparecido en noticias tanto en Chile como en el extranjero. Es el material visual con el que recordaremos estos d\u00edas y semanas: son artefactos simb\u00f3licos, objetos de memoria, recuerdos colectivos que se construyen, y son construidos por, nuestra ansiedades, aspiraciones y auto-representaciones del presente[v]. La memoria tiene poderes normativos y formativos y es vital para la articulaci\u00f3n de una identidad en grupos sociales: familias, comunidades \u00e9tnicas pero sobre todo hoy, naciones, constituyendo y elaborando recuerdos, dando forma a los valores y cosmovisiones de cada comunidad [vi]. Todo esto ha sido gracias al trabajo incansable de estos artistas: arte desde y para la gente, gratuita, y de calidad, que capta de forma f\u00e1cilmente digerible sentimientos complejos. Han logrado canalizar, casi en tiempo real, el sentir de muchos y muchas, ironizando con las frases y actitudes de los poderosos, entregando buenas energ\u00edas y consejos, y dando visibilidad al movimiento, sus causas, sus exigencias. Lo hacen con una cercan\u00eda que es muy propia de la ilustraci\u00f3n, que por su cotidianidad y celeridad se hace parte f\u00e1cilmente y de forma horizontal, desmarc\u00e1ndose de ese Arte que muchas veces resulta tan elitista y lejano para el com\u00fan de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, es impensable hablar de intervenciones pol\u00edticas y democr\u00e1ticas sin hablar de Delight Lab, un colectivo art\u00edstico y activista compuesto por Andrea y Octavio Gana (hermanos). Ya se hab\u00edan hecho notar en Quintero y Osorno con sus instalaciones lum\u00ednicas, que con frases cortas y tajantes obligan a empatizar, a reflexionar, a cuestionar. Sus breves declaraciones brillan en silencio, blancas y solemnes contra la noche oscura: parecen ser una luz de esperanza mostrando el camino. Las preguntas que hacen parecen casi ret\u00f3ricas, pero responderlas es hoy m\u00e1s urgente que nunca. Mucho se ha dicho sobre el poder del arte para generar transformaciones, pero pocos artistas lo han logrado de forma tan atingente y sintonizada con la ciudadan\u00eda como ellos. En entrevista con La Tercera destacan que evitan ser panfletarios o violentos en su lenguaje: m\u00e1s que eso, pretenden hacer preguntas, cr\u00edticas, que lleven a un pensamiento m\u00e1s profundo, matizado. En los primeros d\u00edas, cuando la gente desafiaba el toque de queda ya fuera en la calle o con sus cacerolas desde balcones, nadie qued\u00f3 indiferente ante palabras tan simples pero con tanto peso: DIGNIDAD. ESTAMOS UNIDOS. POR UN NUEVO PA\u00edS. E insistiendo: NO ESTAMOS EN GUERRA. Parec\u00eda que sobre el ruido y la violencia emerg\u00eda un mensaje claro y contundente, trazando nuevos imaginarios, haciendo memoria del presente, y reivindicando el movimiento para crear nuevos futuros esperanzadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1083\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1295\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-28.png\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-28.png 940w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-28-260x300.png 260w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-28-768x885.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Imagen-28-889x1024.png 889w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1048\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1296\" 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Como han se\u00f1alado destacadas acad\u00e9micas, \u201cla memoria s\u00f3lo puede volverse colectiva como parte de un proceso continuo en que distintos recuerdos son compartidos\u201d (Erll y Rigney, 2012). La masiva circulaci\u00f3n que han tenido en redes sociales muestra las potencialidades revolucionarias de estas, en la medida que las personas comparten sus experiencias, co-construyen una memoria colectiva y flanquean narrativas hegem\u00f3nicas de los eventos vividos. Entregan un punto de vista no institucional, problematizando los discursos oficiales a trav\u00e9s de su interactividad y visibilidad [vii] -sobre todo la cobertura demonizante que dieron los medios tradicionales los primeros d\u00edas de efervescencia. Y gracias a los hashtags, se han podido insertar en conversaciones colectiva m\u00e1s amplias, en la comunidad misma, generando nuevos di\u00e1logos, ideas y relatos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha habido otras iniciativas hermosas, como aquella del CECLI (Centro de Estudios de Cosas Lindas e In\u00fatiles) que recolect\u00f3 testimonios de la cultura material, las ollas y cucharones usados estos d\u00edas; o la iniciativa de estudiantes de arquitectura que en Plaza Italia mostraron con esquemas a escala las proporciones de las viviendas indignas que algunos buscan vender estos d\u00edas. M\u00e1s ejemplos que invitan a di\u00e1logos horizontales, democr\u00e1ticos, sin discursos en clave o soluciones desde arriba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[i] Carpentier 2009; Schindel, 2009; Eekeren, 2012; Farinosi y Micalizzi, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[ii] Van Dijck, 2007; Farinosi y Micalizzi, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[iii] Van Dijck, 2007; Erll, 2011; Erll y Rigney, 2012; van Dijck, 2007, Milan, 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[iv] Jedlowski, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[v] Halbwachs, 1992; Hajek et al. 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[vi] Jelin, 2002; Erll y Rigney, 2012; Pentzold, Lohmeier y Hajek, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[vii] Halpern y Gibbs, 2013; Farinosi y Micalizzi, 2016; Smit, Heinrich y Broersma, 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Victoria Guzm\u00e1n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00bfQu\u00e9 es posible escribir estos d\u00edas? \u00bfC\u00f3mo decir algo mientras a\u00fan resuenan las cacerolas, y cruzan el aire balines de goma? \u00bfEs posible hacer diagn\u00f3sticos, sacar conclusiones, cuando la calle no ha dejado de rugir, no hemos terminado de escuchar, y reci\u00e9n empezamos a entender? Con gran parte del circuito de arte cerrado o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1284,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,379],"tags":[389,388,343],"class_list":["post-1267","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte","category-politica","tag-delightlab","tag-ilsutradores","tag-revuelta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1267","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1267"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1267\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1307,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1267\/revisions\/1307"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1267"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1267"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1267"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}