{"id":1185,"date":"2020-01-23T13:15:03","date_gmt":"2020-01-23T16:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=1185"},"modified":"2020-10-07T11:30:23","modified_gmt":"2020-10-07T14:30:23","slug":"1185","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2020\/01\/23\/1185\/","title":{"rendered":"NIEBLAS DEL CONSCIENTE, o Desajustes de \u201clo cotidiano\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>&#8220;La conciencia surge en la huella de un recuerdo, del impulso tan\u00e1tico y de la degradaci\u00f3n de la vivencia&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Sigmund Freud<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>&#8220;Cuando un cuerpo descubre la utilidad com\u00fan junto con otros, engendra un saber que va m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Las nociones comunes son experiencias cognitivas, inmediatamente insurgentes&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Diego Sztulwark<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La realizaci\u00f3n de los trabajos que componen la muestra NIEBLAS DEL CONSCIENTE comienza con la reuni\u00f3n de fotos, recortes, y\/o screenshot a la manera de un <em>\u201cbanco visual\u201d<\/em> que Ju\u00e1n, Anibal y Rodrigo van creando, intercambiando e interviniendo. As\u00ed, a medida que el banco inicial y los primeros bocetos realizados se van pasando y sucediendo, se componen referencias que podr\u00edamos nombrar como <em>&#8220;marcadores senso-afectivos&#8221;<\/em>, que posibilitan y disparan la composici\u00f3n de las posteriores pinturas de cada uno en un formato mayor. Podr\u00edamos aventurar que lo que la puesta en circulaci\u00f3n y el intercambio de las referencias iniciales torna posible, 1) es la composici\u00f3n de una <em>&#8220;percepci\u00f3n m\u00faltiple compartida&#8221;<\/em>, en la cual converger\u00edan las tres miradas de an\u00e1lisis de la realidad y que al mismo tiempo son la mirada de cada uno. Y, 2) que esos di\u00e1logos que se van armando con la velocidad del retazo, del boceto, y que se llevan puesto -en cada tr\u00e1nsito e intercambio- restos pict\u00f3ricos de lo personal -y que en cada pasaje se descontextualizan y rearticulan- terminan por componer as\u00ed una deriva creativa que contiene en s\u00ed misma la cifra y experiencia de los tres en cada uno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed que la representaci\u00f3n de aquello que nombramos como lo cotidiano ir\u00eda mediada -y a la vez compuesta- por las miradas en conjunto de los tres. Una apuesta por lo com\u00fan desde lo perceptivo, lo sensorial y lo enso\u00f1ado que de la mano de materialidades m\u00ednimas componen un <em>&#8220;bricolaje hechizo&#8221;<\/em> o de confecci\u00f3n casera, que narra y pone en crisis lo real y desde la cual, en cada proceso de creaci\u00f3n individual, se llevar\u00eda a cabo desde ese subconsciente colectivo hacia la delimitaci\u00f3n de cada \u00e1rea, donde la puesta en com\u00fan de lo propio estar\u00eda en cada creaci\u00f3n. Se indistingue as\u00ed el adentro del afuera, tanto en la circulaci\u00f3n impropia de las referencias o &#8220;marcadores sensibles&#8221;, como de cada cuadro propio que se podr\u00eda ver como una creaci\u00f3n en colectivo desde dicha percepci\u00f3n. De esta forma los cuadros se dividen en tres \u00e1reas: &#8220;Vigilia&#8221;, &#8220;Estado Hipnag\u00f3gico&#8221; y &#8220;Sue\u00f1o&#8221; que cada uno va abordando, delimitando y poniendo en di\u00e1logo y en com\u00fan aquello que es colectivo, en un sentido de &#8220;multiplicidad que se despliega m\u00e1s all\u00e1 de la persona y m\u00e1s ac\u00e1 de los afectos&#8221; [F\u00e9lix Guattari &#8220;Caosmosis&#8221;]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"1071\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1186\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/AnibalEllado.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/AnibalEllado.jpg 765w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/AnibalEllado-214x300.jpg 214w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/AnibalEllado-731x1024.jpg 731w\" sizes=\"auto, (max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una percepci\u00f3n o una interpretaci\u00f3n de la realidad que en su traducci\u00f3n pict\u00f3rica reune en s\u00ed misma la comunicaci\u00f3n, la mirada y el intercambio de los tres ojos. Esta conjunci\u00f3n o continuo, donde solo es posible el di\u00e1logo a condici\u00f3n de borronear, malinterpretar o descontextualizar se desliza hacia un entrelazamiento de lenguajes, materialidades, contrabandos que prescinden de todo &#8220;razonamiento teleol\u00f3gico&#8221;. Es ante todo expresi\u00f3n, gesto, contacto y conjunci\u00f3n, un juego de distancias que evita cualquier blanqueamiento o desaparici\u00f3n de las relaciones entre lo real y lo virtual, lo representado y lo otro-posible en pos de toda turbulencia, una interacci\u00f3n des-funcional a ras que va atrevazando fronteras y capas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los colores, las brumas y siluetas desperfiladas nos indican acaso la posibilidad de componer una relaci\u00f3n [o \u201cagenciamiento\u201d dir\u00eda Deleuze] donde las presencias se muestran como vestigios de algo que pasa en cada tr\u00e1nsito, desde lo representado en la vigilia, pasando por un estado de enso\u00f1aci\u00f3n o somnolencia, hasta las pulsiones y deseos que se construyen y disparan durante el sue\u00f1o. Evitando toda relaci\u00f3n comunicativa, m\u00e1s bien habr\u00eda que entender en este trabajo conjunto una &#8220;resonancia intensiva&#8221; [Suely Rolnik &#8220;Esferas de la insurrecci\u00f3n&#8221;], un continuo experimental y experiencial alucinatorio, donde no habr\u00eda distinci\u00f3n posible entre un adentro y un afuera de la representaci\u00f3n, puesto que se suceder\u00edan procesos simult\u00e1neos de elaboraci\u00f3n a nivel &#8220;glocal&#8221; que constantemente destituyen y descontextualizan lo personal, lo individual, lo propio. Encuentros, contrabandos y disensos que evitan toda totalizaci\u00f3n, uniformizaci\u00f3n o cierre perceptual puesto que para Anibal, Rodrigo y Juan, no existe percepci\u00f3n que no est\u00e9 <em>\u201csiempre-ya-en-di\u00e1logo\u201d<\/em>, en conjunci\u00f3n con otras y otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"673\" height=\"1014\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1188\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Roco.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Roco.jpg 673w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Roco-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 673px) 100vw, 673px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que a diario transitamos por nuestro cotidiano seguros de lo que somos. Esto gracias a que vivimos d\u00eda a d\u00eda como sujetos en un doble sentido: sujetos en tanto que persona, individuo, nombre propio, direcci\u00f3n, sexo, clase, raza. Pero tambi\u00e9n como &#8220;sujetados&#8221; -o aprehendidos- precisamente por todas esas anteriores dimensiones y elementos que componen nuestra subjetividad. Sin embargo, basta un peque\u00f1o desajuste en eso que llamamos nuestro cotidiano -que alguien decida no pagar el pasaje del metro, por ejemplo- para que la realidad de la que tan a gusto y seguros nos sent\u00edamos de formar parte, se muestre en lo que contiene de m\u00e1s visceral: la fragilidad y precariedad que sujeta, compone y moldea nuestras existencias y que -m\u00e1s a\u00fan- repetitivamente pueden no necesariamente tener una traducci\u00f3n inmediata, con respecto a aquello que nos sucede y se sucede delante de nuestra vista. Un peque\u00f1o desajuste, una leve corrida del velo de lo cotidiano, entonces, que expone lo ominoso del malestar que derrama por detr\u00e1s de toda concesi\u00f3n que realizamos con la realdiad, en pos de continuar aislados con nuestras vidas diarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es ese desajuste el que se proponen Ju\u00e1n, Anibal y Rodrigo con NIEBLAS DEL CONSCIENTE. Una apuesta por lo com\u00fan, por la posibilidad de realizar procesos creativos, est\u00e9ticos y metodol\u00f3gicos m\u00faltiples, poniendo en colectivo percepciones, miradas, malestares, sensaciones, sue\u00f1os y pesadillas, donde la posibilidad de deshabilitar la norma del \u201csujeto\u201c -en tanto que dispositivo de control- significa una b\u00fasqueda por esos desajustes que destraban la posibilidad de \u201cagenciamiento\u201d [Deleuze] y generar as\u00ed planos sobre los cuales se abren diferentes \u201cprocesos de subjetivaci\u00f3n\u201d [Guattari], otros devenires, otros mundos posibles, otros espacio-tiempos que son siempre en y con lo que tienen de com\u00fan unidad. Una mezcla de percepciones, materialidades y procesos que posibilitan la mirada en conjunto para llevara acabo la anulaci\u00f3n del \u201cyo\u201d y que despliega todo el potencial de lo colectivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>por <strong>Daniela Barriga\u00a0<\/strong>(Cine Club Proyecci\u00f3n)<strong> y\u00a0<\/strong><strong>Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez <\/strong>(Colectivo Vitrina Dyst\u00f3pica)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;La conciencia surge en la huella de un recuerdo, del impulso tan\u00e1tico y de la degradaci\u00f3n de la vivencia&#8221; Sigmund Freud \u00a0 &#8220;Cuando un cuerpo descubre la utilidad com\u00fan junto con otros, engendra un saber que va m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo. 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